Comidas raras para turistas intrèpidos...

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Comidas raras para turistas intrèpidos...









El mundo crece a pasos agigantados y el alimento escasearà en el futuro,estas son las alternativas que ofrecen a viajeros en muchos Hoteles del mundo.


La novedad culinaria es algo a lo que todo buen viajero se apunta. Pero el entusiasmo con que nos lanzamos a descubrir la gastronomía de determinados países a menudo se ve frenado en seco. ¿Esperma de pez? ¿Dedos de mono?





CAMARERO, HAY UN BICHO EN MI PLATO
Quienes hayan estado en Vietnam habrán visto en los mercados los pinchitos de escorpión. En Tailandia, a los occidentales nos suelen sorprender los escarabajos de agua asados, con su aspecto de cucaracha gigante y duro caparazón.





En Camboya triunfa la tarántula. Estas peludas arañas constituyeron una importante fuente de alimentación en tiempos de escasez de comida. En la actualidad, se sirven de varias formas, especialmente frita, muy hecha, a veces empanada en harina y ajo. Quienes la han probado la comparan con la carne de cangrejo.





Los asiáticos no son los únicos en incluir insectos en la carta del menú. En México gustan mucho los tradicionales chapulines (saltamontes), salteados en una salsa muy picante. En algunas regiones de los Estados Unidos saben sacarle buen partido a las plagas de cigarras. Por la parte que nos toca, la cocina mediterránea contempla variadas recetas con caracoles.





Para quienes deseen profundizar en el tema, Edible es una famosa tienda londinense especializada en paladares insectívoros. Además de clásicas delicatessens, cuentan con chucherías como las piruletas de escorpión o las hormigas al chocolate. También ofrecen recetas online y realizan envíos a domicilio, incluso al extranjero.





PESCADO DEL NORTE
Hákarl o tiburón putrefacto es un plato típico islandés. Se entierra al tiburón bajo tierra durante varios meses, hasta alcanzar un grado óptimo de descomposición. Se sirve troceado en cubitos, acompañado con un licor islandés apodado ?la muerte negra?.





El Surstromming, arenque podrido, es un plato típico sueco. Los arenques se almacenan en barriles de madera para que fermenten. Cuando, tras varios meses, el proceso de fermentación ha finalizado, el arenque está listo para extraer y enlatar.
El olor es tan intenso (huele a bomba fétida) que la apertura de la lata se ha de realizar en el exterior, con bolsas de plástico, o en el agua. Se come con patatas, cebolla y rebanadas de pan crujiente.
PARA CARNÍVOROS
Al igual que en España se aprovecha cada parte del cerdo, en muchos otros países hacen lo propio con sus animales más comunes.
Dedos de mono en Indonesia, sesos de mono en Guinea, nutrias en Louisiana (Estados Unidos), zarigüeya en Nueva Zelanda?





SEMEN
El semen también se encuentra en algunas cartas de menú, por muy fea que suene la frase. El esperma de pez (Shirako) en Japón es el ejemplo más conocido. Su sabor es suave y cremoso, según cuentan. Los chefs nipones aseguran que proporciona vigor sexual a todo aquel que se atreve a probarlo.





ESPAÑA
En comidas extravagantes nadie se libra, mucho menos los españoles. Aunque nadie se atrevería a negar las bondades de la cocina mediterránea, son numerosos los platos de nuestro país que obtienen un rotundo ?No, thanks?.
Criadillas es una palabra que en principio no suena mal. Pero cuando los turistas se enteran de que están comiendo testículos de toro? Las mollejas de pollo tampoco gozan de mucho éxito internacional, por no hablar de las morcillas.





En ocasiones, determinados turistas se niegan a probar la paella, alegando que está llena de bichos. Y en parte tienen razón. Las gambas, langostinos, centollos y demás crustáceos son artrópodos, grupo al que también pertenecen los insectos.
La ONU recomienda comer insectos y abandonar la carne (noticia relacionada)


En muchos países del mundo se comen insectos de forma habitual. Pero para nosotros, es una práctica bastante asquerosa, que nos da rechazo y que, encima, nos remite inmediatamente a Marley (no Bob, está claro).
Sin embargo, la ingesta de insectos sería muy beneficiosa para la población mundial y por eso, la Organización de las Naciones Unidas está considerando seriamente recomendar este hábito gastronómico.
Es que la producción y el consumo de carne requiere tanta tierra y produce tantos gases invernaderos que debemos buscar alternativas, como comer bichos.
Además, se estima que más del 80% de la población del mundo incluye algún tipo de insecto en su dieta habitual.
¿El plato del futuro?



Los insectos son capaces de convertir la comida en proteína de forma mucho más efectiva que otros animales, porque son animales de sangre fría y no necesitan calentar su cuerpo
Producir un kilo de carne de vaca requiere 13 kilos de hierba o materia verde. Sin embargo un kilo de carne de un grillo, un escarabajo o una langosta simplemente necesita 1,5 o 2 kilos de forraje y produce una fracción de las emisiones de dióxido de carbono
Si cinco mil millones de personas comen 100 kilos de ternera o cerdo, necesitaremos cultivar una media de 6,5 billones de kilos de forraje al años
No hay suficiente espacio o nutrientes en la Tierra para soportar esto y eso supone que los más pobres simplemente se morirán de hambre.
Lo bueno con los insectos es no sólo que requieren menos comida para ser criados, sino que no necesitas comer tanto para sobrevivir. Son una fuente extraordinaria de proteínas y vitaminas
En Tailandia ya existen 15.000 granjas de crianza de grillos domésticos para consumo humano.
En el sureste de África, la industria de las orugas de mopane está valorada en US$85 millones y es una fuente importante de proteínas para las poblaciones indígenas.
Entonces, ¿por qué no consumirlos?
Al parecer, todos los impedimentos para que los insectos pasen a formar parte de los menús occidentales son puramente culturales: son todo prejuicios.
Una de las principales prejuicios que se argumentan es que los insectos no son sabrosos, pero si se cocinan correctamente pueden ser deliciosos





Es cultural, en África dicen que cuando llegaron los misioneros les dijeron que no debían comer insectos porque era bárbaro y primitivo. Y cuando la gente se traslada a la ciudad y adquiere un comportamiento más occidental abandonan esta práctica. Está realmente determinado por la cultura.





No se preocupen. Para vencer las reacciones de asco ante el pensamiento de un manjar de insectos la industria ya está estudiando extraer las proteínas de la carne de los bichos e introducirla en productos y texturas más acordes al gusto del paladar occidental.
¡Marche una cucaracha con papas fritas!



Comidas raras para turistas intrèpidos...
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8 Comentarios Comidas raras para turistas intrèpidos...
buena info, muy a tu altura, gracias sigue asi yo te sigo.
y lo peor de todo es saber que los chinos casi nunca se enferman
Muy buen post. Pero no te perdono lo de la cucaracha con fritas  . Las cucarachas argentinas creo, si mal no recuerdo, tienen un nivel nutricional muy bajo. Adem?
Me apunto con los escorpiones y la criadillas  
yo e probado bolas de cordero y toro son muy buenas!!!!!!  ?
Justo ayer mate una ara?
que fuerte,me descargare tu post para ense?
hay que probar para ver que tal esta eso. !!!!  pero se ve fatall...   Gracias por la info!!!  
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