El vino y su temperatura de servicio


El vino y su temperatura de servicio




Con un público cada vez más fascinado e interesado por desmitificar el vino, aumentando su conocimiento acerca de esta bebida, decir simplemente que los vinos blancos se toman fríos y los tintos a temperatura ambiente, sería una gran mentira que contiene mucho de inexacto y nada de preciso.

Si lo anterior fuera cierto daría lo mismo tomar un vino tinto a la orilla de un glaciar en la Patagonia Argentina o las doradas arenas de los Médanos de Coro, lo cual, como bien sabemos, no es cierto, la variación en la temperatura ambiental puede afectar el modo en que percibimos el vino.

Si nos dejásemos llevar por el sentido común obtendríamos mejores resultados y más placer de nuestros vinos. Debemos tener en cuenta lo que es el vino en sí: zumo de uvas fermentado. Como fruta que es, la temperatura fresca lo hace agradable.

Debemos intentar, por lo tanto, que la sensación de los diferentes vinos al entrar en la boca sea, al menos, ligeramente refrescante.
¿Cuál es la temperatura ideal para servir el vino tinto? ¿Qué temperatura es ésta?
Pues puede variar ligeramente según el ambiente externo y la época del año, pues hay que iniciar diciendo que el vino da lo mejor de sí cuando se sirve a la temperatura correcta. Un consejo repetido es que debe servirse a temperatura ambiente.

Inmediatamente me pregunto, de ¿Cuál temperatura ambiente hablamos?

Hay que oponerse frontalmente a la conocida frase ?el vino tinto se bebe a temperatura ambiente?, ya que en la mayoría de los casos, ésta suele ser muy superior a la recomendable.
La realidad es que falta la última parte de la frase ?a temperatura ambiente? de la bodega?; es decir, los 16-18 ºC en los que se suelen encontrar la mayoría de las subterráneas.

Quizás me aventure, pero creo estar en lo cierto cuando afirmo que no encontraría el cuerpo de un tinto en buen estado si lo sirvo en la Antártida, un tinto excesivamente frío presenta un perfil aromático plano, aunque si está demasiado caliente siempre resultará alcohólico y desequilibrado y perderá una buena parte de sus mejores cualidades, y si nos ponemos transoceánicos y transcontinentales debo decir que el verano pasado en Melbourne, Australia se promedió 44º C. a la sombra.

Entonces, ¿A qué temperatura se deben servir los vinos?

. La temperatura de los vinos es un detalle muy importante que siempre se deberá considerar.
. Un buen producto puede perder sus grandes cualidades organolépticas si no tomamos en cuenta que tanto el frío extremo como un exceso térmico hacen que el vino se vuelva muy agresivo o hasta sin personalidad.
. Las temperaturas recomendadas deberán ser consideradas orientativas ya que un grado o dos por encima o por debajo de las indicadas no afectan las cualidades de un producto.
. La mejor manera de refrescar una botella de vino, es utilizando un balde o frapé, con agua y cubitos mezclados. De esta manera, rápidamente enfriaremos el vino que vamos a disfrutar.
. Lo ideal es que los vinos alcancen su temperatura óptima de consumo sin brusquedad, de modo gradual.

Cuando un vino está demasiado frío, sea bueno o malo, su aroma desaparece y se vuelve totalmente neutro. (Un helado de vino es menos aromático que el vino en sí)

Efectos de una temperatura inadecuada de servicio sobre la cata:
 Aroma:
Cuanto mayor es la temperatura de un vino, más volátiles serán sus aromas y, por lo tanto, más intenso nos resultará. Ahora bien, a partir de una cierta temperatura, los vinos se vuelven ardientes y alcohólicos. Al contrario, cuanto más baja es ésta, menos intenso y aromático resultará.

Gusto:
La sensación de dulzor y de alcohol se potencian al subir la temperatura, por eso hay que servir los vinos dulces fríos (pero no helados).
El carácter ardiente, que es la suma de la acidez y el alcohol, también se potencia con el calor.
Salado, amargo y astringencia, al contrario, se refuerzan al disminuir la temperatura. Esto explica que un tinto estructurado no deba servirse nunca frío.
La dureza, que es la suma de la acidez y la tanicidad, se potencia con el frío.
Efervescencia:
El gas carbónico se libera con más rapidez si la temperatura es alta, por lo tanto, los espumosos deberán servirse fríos y mantenerse en una cubitera con agua y hielo a lo largo de la comida.

Temperaturas óptimas para el servicio de los diferentes vinos
Blancos jóvenes     8 º C
Blancos dulces     6-8 º C
Blancos con barrica     10-12 º C
Rosados     6-8 º C
Tintos jóvenes, ligeros     12-14 º C
Tintos potentes, con cuerpo     14-16 º C
Tintos con crianza     18-20 º C


Finalmente, no debemos olvidar que el vino gana en la copa uno o dos grados suplementarios, sobre todo si la sala está caliente. Otra cosa sería si nos bebemos una botella en la montaña, entre la nieve...

Conclusión: los tintos   siempre  frescos. No debemos tener   vergüenza   de pedir una cubitera   para refrescarlos. Por ejemplo, con total  seguridad estás ahora a más de 20ºC   en ese   caso si te tomas un vino tinto a "temperatura  ambiente"   estará  caliente,  por lo tanto enfría el  tinto.
El vino y su temperatura de servicio
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4 Comentarios El vino y su temperatura de servicio
uf gracias lo necesitaba acaban de darme 850 us por esta info. saludos
Gracias por visitar el post  
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