Grabación, Mezcla y Producción de Guitarras

Grabación, mezcla y producción de guitarras
con la Máxima Calidad




Aquí estoy para intentar ayudar a todos aquellos guitarristas "digitales" que no tienen muy claro cómo se deberían grabar, mezclar y producir las partes de guitarra realizando todo el proceso desde un ordenador. Pero antes de empezar quiero dejar algo claro:
Todo lo expuesto en este post está basado en mi propia experiencia, tras más de 19 años de autoaprendizaje por el sabio y efectivo método de prueba/error y mi intención no es ofender ni rebatir los criterios de nadie. Intentaré exponer mis opiniones del modo más claro y sencillo posible por lo que tal vez algunos conceptos técnicos aparezcan demasiado simplificados, pero este tutorial tiene un enfoque práctico y como ya he dicho está dirigido a las personas que, sin tener conocimientos técnicos sobre audio digital, intentan grabar sus temas musicales y no están dispuestas a "tragarse" demasiado rollo teórico.  Si alguien no está de acuerdo con mis opiniones le pido disculpas, y le invito a que intente hacer este trabajo de una forma mejor de lo que yo he sido capaz. Queda dicho.


Comenzamos

En un pasado no muy lejano, cuando un músico o grupo musical se planteaban la grabación de algunos temas no tenían más alternativa que estudiar la contratación de un estudio de grabación con los equipos y el personal técnico necesarios para grabar, editar, producir y masterizar su música. Así que esta opción resultaba inviable para quien no dispusiese del dinero necesario para financiar los gastos (enormes) que requería este tipo de proyecto. La alternativa semiprofesional consistía en los humildes, aunque también caros, grabadores de cuatro u ocho pistas de cinta analógica, en el mejor de los casos. Pero en la actualidad y debido al rápido avance tecnológico, el panorama ha mejorado espectacularmente gracias a los productos de informática musical y al continuo abaratamiento de sus precios, tanto que en hoy día es posible adquirir unidades hardware externas de grabación a precios razonables, y ciertos productos software que nos permiten crear un pequeño-gran home estudio en base a un ordenador como dispositivo central donde crear nuestras grabaciones con una calidad que antes sólo era posible en estudios especializados. Gracias a programas como los secuenciadores, editores de audio y plugins de efectos podemos convertir nuestro ordenador en una potente herramienta de composición, grabación y producción musical para grabar nuestros temas. En el caso concreto de los guitarristas se hace indispensable el disponer del equipamiento externo que nos permita capturar el sonido desde el instrumento hacia el ordenador con la máxima calidad. En este sentido, disponer de este tipo de dispositivos implica también el aprender algunos conceptos sobre temas relacionados con la captura y el procesamiento del audio digital para poder obtener el máximo rendimiento de estos accesorios, debido a que la grabación y producción de audio requiere unos conocimientos que van más allá del simple paso de conectar y tocar. Al fin y al cabo en la grabación de un disco intervienen un gran número de profesionales diferentes, entre ellos compositores, músicos, arreglistas, técnicos de sonido, productores, ingenieros de sonido, etc, así que si pretendes realizar una grabación en casa con una mínima espectativa de calidad, necesariamente tendrás que conocer estos conceptos ya que te tocará asumir el control de cada una de las fases del proceso. Lo que intentaré aquí (es más fácil decirlo que hacerlo) será explicar con detalle los pasos necesarios para conseguir que nuestras guitarras suenen con la mejor calidad posible utilizando como herramienta principal el ordenador y el software dedicado a estos menesteres. Por supuesto, el resultado final siempre estará determinado por la práctica y el "buen oido" de la persona que realice el proceso, pero dificilmente podrás obtener un buen resultado y desarrollar tu creatividad si desconoces la mejor forma de hacerlo, o como alguien muy sabio me enseñó durante mis estudios de sonido: "el buen músico está obligado a conocer las reglas... para después intentar romperlas".


Comprobaciones previas antes de conectar la Guitarra

Antes de conectar el instrumento y liarte a tocar hay varios temas a tener en cuenta. La guitarra es el componente más importante de nuestro equipo. Es la herramienta que utilizaremos para transmitir nuestra música, así que es fundamental que se encuentre en buen estado de mantenimiento. Las cuerdas deberían ser nuevas para cada sesión (esto es lo ideal)  ya su sonido pierde brillo con el paso del tiempo y una vez cambiadas debes tocar con ellas durante un rato antes de grabar para que se estabilice su tensión, si retomas la grabación de un tema con unas cuerdas instaladas varios días atrás, la guitarrá sonará más apagada y te costará equilibrar su sonido con las partes grabadas anteriormente. Como norma general nunca deberías grabar con un juego de cuerdas con más de 2 días de uso, esta es la regla, pero si a tí te gusta el sonido de las cuerdas viejas... no hay más objeciones. Por supuesto el mastil/diapasón deberán estar limpios y tratados con productos adecuados (como FastFret) para garantizar una ejecución cómoda, y deberás comprobar la afinación antes de cada toma. Un detalle importante y que por obvio suele ignorarse es el disponer de cables de calidad para conectar la guitarra al previo. Un cable de baja calidad (barato) o que tenga demasiado uso puede añadir interferencias que restarán calidad a la señal de entrada y el ruido se multiplicará a la hora de tocar utilizando overdrive o distorsión. También es aconsejable disponer de un cable de repuesto para conectar la guitarra, que aunque parezca innecesario, te evitará el tener que detener la grabación durante el momento de mayor inspiración porque tu cable ha dejado de funcionar de manera inexplicable.




Tambíen es importante revisar el quintaje, altura e inclinación del puente (si es un puente flotante) y el estado de la circuitería interna. Deberías llevar tu guitarra a un luthier de vez en cuando, al fin y al cabo nuestra guitarra también necesita su cuidado y mantenimiento y por si no lo sabes tu guitarra tiene una tendencia natural a desajustarse, ya sea por un uso intensivo o por las condiciones ambientales que influyen de manera importante en su sonido y comportamiento, al estar compuesta básicamente de madera, la guitarra se verá afectada por un exceso de humedad o por un ambiente muy seco. En definitiva, es importante que mantenas tu instrumento en perfectas condiciones de funcionamiento, lo que te ahorrará fallos durante la ejecución de tu música y muchos disgustos y quebraderos de cabeza a la hora de luchar contra los ruidos indeseados durante la grabación.


Aclaración sobre las conexiones

Una vez que nuestro instrumento está preparado llega el momento de conectar la guitarra para capturar su sonido dentro de nuestro computador, y el dispositivo que utilicemos para ello determinará la calidad de la señal que pasará hacia nuestro ordenador para ser procesada. Aquí no hay soluciones mágicas ni trucos útiles, sólo una norma: cómprate el mejor dispositivo de grabación que puedas permitirte. Lo ideal sería un previo USB o Firewire con conexiones para micrófono e instrumentos, que incorpora previos de entrada de alta sensibilidad y conversores A/D D/A (Analógico-Digital, Digital-Analógico) con resoluciones típicas de 24bits que garantizarán que la señal se convierte al dominio digital con la mejor calidad tanto si grabamos con guitarras, bajos, teclados o micrófonos. Con estos dispositivos podremos grabar tanto nuestro amplificador real por medio de micrófonos, como nuestra guitarra directamente conectada y utilizando software de emulación. También hay disponibles pedaleras específicas para conectar nuestra guitarra o bajo, de fabricantes como IK Multimedia, Native instruments o Waves para utilizar conjuntamente con el software de emulación que garantizan los mejores niveles de entrada hacia el ordenador, pero son menos versátiles a la hora de grabar otro tipo de señales ya que no disponen de entrada de micrófono, algo que puede resultar frustrante y limitar tus posibilidades a largo plazo. Todos estos dispositivos incluyen drivers ASIO de baja latencia, un asunto importante si vas a tocar tu guitarra, bajo o sintetizador en tiempo real.

Pero ¿qué es la latencia?. Intentaré explicarlo de forma sencilla. Cuando conectas una señal de audio a un dispositivo de sonido del ordenador, este necesita cierto tiempo para procesar el audio antes de devolver la señal ya procesada. Al tiempo necesario para realizar el proceso se le llama latencia y dependiendo del hardware que utilicemos puede variar desde unos pocos milisegundos a más de medio segundo, lo que hace muy dificil interpretar un tema con la guitarra mientras escuchamos el resultado procesado en tiempo real. Para reducir este tiempo al máximo posible, Steinberg desarrolló un protocolo denominado ASIO (Audio Stream Input/Output) que permite, mediante un driver, la comunicación a alta velocidad entre el software y el hardware de audio. Esto se traduce en que mediante los drivers ASIO podemos ajustar la latencia a un tiempo mínimo que nos permitirá interpretar un tema con nuestra guitarra y escuchar la señal procesada de nuestro ordenador sin un retardo apreciable. Los valores típicos para tocar en tiempo real con software de emulación varían entre los 2 y los 8 milisegundos. Para poder tocar en tiempo real, el ajuste de latencia deberá ser inferior a 10 milisegundos. Un valor superior provocará un retardo audible en la señal que dificultará la interpretación.

Si no tienes uno de estos componentes y quieres grabar tus temas con una mínima calidad deberás plantearte la compra de un dispositivo USB como parte de tu set de grabación, del mismo modo que se da por sentado la necesidad de un amplificador o un pedal de distorsión. Si te sirve de consuelo hace unos años hubieses necesitado vender tu alma y a la abuela para poder comprar algo parecido.




Una tarjeta de sonido de tipo Realtek insertada en placa o Sound Blaster PCI no dispone de entrada de alta impedancia (Hi-Z) para conectar instrumentos y sus conversores A/D D/A (Analógico/Digital) son de baja calidad, ya que su diseño está orientado a funciones multimedia menos exigentes, por lo que el popular método de conectar la guitarra a la tarjeta de sonido mediante la entrada de línea o micro utilizando un adaptador de jack a mini-jack, es una opción que hace posible que la guitarra "suene" y sea procesada dentro del sistema... pero la calidad de la señal capturada es baja e insuficiente para realizar cualquier proyecto serio. Por supuesto es una alternativa a la falta de presupuesto, y sin ánimo de contradecir a nadie, JAMAS deberías conectar tu guitarra a la toma MIC, porque las entradas de este tipo de tarjetas de propósito multimedia no están diseñadas para trabajar con nada que supere un micrófono de escritorio barato o unos auriculares para videoconferencia. La adquisición de uno de estos dispositivos implica un desembolso importante de dinero, pero es inferior al precio de nuestra guitarra o un amplificador de gama media, así que deberías mentalizarte y enfocarlo como un componente (necesario) más de tu set de guitarra. Este componente resolverá el problema que genera la mayoría de quejas sobre el mal sonido y ruido de fondo de los emuladores software (Amplitube, Guitar Rig, etc), por parte de usuarios que ignoran que la raíz del problema es la mala calidad del tipo de conexión.




Es muy fácil perder calidad en la cadena de señal desde el instrumento hasta el software de captura. Recuerda esta norma: la calidad del sonido que capturamos siempre estará limitada por el peor componente de nuestra cadena de señal. No sirve de nada tener un previo USB de nivel profesional si luego conectamos nuestra guitarra utilizando un cable de mala calidad que producirá gran cantidad de ruido. Por lo tanto es importante prestar atención a este aspecto de la grabación, y con ello garantizaremos que la señal que llega hasta el ordenador es de la mayor calidad posible, lo que se traducirá en un resultado de primer nivel. Todo lo dicho aquí es aplicable a cualquier tipo de captura, ya sea con micrófono o mediante cualquier instrumento externo utilizando una conexión de línea.


Ajustar los niveles de entrada


Antes de iniciar la grabación debemos asegurarnos de que estamos obteniendo el mayor rango dinámico que permite nuestro dispositivo de captura. Es decir, que el nivel de señal sea lo suficientemente alto para minimizar al máximo el ruido de fondo pero sin llegar a superar el nivel marcado como 0dB. Esto es muy importante en un soporte de grabación digital, ya que a diferencia de los viejos (y caros) equipos analógicos que producen distorsión armónica (agradable) al superar el nivel máximo, en un dispositivo digital nunca se debe superar la marca de 0dB porque la distorsión que se produce al superar este punto es completamente indeseable y arruinará nuestra grabación. Para ello debemos ajustar el nivel de entrada de nuestro dispositivo, utilizando el potenciómetro de ganancia mientras tocamos nuestra guitarra lo más fuerte que podamos, y nos aseguramos de que la señal no sobrepasa el nivel máximo en los medidores del aparato para garantizar que enviamos la mayor cantidad de señal hacia el ordenador sin producir distorsión en la entrada. Lo normal es que nuestro dispositivo USB o Firewire disponga de un LED de color rojo (CLIP) que se encienda cuando el nivel de entrada supera el límite permitido. Así que ajustaremos la ganancia para evitar que este led se encienda. Una vez ajustado de forma correcta debemos repetir el mismo proceso pero esta vez con los medidores de entrada de nuestro software de grabación, aumentando o atenuando el control de ganancia del canal de grabación en el programa que estemos utilizando y vigilar que la señal no alcance la marca 0dB en ningún momento.




Es fundamental asegurarse de que ningún pico de señal alcanza el punto 0dB. Para evitarlo debemos dejar un pequeño márgen de seguirdad ajustando la ganancia de forma que el pico máximo no supere el nivel -3dB, y así dispondremos de un margen (headroom) para albergar los posibles picos transitorios en la señal.  Imagina que en la cumbre de tu inspiración acabas de grabar la "toma" de tu vida y cuando la reproduces resulta que has superado el nivel 0dB en una pequeña parte de la interpretación y ha quedado distorsionada... así que tómate tu tiempo para asegurarte de que tienes controlados los niveles de entrada. Ante la duda siempre será mejor reducir algo más la ganancia y que la señal pierda unos pocos dB (decibelios) a que supere el nivel máximo, porque un previo o tarjeta de calidad incorpora convertidores de 24bits, que tienen un margen dinámico bastante alto y aun reduciendo el nivel de señal seguirás teniendo mucha resolución interna en tus ficheros de audio grabados.


Grabar con un amplificador real

Capturar el sonido de un amplificador real necesita un poco de paciencia y un mucho de práctica. El secreto para conseguir el mejor sonido de un amplificador "a pelo" reside principalmente, y sin ninguna duda, en la colocación de los micros y en menor medida la respuesta acústica (ambiente) de la sala de captura. La mecánica consiste en colocar el/los micro/s y variar su posición mientras se monitoriza el sonido hasta que se consigue el resultado más apropiado. Un buen ingeniero es capaz de obtener un sonido de un amplificador que se adapte perfectamente a la mezcla sin utilizar la ecualización en la mesa de mezclas, no sólo por ser ingeniero, sino por su experiencia y su oido bien entrenado. Pero en nuestro caso, con medios y conocimientos limitados, necesitaremos tomarnos el tiempo necesario hasta obtener el resultado que buscamos.  Existen muchas técnicas para sonorizar un amplificador, pero las más comunes se basan en la utilización de uno o dos micrófonos así que nos centraremos en estas por ser las más efectivas y fáciles/baratas de recrear. Evidentemente necesitas un par de micrófonos. Lo ideal sería disponer de un micrófono dinámico y otro de condensador (de los caros). Los modelos más utilizados en el caso de micro dinámico son el Shure SM57 o el Royer R121, y los de condensador más usados son AKG 414 o Neumann U87. Estos modelos son bastante caros así que utiliza los que puedas permitirte. Suponiendo que dispones de 2 micrófonos, la forma que deberías utilizar para capturar el sonido de un amplificador consiste en conectar ambos micros a tu previo USB y situarlos delante del altavoz. Dependiendo de la zona del altavoz hacia donde apunte un micrófono, distancia frontal de este hasta el altavoz y su ángulo de colocación, obtendrás diferentes timbres sonoros. Si colocas un micro pegando a la tela y apuntando al cono central del altavoz obtendrás un sonido con mucho filo, agudo y rico en frecuencias altas. A medida que lo desplaces hacia el exterior del altavoz irás perdiendo frecuencias altas y ganando en graves. También puedes alejarlo (hacia atrás) del altavoz para capturar algo de "aire" con lo que el sonido perderá presencia. Otra opción está en colocar el segundo micro en la parte trasera del amplificador para capturar una gran cantidad de frecuencias graves. Con estas premisas deberás situar los dos micrófonos y mezclar ambas señales hasta encontrar el sonido más apropiado. Ojo con las cancelaciones de fase, si los micrófonos están muy cerca el uno del otro tendrás problemas de fase y las señales de ambos se cancelarán mutuamente, algo que notarás rápidamente cuando la señal de grabación al mezclar ambos micrófonos se reduzca sensiblemente. Como ya he dicho antes el secreto para conseguir el mejor sonido está en probar con diferentes posiciones, sin prisas, hasta que encuentres la posición que produzca el resultado que buscas.



El sonido dependerá también del tipo de micrófono que estés utilizando. Deberías capturar el sonido de la forma más pura posible, sin recurrir a ecualizadores, y decidir el resultado más apropiado basándote en el estilo musical y el "aire" del tema que vayas a grabar. Si el sonido suena algo flojo vuelve a mover los micros y varía la mezcla de ambas señales, y si resulta demasiado potente aleja un poco los micros del altavoz. Prueba con varias posiciones antes de decidirte y escucha los cambios obtenidos al mover los micros. Si necesitas más graves no lo compenses con un ecualizador, no funcionará, en su lugar desplaza los micros hacia la parte exterior del cono del altavoz o sitúa uno en la zona trasera. Recuerda que la práctica hace al maestro, y el tiempo necesario se irá reduciendo conforme vayas adquieriendo experiencia.


El secreto para conseguir una buena grabación

Vale, ya tenemos nuestra guitarra conectada con los niveles de entrada perfectamente ajustados. Tenemos cargado nuestro secuenciador y armamos una pista para grabar nuestra linea de guitarra. Pulsamos REC y realizamos la grabación... y al terminar reproducimos nuestra grabación y ¿qué pasa?, que el volumen de nuestra pista de guitarra suena muy irregular con picos muy altos y un nivel general algo bajo. ¿Cual es el motivo?. El responsable de esto se llama respuesta dinámica y antes de solucionarlo te explicaré rápidamente en qué consiste. La respuesta dinámica de un sonido es la diferencia que hay entre los pasajes más altos y los más bajos. Pongamos un ejemplo, si haces un rasgeo fuerte en las cuerdas de la guitarra verás como los niveles suben hasta el punto más alto del medidor, mientras que si pulsas las cuerdas suavemente el nivel de la señal será sensiblemente inferior, pues eso es lo que llamamos respuesta dinámica. Esto nos complica la vida a la hora de grabar, ya que se hace dificil controlar el nivel general de la pista durante la reproducción, y el resultado es un sonido con partes que suenan demasiado bajas y picos esporádicos muy altos. Para remediar este problema llega en nuestra ayuda la compresión de audio (nada que ver con los compresores tipo RAR o de música mp3), un proceso que permite reducir la diferencia entre las partes menos intensas y las de mayor volumen, permitiendo igualar parcialmente el sonido capturado y aumentar el nivel general de la grabación. A continuación explico con más detalle en qué consiste la compresión... ¡¡¡Cuidado, rollo teórico!!!



Hablemos de Compresión


Como ya he señalado antes, cualquier sonido acústico del mundo real tiene una variación dinámica bastante grande. El oido humano es muy sensible y es capaz de asimilar esta diferencia, pero los dispositivos de grabación tienen un comportamiento mucho más lineal. La mejor prueba de ello es una orquesta sinfónica. Durante la interpretación de una pieza puede tener pasajes muy suaves con un sonido relativamente bajo y terminar con todos los instrumentos sonando a pleno rendimiento con un nivel sonoro cercano a los 140dB (el límite del rango auditivo humano). Un oyente que esté sentado frente a los músicos percibirá perfectamente esta diferencia (conocida como dinámica), pero si tratamos de grabar estos sonidos en un soporte cualquiera tendríamos que reajustar constantemente los niveles, subiéndolos para percibir con claridad las partes más suaves y reduciéndolos para evitar la saturación de las partes más altas. Si no lo hacemos el resultado será una grabación apenas audible en algunas partes y demasiado fuerte en otras. La solución consiste en llegar a un compromiso, reduciendo el volumen de las partes altas y aumentando el de las más suaves, mediante el uso de la compresión, con lo que se pierde dinámica pero se aumenta el volumen general de la grabación y esta se percibirá de forma más clara y potente. Para aplicar compresión de audio, necesitamos un compresor. La compresión es uno de los efectos más utilizados en la producción de audio profesional. Si alguna vez te has preguntado por qué tus temas, después de grabarlos, ecualizarlos y mezclarlos siguen sin sonar tan potentes como los temas comerciales, la respuesta está en la utilización de un compresor. Junto con la ecualización es un elemento imprescindible en la cadena efectos de grabación y producción de un estudio musical y tiene varios usos, desde reducir los picos más altos en una grabación hasta añadir más pegada a la mezcla final de un tema. Un compresor es un aparato con un manejo relativamente sencillo y la calidad de sus resultados dependen fudamentalmente de la práctica con su manejo y el entrenamiento del oido. Si colocamos un compresor en la entrada de nuestro canal de grabación y lo ajustamos correctamente, se encargará de recortar los picos más altos evitando que la señal sobrepase el nivel máximo de entrada. Como complemento tenemos los compresores multibanda, que como su nombre indica, permiten aplicar la compresión de forma independiente sobre distintas bandas de frecuencia. Este tipo de compresores se utiliza sobre todo en tareas de masterización o de forma masiva en emisiones de radio y TV. La compresión multibanda es la responsable de ese sonido tan lleno y potente que producen las emisioras musicales de radio.


Dependiendo del modelo, un compresor tendrá más o menos controles de manejo, pero todos disponen de cuatro controles principales Threshold (Umbral), Attack (Ataque), Ratio (Relación de compresión) y Release (liberación).

Theshold:El umbral controla el volumen al que empieza a actuar el compresor. Normalmente se mide en decibelios (dB) y va desde 0dB donde el compresor no actúa, hasta un nivel, dependiendo del modelo, típico de -60dB. Cuanto más bajemos el nivel de umbral antes empezará a trabajar el compresor.

Ratio:El ratio es la relación de compresión. Su valor se expresa en forma de división, por ejemplo 10:1, que significa que por cada 10dB que superen el nivel de umbral, sólo pasará 1dB. Dependiendo del modelo, un compresor dispondrá de varios ajustes de ratio fijos, o un control completamente ajustable desde 1:1 hasta ?:1 (infinito:1) . Este parámetro determinará la cantidad de reducción que se aplica sobre la señal. Con el ratio ajustado en ?:1, el compresor no permite que ninguna señal supere el umbral, y se convierte en un limitador cuya función es la de aumentar el volumen de la pista de forma agresiva.

Attack:El ataque controla el tiempo que tarda en empezar a actuar el compresor. Se mide en milisegundos y comienza en 0.1 mseg. hasta más de un segundo. Si ajustamos el ataque al mínimo posible (0,1) el compresor recortará todos los picos de la señal que sobrepasen el nivel de umbral que hayamos ajustado, ya que el tiempo de ataque es mínimo. Si por el contrario aumentamos este parámetro, el compresor dejará pasar los picos esporádicos que no superen el tiempo especificado en el ataque, como golpes de bombo o caja.

Release:El control de liberación determina el tiempo que trabaja el compresor antes de liberar la señal. Se complementa con el parámetro Attack e igualmente se mide en milisegundos. Con tiempos cortos la compresión será muy rápida, por ejemplo para golpes de batería, y con tiempos largos se alargará la compresión, más útil a la hora de controlar instrumentos como la guitarra.

Conseguir buenos resultados con la compresión es algo que se consigue con la práctica. El secreto está en NO abusar del efecto, ya que una compresión muy fuerte puede convertir el sonido en algo lineal y aburrido. Si aumentamos el ratio al máximo producimos otro efecto llamado limitación, que consiste en aumentar drásticamente el volumen general de la pista, algo que puede ser útil en la fase de masterización de un tema. Un compresor también tiene su lado creativo y puede añadir vida a pistas de percusión, voces, bajo, guitarra, etc. Y en la parte más artística se puede decir que cada modelo añade su propio caracter al sonido, habiendo modelos de compresión legendarios de marcas como Fairchild, Electro-harmoix, Urei o Neve, muy apreciados en el entorno profesional por su caracter sonoro y el toque final que añaden al sonido procesado. Así que los resultados obtenidos con la compresión dependen directamente de la maestría y el buen oido con los ajustes. Como ya he dicho, el secreto está en la práctica y este efecto es, junto a la ecualización, algo que deberás aprender a manejar si quieres imprimir el sello profesional en tus trabajos.



Ahora que ya sabes para qué sirve la compresión, carga el plugin compresor que prefieras en el canal de grabación de tu software y ajusta el umbral a -8dB, con un ratio de 4:1, un ataque rapido (10 mseg) y release lento (400 mseg). Estos ajustes son genéricos, así que todo dependerá del tema, tu estilo, y el tipo de guitarra. Si se escapan algunos picos reduce el tiempo de ataque y juega con el release. Procura no aplicar demasiada compresión, recuerda que una vez hecha la grabación no hay forma de eliminar el efecto, sin embargo siempre podrás aplicar más compresión en caso de necesitarlo. Una vez ajustado el compresor ya estamos listos para pulsar el botón REC y comenzar a grabar.


10 consejos útiles de grabación y producción

La grabación y producción de un tema musical requiere tiempo y trabajo, y en muchos aspectos la experiencia es la mejor herramienta. Ya conoces aquello de que "más sabe el diablo por viejo que por diablo". Aquí te dejo diez consejos, basados en mi experiencia, que te facilitarán la tarea a la hora de plasmar tus ideas musicales en el terreno de la guitarra:

1- Practica muy bien todas las partes de guitarra (especialmente las bases rítmicas) del tema antes de grabarlos e intenta realizar la toma de una sola vez. Si evitas los pichazos a mitad de la grabación sonará más natural que si están grabadas por partes.

2- Reduce la cantidad de distorsión. A todos nos encantan esos sonidos megasaturados, pero en la grabación sólo contribuirán a enturbiar la mezcla y te resultará más dificil encajar el resto de instrumentos. Baja la distorsión, te aseguro que seguirá sonando potente y nadie te acusará de nenaza. En su lugar vuelve a tocar la misma parte en una o varias pistas y panoramízalas a izquierda y derecha, el resultado seguirá siendo potente pero mantendrás más espacio en la mezcla para dejar "respirar" al resto de instrumentos.

3-Deberías prescindir de la ecualización durante la grabación. En su lugar mueve los micros (reales o virtuales) y busca el timbre sonoro que necesitas para tu tema. Como mucho puedes recortar las frecuencias más graves (40Hz) para evitar problemas de saturación. La ecualización no sirve para compensar carencias sonoras durante la grabación. Ya tendrás tiempo de ecualizar durante la mezcla.

4-Graba la señal sin reverb ni delay. Es muy típico inundar la pista de guitarra con una reverb profunda o un delay kilométrico, que sólo consiguen ensuciar el sonido y enturbiar la mezcla. Además de poco te servirá si después resulta que quieres reducir estos efectos. En su lugar utiliza la reverb y el delay como efectos de monitorización, utilizando los envíos auxiliares, sin que pasen a la grabación. Así podrás interpretar las partes a tu gusto, pero tendrás grabada la señal seca, a la que podrás añadir estos efectos después, en función y consonancia con la mezcla final.

5-Comprime ligeramente las guitarras durante la grabación, pero sin pasarte. Esto añadirá más cuerpo y sustain a la guitarra al tiempo de mantiene a raya los niveles. Después podrás aplicar más compresión si es necesario. Si tienes ruido de fondo este es el momento para colocar una puerta de ruido y evitar que pase a la grabación.

6-Las guitarras limpias cobrarán vida si le añades un poco de Chorus, pero con moderación, todo en su justa medida.

7-Si utilizas emuladores de amplificador por software aprovecha sus ventajas. Lo ideal es grabar la señal seca (sin procesar), así más tarde podrás producir el resultado probando diferentes sonidos para esa pista de guitarra y decidir con más tranquilidad el que mejor se acople a la mezcla.

8-A veces menos es más. No porque grabes muchas pistas de guitarra el tema sonará mejor. Escucha el sonido global del tema... ¿realmente necesita todas esas partes de guitarra?. Debes ser objetivo con tu música y valorar friamente lo que NO necesita.

9-Escucha temas comerciales del mismo estilo al tema que vayas a grabar y presta atención a la mezcla global, el timbre de los instrumentos, su situación en el campo estéreo, etc. Es algo así como leer para perfeccionar tu forma de escribir.

10-Deberías trabajar durante todo el proceso de grabación y mezcla a una resolución no inferior a 24bits. No hagas conversiones a 16bits hasta la fase final de masterización, justo antes de pasar tu mezcla final a un CD audio.


Una buena mezcla necesita tiempo

Ya hemos terminado, con muchas horas de esfuerzo, la grabación de todas las partes de nuestro tema. Ahora "solo" nos queda mezclar las pistas y producir el fichero estéreo final. La fase de recopilación de la mezcla es el último paso del proceso de creación. Aquí es donde se culmina el trabajo de producción, donde combinamos todas nuestras pistas hasta conseguir un resultado que supere realmente  la suma de todas las partes. Para llevar una mezcla a buen término hay dos requisitos fundamentales. El primero y más importante es tener un buen oido, o mejor dicho tener un oido bien entrenado, porque es dificil que puedas corregir algún defecto de tu mezcla si no sabes reconocerlo. Esto se consigue escuchando (con atención) mucha música, percibiendo los detalles como el timbre de los instrumentos y voces, su ecualización y panoramización, en todo tipo de estilos musicales como jazz, pop, clásica, étnica, etc. El segundo requisito para crear una buena mezcla pasa por disponer de unos monitores (altavoces o parlantes) de calidad. Los monitores son el único medio que tienes para apreciar los matices de tu música y a través de ellos decidirás dónde, cómo, y por qué harás las correcciones y ajustes. Así que dependes directamente de su calidad para realizar un buen trabajo. Si estás pensando en utilizar auriculares no deberías hacerlo porque estos confundirán tu percepción de la imagen estéreo y además distorsionan (maquillan) ciertas frecuencias del espectro. Ya sé que al final todos acabarán mezclando con los altavoces del equipo estéreo, o mucho peor, con los pequeños altavoces multimedia del ordenador, pero mi obligación aquí es explicar la forma correcta de hacerlo.  En fin, allá cada cual, yo sigo a lo mío. El proceso de ajuste y creación de una mezcla necesita su tiempo, así que no intentes acabarla en un sólo día, la odiarás cuando la escuhes a la mañana siguiente. Después de unas horas trabajando en ella, tómate un descanso (sobre todo para tus oidos) y cambia de actividad. Escucha un CD de tu música favorita para resintonizar tus oidos. Pasadas un par de horas vuelve a retomar el trabajo y compara los resultados con discos comerciales del mismo estilo. Repite este proceso las veces que sea necesario, la clave aquí es mantener fresca la cabeza y el oido. Cuando creas que ya la tienes, déjalo todo hasta el día siguiente, y si mañana al escucharla sigues pensando que suena genial entonces ya puedes plantearte el volcar la mezcla final.


Mezclando las guitarras

Para mezclar las guitarras tienes que tener presentes varios conceptos. El primero de todos es el aspecto artístico, es decir, cual es el peso de la guitarra en el tema. No es lo mismo mezclar un tema rock de Yngwie Mallmsteen donde la guitarra es el foco principal del tema que otro de estilo pop donde las voces cargan con el peso principal. Las guitarras limpias siempre son más fáciles de acoplar a una mezcla, pero a medida que se van saturando se vuelven deboradoras de espacio sonoro. Una guitarra con distorsión u overdrive tiene tendencia a llenar el espectro sonoro reduciendo el espacio necesario para acoplar el resto de instrumentos, especialmente en las frecuencias medias (las más importantes). Para evitarlo en cierta medida disponemos de la ecualización. Un ecualizador nos permite realzar o atenuar una determinada frecuencia, así que utlilizando la ecualización podremos reducir aquellas frecuencias menos importantes de los instrumentos que forman nuestra mezcla, para conseguir que cada pista suene con claridad a la hora de crear la mezcla final. Hagamos un paréntesis para explicar más detalladamente el tema de la ecualización:



La ecualización a escena

Si existe una herramienta versátil y esencial para trabajar con audio, esa es sin duda la ecualización. No existe una herramienta más flexible y útil y es, junto a la compresión, la herramienta más utilizada en el tratamiento de audio profesional. La aparición de los ecualizadores se remonta al nacimiento de los primeros sistemas de grabación, y su diseño fue pensado en un principio para corregir las carencias de los grabadores de la época, encargándose de aumentar las frecuencias agudas que se perdían al grabar los sonidos. Pero con el paso del tiempo el ecualizador ha evolucionado y se ha convertido en la herramienta más utilizada (con diferencia) e imprescindible en cualquier estudio. Durante el proceso de mezcla utilizaremos la ecualización de forma intensiva. Un ecualizador puede utilizarse de forma creativa, por ejemplo para simular voces telefónicas, pero donde realmente se impone su utilización es a la hora de modificar el espectro de frecuencias de una señal de audio. O dicho de otra manera, la ecualización nos permitirá modificar el timbre sonoro de nuestras pistas grabadas para aumentar su definición y mejorar el sonido general durante la mezcla. Hay varios tipos de ecualizadores, cada uno tiene su propia utilidad:

-Ecualizadores de Corte: Pueden ser varios tipos, paso-alto (Hi-pass), paso-bajo (Lo-pass), paso-banda (Band-pass) y de banda eliminada (Notch). En el caso de los paso-alto y paso-bajo estos filtros cortan la señal en los extremos del espectro desde un punto de corte eliminando las frecuencias graves en el caso del filtrado paso-alto o las frecuencias agudas con el filtro paso-bajo. El filtro paso-banda reduce todas las frecuencias superiores en inferiores a la especificada creando una curva en forma de campana. Y por último el filtro de banda eliminada (notch) anula en menor o mayor medida una banda de frecuencia específica. Los filtros Notch son utilizados normalmente para eliminar ciertas bandas que contienen ruido.




-Ecualizadores Shelving: Son los más comunes y se incluyen en reproductores, cadenas HI-FI y en los canales de la mayoría de consolas de mezcla. Permiten realzar o atenuar una frecuencia establecida. Cuando se presentan agrupados en forma de deslizadores se denominan ecualizadores gráficos, debido a que el ajuste de sus bandas muestra de forma gráfica la curva de ecualización que se aplica a la señal de audio.



-Ecualizadores paramétricos: Un filtro paramétrico dispone de tres controles ajustables, permitiendo modificar tanto la frecuencia de actuación, como el ancho de banda (Q) sobre el que actúa el control de ganancia o atenuación. Son los ecualizadores más utilizados en aplicaciones de grabación y edición de audio profesional. Dependiendo del modelo permitirá un barrido de frecuencias del espectro completo (20Hz a 20KHz) o sólo un rango limitado y su parámetro Q puede ser más o menos pronunciado (medido en decibelios por octava). Dependiendo del modelo el rango varía entre 8dB y 48dB por octava. Cuanto mayor es el rango Q más precisa es la ecualización. Permiten un grado enorme de exactitud y son los más indicados para ajustes precisos.



-Ecualizadores semiparamétricos: Este tipo de ecualizador dispone de dos controles ajustables y permite modificar la frecuencia sobre la que actúa y la ganancia o atenuación que queramos aplicar. Son similares a los paramétricos pero con el ancho de banda fijo.




Una vez aclarado el asunto de la ecualización seguimos con el tema de las guitarras durante la mezcla. Para situar las guitarras (realmente cualquier fuente de sonido) en una mezcla debemos utilizar un ecualizador paramétrico con el que atenuaremos las frecuencias menos importantes de nuestras guitarras y realzaremos otras con lo que iremos creando espacio para evitar que su sonido entre en conflicto con el resto de instrumentos. Para conseguirlo es necesario conocer primero cuales son las frecuencias claves de cada instrumento. En el caso de las guitarras, dependiendo de su sonido (limpias, con distorsión, acústicas) deberás enfatizar o reducir ciertas frecuencias, las más importantes son:

Guitarras Eléctricas

-300Hz: Dependiendo del aire del tema puedes aumentar aquí para darle más cuerpo o atenuar para darle más claridad.

-3 KHz: Realzando esta frecuencia se añade filo al sonido, y reduciendo aumenta la transparencia.
-6 KHz: Realzando aquí conseguimos añadir presencia.

-10 KHz: Aumentando esta frecuencia conseguimos añadir brillo al sonido.

Guitarras Acústicas


-100-300Hz:Un sonido enturbiado (sucio) puede reducirse atenuando entre estas frecuencias.

-1-3 KHz: Realzando ligeramente en esta zona realzamos la imagen y ganamos en consistencia.

-5 KHz: Aumentando esta frecuencia se consigue más presencia.

El secreto está en la sutileza. Todos los ajustes de ecualización deberían ser suaves, no más de 3dB de ganancia o atenuación. No debes abusar de la ecualización porque los resultados dejarán de sonar naturales (a menos que persigas ese resultado específico). Debes tener claro que no podrás convertir una mala grabación en buena con la ecualización, sino que debes utilizar los EQ para pulir y mejorar el sonido, nunca como herramienta quirúrjica. En esta imagen tienes las frecuencias que deberías tener en cuenta a la hora de ecualizar tus guitarras:




Esta tabla sólo es orientativa, todo depende del sonido de la guitarra y el aire general del tema. También durante la mezcla debes cortar todas las frecuencias por debajo de 60Hz con un filtro paso-alto, ya que no son importantes para el timbre de la guitarra y dejarás espacio al bombo de la batería. En el caso de las partes rítmicas con distorsión u overdrive también es buena idea cortar las frecuencias superiores a 12KHz para no ensuciar el sonido de platos y otros instrumentos más agudos.

Por último agrupa tus pistas (partes rítmicas, solistas, etc) y envíalas a buses donde aplicarás un compresor a estos grupos de pistas de forma general. Los ajustes del compresor varían en función de cada tema musical pero como norma general aplica tiempos de ataque medios (15-50 mseg), liberación media (250-450 mseg) y ratios bajos (4:1). Ajusta el umbral hasta que la reducción de ganancia se aproxime a unos 4dB. Utiliza estos ajustes como punto de partida y modifícalos según tus necesidades. Ojo con el compresor, es fácil pasarse con el efecto y convertir el sonido de tus pistas en algo monótono y sin dinámica. Una vez más el secreto está en la sutileza y la práctica.


Se acabó el rollo

Y hasta aquí hemos llegado... espero que estos consejos te sirvan al menos para asumir un mayor control en todas las fases que incluye el proceso de creación de un tema musical. Tal vez algunos conceptos te resulten más difíciles de asimilar, pero no te preocupes, será el tiempo el que ayude a ir encajando cada concepto en su justo lugar. Recuerda que lo que intentamos hacer con nuestra música utilizando el ordenador, en un ambiente profesional necesita la participación de mucha gente como técnicos e ingenieros con mucha experiencia y cualificación en el terreno de la producción de audio, supongo que será porque el proceso tiene cierta dificultad   , así que no pretendas dominar estos campos en una semana. Pero al menos espero que hayas tomado contacto con algunos conceptos básicos que desconocías y que necesitas aprender si quieres obtener resultados de calidad. Gracias por tomarte la molestia de leer esta información y un saludo.
Grabación, Mezcla y Producción de Guitarras
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3 Comentarios Grabación, Mezcla y Producción de Guitarras
Cita decapitated_pig: Mostrar
Amigo, que se?
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