Finales de Peliculas

[COLOR=#NaNNaNNaN]Los finales de peliculas con los que te sorprenderás[/COLOR]


Llega el momento de reflexionar con calma acerca de los giros finales más sorprendentes del cine de Hollywood. La pregunta sería: ¿Qué es lo que convierte un giro sorprendente en un final brillante, y no en una trampa de vulgar prestidigitador? Una posible respuesta: El buen giro final debe dejarte la sensación de haber sido manipulado por un gran narrador. La sorpresa no puede resultar arbitraria, no debe parecer que se ha introducido con calzador, sino que ha de fluir de forma natural y orgánica a partir del resto de la historia.




[COLOR=#NaNNaNNaN]Saw[/COLOR]




Entonces Adam descubre que Zep no es Jigsaw, y contempla como el ?cadáver? en el medio del cuarto se levanta. El muerto era el mismo Jigsaw, quien había estado todo el tiempo supervisándolos y dándoles descargas eléctricas. Jigsaw era un paciente del doctor Gordon que padecía cáncer y al que le quedaban pocos meses de vida.
 
Jigsaw confiesa a Adam que la llave de su cadena está en la bañera, y el fotógrafo recuerda un aparato luminoso que se fue por el desagüe: la llave que abriría las cadenas. Adam intenta dispararle con la pistola de Zep, pero este usa el mando para darle una descarga eléctrica. Finalmente, Adam grita de desesperación mientras ve cómo Jigsaw se marcha después de haber arrojado su única salvación apagando las luces mientras decía : "¡Fin del juego!".





[COLOR=#NaNNaNNaN]El Sexto Sentido[/COLOR]




Con el tiempo, M. Night Shyalaman se ha hecho célebre gracia a los finales-sorpresa de sus películas. El problema es que después de unos cuantos giros inesperados, la cosa deja de tener gracia. De hecho, la única vez que Shyamalan sorprendió a todo el mundo fue con El sexto sentido. Además, en este caso, la sorpresa (que el personaje de Bruce Willis ha estado muerto casi toda la película) encajaba perfectamente con la temática y el tono narrativo de la historia. El problema aquí fue que la película dio origen a una verdadera oleada de burdas imitaciones. El subgénero de las películas protagonizadas por muertos surgió con fuerza y se agotó al momento. Es lo que tiene el factor sorpresa.







[COLOR=#NaNNaNNaN]Titanic[/COLOR]




Sin que nadie se percate, Rose arroja al océano el Corazón del Mar por la popa del Kéldysh y se retira a su camarote a dormir. Antes de los créditos finales, se aprecia a la anciana Rose en su cama con los ojos cerrados y una serie de fotografías de ella en su juventud tras el desastre del Titanic. Segundos después, las tomas del barco hundido pasan a convertirse en el transatlántico remodelado tal cual había partido en su viaje inaugural, y se aprecia a Rose entrando por sus pasillos hasta llegar a las escaleras del reloj, donde la reciben con alegría todos los que fallecieron en el hundimiento, entre ellos Jack. Una vez que la pareja se besa, todos aplauden y la cinta finaliza.







[COLOR=#NaNNaNNaN]Los Otros[/COLOR]




La película dirigida por el director Alejandro Amenábar tiene un final épico e inesperado. Nicole Kidman vive con sus hijos fotofóbicos (que no pueden ver la luz) en una casa que es asediada por fantasmas. ¿La sorpresa? Resulta que los fantasmas eran ellos, la madre asesinó a los hijos ahogándolos con una almohada. Escalofriante








[COLOR=#NaNNaNNaN]Seven[/COLOR]




Hay muchas sorpresas en este thriller con asesino psicópata dirigido por David Fincher, empezando por la aparición del criminal a media película (interpretado por Kevin Spacey). Sin embargo, el gran shock llega al final, cuando el agente de policía interpretado por Brad Pitt abre la caja sorpresa que le ha reservado el asesino y entonces, poseído por la furia, comete el séptimo homicidio, completando así el perverso proyecto ideado por el lunático criminal. Sin duda, uno de los finales más amargos que ha dado el séptimo arte.







[COLOR=#NaNNaNNaN]Los Infiltrados[/COLOR]




Con el excelente reparto que el director Martín Scorsese reunió para la ocasión (Leonardo DiCaprio, Jack Nicholson, Matt Damon, Mark Wahlberg, y más). Hacia el final, tras un desarrollo extenso, vemos a una sucesión de hechos que realmente nos dejan pensando. Y quién no recuerda la cara final de Matt Damon cuando su expresión es claramente ?Y bueno. Hasta acá llegué?.







[COLOR=#NaNNaNNaN]Shutter Island[/COLOR]




Cawley explica que Andrew ha atravesado diferentes ciclos en los que termina por enterarse de la verdad, tan sólo para regresar en su fantasía una y otra vez, atravesando etapas en las que ha lastimado a varios empleados y pacientes, llevando a la junta administrativa a solicitar una lobotomía como solución permanente a su problema. Sheehan y Cawley explican que trataron de poner en práctica una terapia, en la cual crearon la situación de la desaparición de "Rachel" basándose en la fantasía de Andrew, con el fin de poner de manifiesto su complot imaginario, y de permitirle ver la realidad y regresar a ella de manera permanente. Andrew parece aceptar las explicaciones, echándose la culpa de haber ignorado la enfermedad mental de Dolores hasta que cometió el crimen. Tras sufrir otra migraña, que le hace revivir la muerte de sus hijos y de su mujer, Andrew pierde el sentido.
 
Por la mañana siguiente, Andrew llama de nuevo Chuck a Sheehan y habla de revelar al mundo exterior lo que sucede en la isla. Sheehan señala discretamente a Cawley, y algunos empleados se acercan a Andrew para llevarlo a la lobotomía. Este le pregunta a Sheehan que sería peor, "si vivir como un monstruo, o morir como un buen hombre". A continuación sale de la escena acompañado por los empleados.
 
Las palabras finales de Andrew (Teddy) y el hecho que no reaccione cuando Sheehan le llama Teddy por última vez, dejan el final abierto al espectador, pues deja la duda si él estaba realmente loco o fingió para ser operado y así librarse de los malos recuerdos que le provocó la guerra.







[COLOR=#NaNNaNNaN]El Exorcista[/COLOR]




El padre Merrin, un exorcista con experiencia, es llamado a Washington para ayudar. Él y el padre Karras tratan de expulsar el espíritu del cuerpo de Regan. El demonio se burla de los sacerdotes, los amenaza y los agrede, tanto física como verbalmente (incluyendo el demonio con la voz de la madre de Karras) hasta que Merrin sufre un ataque al corazón. Karras intenta realizar la reanimación cardiopulmonar sin éxito, mientras Regan ríe. Tras esto y con una furia incontrolable, Karras se abalanza sobre ella, retando al demonio a salir del cuerpo de Regan y entrar en el suyo. El demonio lo hace, tras lo cual el sacerdote se arroja por la ventana del dormitorio de Regan y cae por unas escaleras. Con el padre Karras agonizando en el suelo, un devastado Padre Dyer (William O'Malley) administra los últimos sacramentos. Regan se recupera y no parece recordar su terrible experiencia. Chris y Regan parten de Georgetown, dejando atrás su terrible trauma.






[COLOR=#NaNNaNNaN]El Planeta de los Simios[/COLOR]




Analizado con perspectiva, el astronauta Taylor (encarnado por Charlton Heston) debería haber comprendido mucho antes que el planeta dominado por los simios no era más que la Tierra en una época futura. Aun así, resulta imposible igualar la fuerza visual e icónica de la revelación final: la Estatua de la Libertad en ruinas, la prueba definitiva de que el planeta de los simios es el nuestro. Se trata, sin lugar a dudas, de uno de los finales más recordados y parodiados de la historia del cine. De hecho, si Tim Burton se hubiera mantenido fiel a este final, su remake hubiese ganado muchos enteros.






[COLOR=#NaNNaNNaN]El Imperio Contraataca[/COLOR]




Casi todo el mundo coincide en que este episodio es el mejor de la hexalogía de George Lucas. Aparte de tener mayor variedad de escenarios en general que la primera parte, los personajes son algo más profundos, la película es más oscura, y ¡qué final! Ese malvado ex jedi intentando atraer al mojigato Luke Skywalker al lado oscuro, y cuando no le queda otro recurso que usar, el irrepetible ?Luke? yo soy tu padre?. Quizá algunos ya se lo esperaban, pero no por eso deja de ser emocionante.





[COLOR=#NaNNaNNaN]El Show de Truman[/COLOR]



Por orden de Christof, cada actor y miembro del reparto inicia una búsqueda en toda la ciudad, e incluso adelantan el día. Descubren que Truman trata de huir en barco y restauran la emisión, pero Christof decide actuar provocando una gran tormenta para tratar de volcar la embarcación. Sin embargo, la determinación de Truman finalmente lleva a Christof a poner fin a la tormenta. Como Truman se recupera, el barco llega al borde de la cúpula, atravesando la proa el cielo pintado. Truman, aterrorizado, descubre la existencia de un tramo de escaleras cercano, el cual conduce a una puerta en la que pone "Salida". Como ve que va a escapar de su mundo, Christof habla directamente a Truman a través de un sistema de sonido de gran alcance, tratando de convencerlo de quedarse, argumentando que no hay más verdad en el mundo real que la que existe en su propio mundo artificial. Truman, después de pensarlo un momento, dice su famosa frase: "Buenos días... y por si no volvemos a vernos, ¡buenos días, buenas tardes y buenas noches!", se inclina ante su público, y atraviesa la puerta hacia el mundo real. Los telespectadores reunidos con entusiasmo celebran la fuga de Truman, y Sylvia rápidamente sale de su apartamento para reunirse con él. El equipo ejecutivo ordena el corte de la emisión. Como el espectáculo ha terminado, se muestra a la audiencia del Show buscando otro programa para ver.






[COLOR=#NaNNaNNaN]Psicosis[/COLOR]




Hitchcock solía decir que le gustaba que el espectador tuviera más información que los personajes de sus películas. Era su forma de concebir el suspense. Sin embargo, en Psicosis decidió saltarse sus propias reglas y fabricar un territorio minado de giros imposibles de pronosticar. El mayor de todos, el asesinato de Janet Leigh, la gran estrella del filme, a mitad de película. Y luego estaba el final, con la revelación de que la madre asesina de la película era en realidad el propio Norman Bates (Anthony Perkins). Un clásico incontestable.






[COLOR=#NaNNaNNaN]El Resplandor[/COLOR]



Danny escribe "RED?UM" con lápiz de labios en la puerta del baño, mientras lo repite en voz alta. Cuando Wendy se despierta mira a través del espejo donde observa las letras "MURDE?" (ASESINATO). Jack comienza a golpear la puerta de la habitación con un hacha. Wendy asustada consigue encerrarse en el baño y sacar a Danny a través de la ventana del baño, pero no consigue salir a través de ella. Jack comienza a golpear la puerta del baño mientras Wendy grita de pánico; Jack se asoma entre el agujero que ha hecho, gritando "¡Aquí está Jack!";1 es entonces cuando, al intentar Jack abrir la puerta, Wendy le clava el cuchillo en la mano. En ese momento Jack escucha el sonido del vehículo de nieve, que Hallorann había pedido prestado para llegar hasta la casa, y abandona la habitación. Jack mata a Hallorann en la entrada con el hacha y comienza una persecución tras Danny que les lleva hasta el laberinto de arbutos. Wendy corre al ver que Jack ya no está en la puerta y se encuentra con varios fantasmas y con una gran cascada de sangre. Mientras tanto, Danny camina hacia atrás sobre sus huellas y deja un rastro que no lleva a ningún sitio, mientras tapa las huellas que deja hasta una esquina donde se esconde. Jack, que había estado siguiendo las huellas, vuelve hacia atrás y en ese momento Danny aprovecha para salir del laberinto y junto con su madre toman el vehículo de nieve de Hallorann, mientras Jack muere congelado en el laberinto de arbutos.
 
Al final de la película vemos una fotografía colgada dentro del hotel, con fecha del 4 de julio de 1921, en la que Jack Torrance sonríe rodeado de una gran multitud que parece disfrutar de una fiesta.





[COLOR=#NaNNaNNaN]El Club de la Lucha[/COLOR]



No conozco a nadie a quien este final no haya cogido por sorpresa. Aunque, a decir verdad, el final es la última parte de la película, cuando se descubre que en realidad el pobre de Edward Norton es Tyler Durden, el hombre que vive como le gustaría vivir, folla como le gustaría follar, y tiene el aspecto que le gustaría tener. Lo peor de todo es que su alter ego ha planeado el fin de la civilización con el Proyecto Mayhem, y el narrador debe emprender una carrera contra reloj para impedirlo, sin saber si de verdad lo desea. Para matar a Tyler se dispara él mismo en la cara, y después comienzan a derrumbarse los edificios y suena el Where is my mind de los Pixies. Simplemente delirante. Una de las tres o cuatro películas fundamentales del Hollywood de los 90.






[COLOR=#NaNNaNNaN]La Semilla del Diablo[/COLOR]




Aquí la sorpresa no es tanto que Rosemary (Mia Farrow) de a luz a un retoño de Satán, ni siquiera que su marido (John Cassavetes) y sus vecinos estén compinchados con el Maligno. La verdadera sorpresa llega en la última secuencia, cuando Rosemary mira a su diabólica criatura a los ojos y sus instintos maternales la llevan más allá del bien y del mal. Las películas en las que el mal triunfaba sobre el bien eran una excepción a finales de los sesenta. Aunque en realidad, podría decirse que todavía lo son.





[COLOR=#NaNNaNNaN]Memento[/COLOR]



Este acierto cinematográfico de Christopher Nolan nos muestra el final de la película, mientras que el desarrollo ayudará a averiguar las causas de todo lo que ya hemos visto. ¿Y cómo es posible que sepamos cómo va a acabar y eso no estropee la experiencia fílmica? Pues aquí está la maestría del guión y el montaje, ya que el espectador quiere saber que ha llevado al protagonista a escribir en fotos polaroid, a quién ha matado y por qué lo ha hecho.





[COLOR=#NaNNaNNaN]Sospechosos Habituales[/COLOR]



Cinta ganadora del Oscar y que no puede faltar en los mejores finales de la historia. Es que hasta el último minuto no se confirma la sospecha y el peso es tanto que desde ese momento la historia pasa a un segundo plano, siendo el descubrimiento de semejante verdad el motor de los últimos minutos de la película. El detective buscando al culpable, sabiendo que pudo haberlo atrapado. Un giro estupendo a una historia de criminales, un botín y muchas muertes.






[COLOR=#NaNNaNNaN]Casablanca[/COLOR]



La que con mucha probabilidad es la película más magistral de la historia del cine, tiene también uno de los finales más memorables e inesperados. Tan inesperado, que ni siquiera los actores lo conocían, ya que se les iba suministrando el guión sobre la marcha. Tres finales estaban previstos para esta película: uno en el que Rick se queda con Ilsa, otro en el que entrega a Victor Laszlo a los nazis y el más inesperado, el que finalmente quedó para la historia. Porque, decidme con sinceridad, ¿renunciaríais a Ingrid Bergman sólo por salvar el mundo libre? A mí, desde luego, me parece el desenlace más inverosímil.





Finales de Peliculas
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4 Comentarios Finales de Peliculas
REPOST LO VI AYER AQUI EN ESTA MISMA PAGINA SE ORIGINAL Y DENUNCIADO POR LACRA
MUY BUENO ESTE POST DEBERIAS INCLUIREL FINAL DE EL GOLPE Y EL FINAL DE UNA PELICULA HINDU LLAMADA LOS TGRES IDIOTAS SALUDOS
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