Eduardo Galeno, todos deben conocerlo



Eduardo Galeano 

Eduardo Germán María Hughes Galeano (Montevideo, 3 de septiembre de 1940), conocido como Eduardo
 
Galeano, es un periodista y escritor uruguayo, ganador del premio Stig Dagerman. Es considerado como uno de 

los más destacados escritores de la literatura latinoamericana. 
Sus libros más conocidos, Memoria del fuego (1986) y Las venas abiertas de América Latina (1971), han sido traducidos a veinte idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia. Niega ser un historiador: 

 

"Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable". 



Vida 

 

Galeano nació en Uruguay en el seno de una familia de clase alta y católica de ascendencia italiana, española, galesa y alemana, su padre fue Eduardo Hughes Roosen y su madre Licia Esther Galeano Muñoz de quien tomó el apellido para su nombre artístico. En su juventud trabajó como obrero de fábrica, pintor, mensajero, mecanógrafo, entre otros oficios. A los 14 años vendió su primera caricatura política al semanario "El Sol" del Partido Socialista. 


Eduardo Galeano entrevistando al guerrillero César Montes en la selva guatemalteca, a fines de los sesenta. 
Comenzó su carrera de periodista a inicios de 1960 como editor de "Marcha", un semanario influyente que tuvo como colaboradores a Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Manuel Maldonado, Denis y Roberto Fernández Retamar. Editó durante dos años el diario "Época". Contrajo matrimonio tres veces: la primera con Silvia Brando, con quien tuvo una hija, Verónica Hughes Brando; luego contrajo matrimonio con Graciela Berro Rovira con quien tuvo dos hijos: Florencia y Claudio Hughes Berro; de quien también se divorció casándose en terceras nupcias con Helena Villagra. 

Durante sus estudios, con una beca en París, supo que Juan Domingo Perón había dicho que ?si ese muchacho anda por acá, me gustaría verlo?. Galeano aprovechó un viaje para llamar al teléfono que le habían dado, aún cuando no terminaba de creer que fuese cierto. Lo era, y fue recibido muy bien. Tuvo una larga charla con el ex presidente argentino en el exilio, donde le preguntó por qué no emitía señales más seguido. 

?Perón me contestó: El prestigio de Dios está en que se hace ver muy poco?. 
En el Golpe de Estado del 27 de junio de 1973, Galeano fue encarcelado y obligado a dejar Uruguay. Su libro Las venas abiertas de América Latina fue censurado por las dictaduras militares de Uruguay, Argentina y Chile. Se fue a vivir a Argentina donde fundó el magazín cultural "Crisis". 

En 1976, se casó por tercera vez, al tiempo que fue añadido a la lista de los condenados del escuadrón de la muerte de Videla, quien tomaba el poder ese año. Vuela a España, donde escribió su famosa trilogía: Memoria del fuego (un repaso por la historia de Latinoamérica), en 1984. 

A inicios de 1985, Galeano retornó a Montevideo. En octubre de ese año, junto a Mario Benedetti, Hugo Alfaro y otros periodistas y escritores que habían pertenecido al semanario "Marcha", funda el semanario Brecha, del cual continúa siendo integrante de su Consejo Asesor. En 2010 Brecha instituyó el premio Memoria del Fuego, que está previsto que Galeano entregue anualmente a un creador que a sus valores artísticos sume el compromiso social y con los derechos humanos. El primer galardonado fue el cantautor español Joan Manuel Serrat, quien recibió el 16 de diciembre de 2010, en el Teatro Solís de Montevideo, la estatuilla diseñada por el escultor Octavio Podestá. 

 


En 2004, Galeano apoyó la victoria de la alianza Frente Amplio y de Tabaré Vázquez. Escribe un artículo en el que menciona que la gente votó utilizando el sentido común. En 2005, Galeano, junto a intelectuales de izquierda como Tariq Ali y Adolfo Pérez Esquivel se unen al comité consultivo de la reciente cadena de televisión latinoamericana TeleSUR. En México escribe para el periódico La Jornada. 


En enero de 2006, Galeano se unió a figuras internacionales como Gabriel García Márquez, Mario Benedetti, Ernesto Sabato, Thiago de Mello, Carlos Monsiváis, Pablo Armando Fernández, Jorge Enrique Adoum, Luis Rafael Sánchez, Mayra Montero, Ana Lydia Vega y Pablo Milanés, en la demanda de soberanía para Puerto Rico. Además firmaron en la proclamación de independencia del país. 
En febrero de 2007, Galeano supera una operación para el tratamiento del cáncer de pulmón. En noviembre de 2008, Galeano dijo sobre la victoria de Barack Obama: 

"La Casa Blanca será la casa de Obama pronto, pero esa Casa Blanca fue construida por esclavos negros. Y me gustaría y espero que él nunca lo olvide". 

En abril de 2009, el presidente venezolano Hugo Chávez entrega una copia de "Las Venas Abiertas de América Latina" al presidente estadounidense Obama durante la 5a Cumbre de las Américas, celebrada en Puerto España, Trinidad y Tobago. 

En mayo de 2009, en una entrevista declaró: 
"No sólo Estados Unidos, sino algunos países europeos han sembrado dictaduras por todo el mundo. Y se sienten como si fueran capaces de enseñar lo que es democracia". 

 

En septiembre de 2010 ganó el destacado premio Stig Dagerman, uno de los más prestigiosos galardones literarios en Suecia, entregado anualmente por la Sociedad Stig Dagerman a aquel escritor que en su obra reconoce la importancia de la libertad de la palabra mediante la promoción de la comprensión intercultural.Galeano fue distinguido con el galardón por estar "siempre y de forma inquebrantable del lado de los condenados", por escuchar y transmitir su testimonio mediante la poesía, el periodismo, la prosa y el activismo, según el jurado.? 

 

Premios 



Premio Stig Dagerman ? 2010 
Medalla Bi-100 ? 2011 
Medalla Bi-200 ? 2011 
Distinción Deodoro Roca de la Federación Universitaria de Buenos Aires «por ser un ejemplo para la juventud latinoamericana» (2011). 








EL Crimen de los Ecos 

En 1995, dos países latinoamericanos, Guatemala y Chile, atrajeron la atención de los diarios de los Estados Unidos, cosa que no era para nada habitual. 

La prensa reveló que un coronel guatemalteco, acusado de dos crímenes, cobraba sueldo de la CIA desde hacía muchos años. Ese coronel estaba acusado del asesinato de un ciudadano de los Estados Unidos y del marido de una ciudadana de los Estados Unidos. La prensa prestó poca o ninguna importancia a los miles y miles de otros crímenes cometidos, desde 1954, por las numerosas dictaduras militares que los Estados Unidos habían ido poniendo y sacando en Guatemala, a partir del día en que la CIA volteó al gobierno democrático de Jacobo Arbenz, con el visto bueno del presidente Eisenhower. El largo ciclo del horror había tenido su auge en las matanzas de los años ochenta: por entonces, los oficiales recompensaban a los soldados que traían un par de orejas, colgándoles del cuello una cadenita con una hoja dorada de roble. Pero las víctimas de este proceso de más de cuarenta años -la mayor cantidad de muertos de la segunda mitad del siglo veinte en todo el mapa de las Américas- eran guatemaltecos, y además, para colmo del desprecio, eran, en su mayoría, indígenas. 

Mientras revelaban lo del coronel en Guatemala, los diarios norteamericanos informaron que dos altos oficiales de la dictadura de Pinochet habían sido condenados a prisión en Chile. El asesinato de Osvaldo Letelier constituía una de las excepciones a la norma latinoamericana de la impunidad, pero este detalle no llamó la atención de los periodistas: la dictadura había asesinado a Letelier, y a su secretaria norteamericana, en la ciudad de Washington. ¿Qué hubiera ocurrido si hubieran caído en Santiago de Chile, o en cualquier otra ciudad latinoamericana? ¿Qué ocurrió con el general chileno Carlos Prats, impunemente asesinado junto con su esposa, también chilena, en Buenos Aires, en un atentado idéntico al que mató a Letelier? Hasta mediados del 98, más de veinte años después, no había novedades. 

 
Patas arriba. La escuela del mundo al revés. 





Su visita reciente a Cuba 

En breve rueda de prensa al término de la inauguración del Premio Literario, Eduardo Galeano retomó algunos de los temas que lo han acompañado desde su llegada a Cuba el pasado jueves  



Con su voz retumbando aún en una abarrotada sala Che Guevara, Galeano ofreció breves declaraciones a un grupo de periodistas que lo abordó al finalizar su discurso de instalación de la edición 53 del Premio Literario Casa de las Américas. Compartió con ellos su experiencia tras el paseo realizado por La Habana Vieja en compañía de su historiador, el Dr. Eusebio Leal Spengler el pasado sábado, sitio al que no regresaba desde su anterior visita en 1999, y también su reencuentro con viejos amigos a los que sigue queriendo ?como si el tiempo no hubiera pasado?. 
?Recorrer más a fondo La Habana Vieja es un placer aparte. Pude confirmar que Eusebio se merece un capítulo del Génesis para sustituir el de la Biblia, porque Dios hizo al mundo en una semana, pero este en pocos años ha hecho La Habana Vieja. Se merece un texto sagrado este ?loco lindo? que con tropical locura ha hecho la hermosísima zona de La Habana Vieja que parecía condenada a la ruina. Con ese impulso creador que tiene, logró multiplicarla, descubriendo la energía que ni yo sabía que contenía. Eso ha sido lo más alentador, aparte de lo de siempre: la Casa de las Américas que, como dije, es también mi casa?, expresó. 

Cuba nunca ha escapado de su mirada y de sus afectos, y a propósito del momento actual de la Isla, comentó que es ?un período apasionante de cambios que la realidad fue incubando, que no nacieron de la cabeza de ningún dios, sino de la energía acumulada por una sociedad que es capaz de cambiar, y esa es la prueba de que está viva?. Añadió que los cambios son posibles y necesarios ?y les deseo lo mejor?. ?Es evidente que se había llegado por un camino, tuvo su sentido y que, además, fue de alguna manera impuesto por las circunstancias porque la Revolución hizo lo que pudo y no lo que quiso, evidentemente?, enfatizó. 

Relató que ahora mismo uno de los problemas con los que, personalmente, ha chocado, a pesar de la buena voluntad de todos por resolverlo, es el bloqueo de las comunicaciones. ?Me he topado (aquí) con el cartelito ?usted quiere entrar desde un país prohibido?, y yo pensé qué orgulloso estoy de ser casi compatriota de los habitantes de ese país prohibido?. 

?El asunto está en preguntarse: ¿prohibido por quiénes y por qué? Quizás prohibido porque a pesar de todas sus contradicciones y dificultades sigue siendo un ejemplo de dignidad nacional para los otros países, a veces ninguneados, pobres, pequeños, que no tienen derecho al patriotismo, porque es un privilegio, hoy por hoy, de los países mandones, de los ricos y poderosos, los que juzgan a los demás y dictan sentencia. También por el peligroso ejemplo de la solidaridad que Cuba ha seguido practicando a pesar de sus condiciones de vida muy difíciles. Creo que esos dos contagios son los que han puesto tantas trabas en las ruedas de los procesos de cambios que la Revolución necesita procesar y llevar adelante, de ahí viene lo de ?país prohibido?. Si es por eso, pues también quiero ser prohibido como el país donde estoy porque lo amo?. 

Explicó nuevamente, grosso modo, cómo y desde dónde partió la escritura de Espejos, cuyos fragmentos leerá mañana en la presentación del volumen premiado por la Casa con el ?José María Arguedas?, de narrativa, el pasado año. También adelantó breves páginas de Los hijos de los días, texto que verá la luz en marzo próximo en varios países de América Latina y en España. Este libro, aclaró, tiene su génesis en su viaje a Guatemala a fines de los sesentas. De esas anotaciones, testimonio de su contacto con las comunidades de origen maya, tomó una que sirve de introducción al libro y dice: ?Los días se echaron a caminar y ellos, los días, nos hicieron a nosotros, nosotros, los hijos de los días, los averiguadores, los buscadores de la vida?. 

Otro de los asuntos más abordados por él en estas jornadas, ha sido su indignación ante la impunidad de los que ejecutaron a Roque Dalton, anunciada semanas atrás. Justamente, momentos antes de tener el contacto con la prensa, Galeano se encontró con la viuda del poeta salvadoreño, y en ese emotivo y veloz diálogo, la compañera del autor de Taberna y otros lugares, agradeció a Galeano su apoyo y su postura ante tan criminal acto. 

?Roque fue mi amigo. Para mí es un nuevo capítulo de la historia universal de la infamia a la cual tanto ha contribuido y sigue contribuyendo, lamentablemente, nuestra América Latina. Otro capítulo más para agregar a los muchos ya que nuestros amos han ido redactando. En el caso de Roque es un escándalo. Fue asesinado por ser como era, porque era un tipo con un evidente y notorio sentido del humor y del amor, muy jodón, muy divertido, y absolutamente incapaz de obediencia. Fue asesinado por algunos de sus compañeros de la guerrilla de El Salvador. Para mí son criminales porque creo que son tan criminales los revolucionarios que matan para castigar la discrepancia, como los militares que matan para perpetuar la injusticia?. 

El intercambio no podía pasar por alto su opinión sobre la situación actual de América Latina ante un escenario cambiante y de integración continental. Si ya desde 1971 Las venas abiertas de América Latina penetraba, desde la literatura y también desde las ciencias sociales, en las tensiones de la región, hoy las coordenadas y las rutas recorridas son diferentes. 

?Se ha trabajado en la búsqueda de la unidad, un camino imprescindible en un mundo en que hay que unirse porque solo así nos podemos defender, pero a sabiendas de que son procesos más complejos. Porque el motor de la vida es la contradicción y esta es una realidad muy contradictoria. Queremos una unidad latinoamericana sin desconocer que América Latina es también un espejo de las desigualdades del mundo y que muchas veces ellas se proyectan, y de mala manera, entre los países latinoamericanos. No se trata de que el Norte es malo y el Sur es bueno. Los dos tienen contradicciones y si no tratamos de comprenderlas, no las podremos superar para construir una síntesis diferente?. 

?Esas contradicciones existen y por eso es tan difícil que nos pongamos de acuerdo con cosas obviamente necesarias, como, por ejemplo, la iniciativa estupenda de Venezuela de la creación del Banco del Sur. Pero no hay que tenerle miedo a la contradicción, ese es el motor de la vida. Somos contradictorios, por eso estamos vivos y porque también somos diferentes. Esa unión de diversidades es compleja, pero será la única manera de reconocernos a nosotros mismos en todas nuestras infinitas posibilidades de creación y cambio a partir del reconocimiento de la diversidad, a partir de la celebración de la cantidad de mundos que el mundo contiene, que es lo mejor que tenemos. Porque, además, por suerte somos diversos?. 

?Sino estaríamos condenados a aceptar lo que el sistema nos obliga a obedecer: ?a ver, elige de qué quieres morir, ¿de hambre o de aburrimiento?? Creo que tenemos que contestar: ?no queremos morir ni de hambre ni de aburrimiento?. 

Enero 16 de 2012 



 



1967,Houston:Alì 

 
Cayó y el público se alzó de sus asientos y él ya no podía mirar por entre las bolsas de los párpados y sólo podía escuchar y oyó los rugidos de la multitud y supo que toda esa gente había estado esperando desde siempre la oportunidad de verlo caer. 

Por Eduardo Galeano 

Lo llamaron Cassius Clay: se llama Muhammad Alí, por nombre elegido. 

Lo hicieron cristiano: se hace musulmán, por elegida fe. 

Lo obligaron a defenderse: pega como nadie, feroz y veloz, tanque liviano, demoledora pluma, indestructible dueño de la corona mundial. 

Le dijeron que un buen boxeador deja la bronca en el ring: él dice que el verdadero ring es el otro, donde un negro triunfante pelea por los negros vencidos, por los que comen sobras en la cocina. 

Le aconsejaron discreción: desde entonces grita. Le intervinieron el teléfono: desde entonces grita también por teléfono. 

Le pusieron uniforme para enviarlo a la guerra de Vietnam: se saca el uniforme y grita que no va, porque no tiene nada contra los vietnamitas, que nada malo le han hecho a él ni a ningún otro negro norteamericano. 

Le quitaron el título mundial, le prohibieron boxear, lo condenaron a cárcel y multa: gritando agradece estos elogios a su dignidad humana. 

Memoria del Fuego III: El Siglo del Viento 





 

El Impuesto Global 



 


Estás obligado a ser jodedor o jodido, mentidor o mentido. Tiempo del qué me importa, el qué le vas a hacer, el no te metás, el sálvese quien pueda. Tiempo de los tramposos: la producción no rinde, la creación no sirve, el trabajo no vale. 

El amor que pasa, la vida que pesa, la muerte que pisa. 

Hay dolores inevitables, y así es nomás, y ni modo. Pero las autoridades planetarias agregan dolor al dolor, y encima nos cobran ese favor que nos hacen. 

En dinero contante y sonante pagamos, cada día, el impuesto al valor agregado. En desdicha constante y sonante pagamos, cada día, el impuesto del dolor agregado. 

El dolor agregado se disfraza de fatalidad del destino, como si fuera la misma cosa la angustia que nace de la fugacidad de la vida y la angustia que nace de la fugacidad del empleo. 

Espejos: una historia casi universal 



 




La Ciudad 

Por Eduardo Galeano 

 
Yo sabía que la máquina está hecha para romper a los hombres, pero no sabía que tenés que defenderte de las tentaciones que vos mismo te soplás al oído mientras la cosa dura. 

¿A quien o a qué cantarán los trovadores? 

Alguien quedará, para recordarlo así: 

Había quienes morían de frío, en los portales de las iglesias o en las canteras del parque, frente a la playa; había quienes aparecían abandonados entre las rocas, con los huesos rotos y la carne reventada por el plomo. Un hombre atado escuchaba los aullidos de su hija, mientras la partían por la mitad en el cuarto de al lado. Los presos reconocían a los verdugos por las voces y los olores y las maneras de pegar. 

Descubríamos que sentíamos miedo, y eso nos llenaba de asombro y de vergüenza. La ciudad vivía con el aliento cortado. El aire estaba envenenado por la desconfianza: se hablaba en voz baja, las voces no tenían eco, las voces no coincidían con las caras. Estar libre resultaba sospechoso, pero nos encontrábamos sueltos y vivos y nos daban ganas de felicitarnos. Los niños dibujaban túneles y animalitos que escapaban por los túneles. Se hacía el amor como si no fuera a repetirse nunca: ?Si caigo y no me matan, voy a mandarte cartas debajo de la lengua de alguien?. Decir: ?Hasta la semana que viene?, era una estupidez. Pensaste, dijiste, dudaste: alguien murmuraba tu nombre antes de desmayarse: reconocías el reloj de tu mejor amigo en la muñeca del soldado que entraba a detenerte. 

Los días no se tomaban unos a otros de la mano, no se abrían paso en fila india, amablemente, lento flujo de aceite del tiempo, ida y vuelta, va y viene, no: los días se atropellaban y se montaban unos sobre otros y caían al vacío con las piernas enredadas: zumbaban, atacan, acosan: naciste mañana, morirás ayer: dijiste dirás adiós: amor o miedo ardiendo en esos ojos que me miraron la próxima última vez. 

La canción de nosotros 






 





Palabras en la inaguracion de 53,premio de las Americas 

 
Por Eduardo Galeano 

Fe de erratas. Donde dice: 12 de octubre de 1492, debe decir: 28 de abril de 1959. 

En ese día de abril fue fundada, en Cuba, la Casa que más nos ha ayudado a descubrir América y las muchas Américas que América contiene. 

La otra fecha, la de octubre, rinde homenaje a sus presuntos descubridores, esos que la historia oficial aplaude, pero ellos fueron más encubridores que descubridores: iniciaron el saqueo colonial mintiendo la realidad americana y negando su deslumbrante diversidad y sus más hondas raíces. 

En cambio, la Casa de las Américas, nacida de la Revolución cubana, lleva más de medio siglo ayudándonos a vernos con nuestros propios ojos, desde abajo y desde adentro, y no con las miradas que desde arriba y desde afuera nos han humillado desde siempre. 

Esta Casa es mi casa, la casa nuestra. Y porque así la siento, y así la sé, he sido y seguiré siendo su siempre amigo, de acuerdo con aquella definición de la amistad que nos legara Carlos Fonseca Amador, el fundador del Frente Sandinista: ?El verdadero amigo es el que critica de frente y elogia por la espalda?. 

Pero a veces no viene mal elogiar de frente, cuando no es por deber de cortesía, ni por hipócrita adulación, ni por miedo a la verdad. 

Y entonces uno puede decir, pongamos por caso: gracias, gracias mil a la Casa de las Américas, por todo lo que ha hecho y hace para la revelación de nuestras energías creadoras, mil veces asesinadas y mil veces resucitadas. Y gracias, gracias mil, porque esas porfiadas voces renacidas, que nos hablan desde el pasado más remoto y desde el más cercano presente, han encontrado en la Casa un espacio de encuentro y una caja de resonancia que hasta entonces no existían. 

Gracias, pues, mil gracias, por ese alimento de vitamina d, ?d? de dignidad, que tanto nos ayuda a creer que el deber de obediencia, impuesto por los poderosos del mundo es, puede ser nuestra penitencia pero no es, ni puede ser nuestro destino. 

Lunes 16 de enero en la sala Che Guevara, Casa de las Américas, Cuba. 







 





El amor 

 


El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de quereme, como al descuido, en el café o en la sopa o el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el agua bendita, ni lo impide el polvo de hostia; tampoco el diente de ajo sirve para nada. 

En la selva amazónica, la primera mujer y el primer hombre se miraron con curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas. 

?¿Te han cortado?? preguntó el hombre. 

?No ?dijo ella?. Siempre he sido así. 

Él la examinó de cerca. Se rascó la cabeza. Allí había una llaga abierta. Y dijo: 

?No comas yuca, ni plátanos, ni ninguna fruta que se raje al madurar. Yo te curaré. Échate en la hamaca y descansa. 

Ella obedeció. Con paciencia tragó los menjunjes de hierbas y se dejó aplicar las pomadas y los ungüentos. Tenía que apretar los dientes para no reírse, cuando él le decía: ?no te preocupes. 

El juego le gustaba, aunque ya empezaba a cansarse de vivir en ayunas y tendida en una hamaca. La memoria de las frutas le hacía agua la boca. 

Una tarde, el hombre llegó corriendo a través de la floresta. Daba saltos de euforia y gritaba: ?¡lo encontré!, ¡lo encontré! 

Acababa de ver al mono curando a la mona en la copa de un árbol. 

?Es así ?dijo el hombre, aproximándose a la mujer. 

Cuando terminó el largo abrazo, un aroma espeso, de flores y frutas, invadió el aire. De los cuerpos, que yacían juntos, se desprendían vapores y fulgores jamás vistos, y era tanta su hermosura que se morían de vergüenza los soles y los dioses. 

Memoria del Fuego I: los nacimientos 







 





El derecho al delirio 

 







 






Delmira 

 



Hay criminales que proclaman tan campantes ?la maté porque era mía?, así no más, como si fuera cosa de sentido común y justo de toda justicia y derecho de propiedad privada, que hace al hombre dueño de la mujer. Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los supermachos tiene la valentía de confesar ?la maté por miedo?, porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo

En esta pieza de alquiler fue citada por el hombre que había sido su marido; y queriendo tenerla, queriendo quedársela, él la amó y la mató y se mató. 

Publican los diarios uruguayos la foto del cuerpo que yace tumbado junto a la cama, Delmira abatida por dos tiros de revólver, desnuda como sus poemas, las medias caídas, toda desvestida de rojo: 

- Vamos más lejos en la noche, vamos? 

Delmira Agustini escribía en trance. Había cantado a las fiebres del amor sin pacatos disimulos, y había sido condenada por quienes castigan en las mujeres lo que en los hombres aplauden, porque la castidad es un deber femenino y el deseo, como la razón, un privilegio masculino. En el Uruguay marchan las leyes por delante de la gente, que todavía separa el alma del cuerpo como si fueran la Bella y la Bestia. De modo que ante el cadáver de Delmira se derraman lágrimas y frases a propósito de tan sensible pérdida de las letras nacionales, pero en el fondo los dolientes suspiran con alivio: la muerta muerta está, y más vale así. 

Pero, ¿muerta está? ¿No serán sombra de su voz y eco de su cuerpo todos los amantes que en las noches del mundo ardan? ¿No le harán un lugarcito en las noches del mundo para que cante su boca desatada y dancen sus pies resplandecientes? 

Memoria del Fuego, el Siglo del Viento 




 



El Poder de los Secuestradores 

 
Hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez... 

Según el diccionario, secuestrar significa «retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate». El delito está duramente castigado por todos los códigos penales; pero a nadie se le ocurriría mandar preso al gran capital financiero, que tiene de rehenes a muchos países del mundo y, con alegre impunidad, les va cobrando, día tras día, fabulosos rescates. 

En los viejos tiempos, los marines ocupaban las aduanas para cobrar las deudas de los países centroamericanos y de las islas del mar Caribe. La ocupación norteamericana de Haití duró diecinueve años, desde 1915 hasta 1934. Los invasores no se fueron hasta que el Citibank cobró sus préstamos, varias veces multiplicados por la usura. En su lugar, los marines dejaron un ejército nacional fabricado para ejercer la dictadura y para cumplir con la deuda externa. En la actualidad, en tiempos de democracia, los tecnócratas internacionales resultan más eficaces que las expediciones militares. El pueblo haitiano no ha elegido, ni con un voto siquiera, al Fondo Monetario Internacional ni al Banco Mundial, pero son ellos quienes deciden hacia dónde sale cada peso que entra en las arcas públicas. Como en todos los países pobres, más poder que el voto tiene el veto: el voto democrático propone y la dictadura financiera dispone. 

El Fondo Monetario se llama Internacional, como el Banco se llama Mundial, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington; y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Aunque Estados Unidos es, por lejos, el país con más deudas del mundo, nadie le dicta desde afuera la orden de poner bandera de remate a la Casa Blanca, y a ningún funcionario internacional se le pasaría por la cabeza semejante insolencia. En cambio, los países del sur del mundo, que entregan doscientos cincuenta mil dólares por minuto en servidumbre de deuda, son países cautivos, y los acreedores les descuartizan la soberanía, como descuartizaban a sus deudores plebeyos, en la plaza pública, los patricios romanos de otros tiempos imperiales. Por mucho que esos países paguen, no hay manera de calmar la sed de la gran vasija agujereada que es la deuda externa. Cuanto más pagan, más deben; y cuanto más deben, más obligados están a obedecer la orden de desmantelar el estado, hipotecar la independencia política y enajenar la economía nacional. Vivió pagando y murió debiendo, podrían decir las lápidas. 

Santa Eduviges, patrona de los endeudados, es la santa más solicitada de Brasil. En peregrinación acuden a sus altares miles y miles de deudores desesperados, suplicando que los acreedores no les lleven el televisor, el auto o la casa. A veces, santa Eduviges hace el milagro. Pero, ¿cómo podría la santa ayudar a los países donde los acreedores ya se han llevado al gobierno? Esos países tienen la libertad de hacer lo que les mandan hacer unos señores sin rostro, que viven muy lejos y que, a larga distancia, practican la extorsión financiera. Ellos abren o cierran la bolsa, según la sumisión demostrada ante el right economic track, el camino económico correcto. La verdad única se impone con un fanatismo digno de los monjes de la Inquisición, los comisarios del partido único o los fundamentalistas del Islam: se dicta exactamente la misma política para países tan diversos como Bolivia y Rusia, Mongolia y Nigeria, Corea del Sur y México. 

A fines del 97, el presidente del Fondo Monetario Internacional, Michel Camdessus, declaró: «El estado no debe dar órdenes a los bancos». Traducido, eso significa: «Son los bancos quienes deben dar órdenes al estado». Y, a principios del 96, el banquero alemán Hans Tietmeyer, presidente del Bundesbank, había comprobado: «Los mercados financieros desempeñarán, cada vez más, el papel de gendarmes. Los políticos deben comprender que, desde ahora, están bajo el control de los mercados financieros». Alguna vez el sociólogo brasileño Hebert de Souza, Betinho, propuso que los presidentes se marcharan a disfrutar de cruceros turísticos. Los gobiernos gobiernan cada vez menos, y cada vez se siente menos representado por ellos el pueblo que los ha votado. Las encuestas revelan la poca fe: creen en la democracia menos de la mitad de los brasileños y poco más de la mitad de los chilenos, los mexicanos, los paraguayos y los peruanos. En las elecciones legislativas del 97, Chile registró la mayor cantidad de votos en blanco o nulos de toda su historia. Y nunca habían sido tanto los jóvenes que no se tomaron el trabajo de inscribirse en los padrones. 



 




Los Nadies 


Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadie con salir 
de pobres, 
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a 
cántaros la buena suerte; 
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca. 
Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los 
nadie la llamen, 
aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie 
derecho, 
o empiecen el año cambiando de escoba. 
Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada. 
Los nadie: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, 
muriendo la vida, jodidos, rejodidos. 
Que no son, aunque sean. 
Que no hablan idiomas, sino dialectos. 
Que no profesan religiones, sino supersticiones. 
Que no hacen arte, sino artesanía. 
Que no practican cultura, sino folklore. 
Que no son seres humanos, sino recursos humanos. 
Que no tienen cara, sino brazos. 
Que no tienen nombre, sino número. 
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la 
prensa local. 
Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata. 





 



Carta al Señor Futuro 


Estimado señor Futuro, 
De mi mayor consideración: 


Le estoy escribiendo esta carta para pedirle un favor. Usted sabrá disculpar la molestia. 

No, no tema, no es que quiera conocerlo. Ha de ser usted un señor muy solicitado, habrá tanta gente que querrá tener el gusto, pero yo no. Cuando alguna gitana me atrapa la mano, para leerme el porvenir, salgo corriendo a la disparada antes de que ella pueda cometer semejante crueldad. 

Y sin embargo usted, misterioso señor, es la promesa que nuestros pasos persiguen queriendo sentido y destino. Y es este mundo, este mundo y no otro mundo, el lugar donde usted nos espera. A mí, y a los muchos que no creemos en los dioses que nos prometen otras vidas en los lejanísimos hoteles del Más Allá. 

Y ahí está el problema, señor Futuro. Nos estamos quedando sin mundo. Los violentos lo patean, como si fuera una pelota. Juegan con él los señores de la guerra, como si fuera una granada de mano; y los voraces lo exprimen, como si fuera un limón. A este paso, me temo, más temprano que tarde el mundo podría no ser más que una piedra muerta girando en el espacio, sin tierra, sin agua, sin aire y sin alma. 

De eso se trata, señor Futuro. Yo le pido, nosotros le pedimos, que no se deje desalojar. Para estar, para ser, necesitamos que usted siga estando, que usted siga siendo. Que usted nos ayude a defender su casa, que es la casa del tiempo. 

Háganos esa gauchada, por favor. A nosotros y a los otros: a los otros que vendrán después, si tenemos después. 

Lo saluda atentamente, 

Un terrestre 

Eduardo Galeano periodista y escritor uruguayo, 
autor del ensayo Las Venas Abiertas 


 



Galeano en TV3 

Eduardo Galeano es entrevistado en el programa Singulars, de TV3, donde nos cuenta sus experiencias y sensaciones al llegar a la España de los "Indignados" 







Eduardo Galeno, todos deben conocerlo
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3 Comentarios Eduardo Galeno, todos deben conocerlo
Otro gran aporte tuyo, es un poco de cultura ,espero que interese . te recomiendo (sin animo de autobombo) que escuches el disco (si es que no lo conoces) "El Ingles" que esta aqui
http://www.identi.li/index.php?topic=91304   te van los dos que me quedan.  
Cita jor_51: Mostrar

muchas gracias... lo voy a escuchar... gracias por la recomendaci?
Por casulidad habra alg?
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