Los Misterios + Grandes de la Historia Sin Resover

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"MISTERIOS SIN RESOLVER"







EL MONSTRUO DEL LAGO NESS





Tal vez sea una de las leyendas más conocidas a nivel mundial, y quizá también una de las que más atracción han suscitado a lo largo de los años desde su descubrimiento. No estamos hablando de otra que no sea la del famoso monstruo marino que habita las aguas del Lago Ness, cercano a la ciudad escocesa de Inverness.

Conocido mundialmente como ?Nessie?, esta legendaria criatura fue vista por primera vez en 1933, aunque antes había sido protagonista de dos historias que hacen referencia al espectacular ser, pero que han sido puestas en duda por muchos.

La primera de ellas data de 565 y se hace eco del hecho de que San Columba habría salvado a alguien de las garras de un monstruo en el lago Ness. La segunda es un poco más reciente, de 1868, y se trata de un artículo publicado en el ?Inverness Courier? que rescata unos rumores que circulaban sobre ?un pez enorme? que vivía en las profundidades de estas aguas. En el año 1930 otro periódico, esta vez el ?Northern Chronicle? publicó otra noticia que hacía referencia a una ?extraña experiencia en el lago Ness?.

Calificado por muchos como un dragón, por otros como una gran serpiente marina y por algunos otros como el último plesiosauro (un animal prehistórico), lo cierto es que Nessie sigue dando de qué hablar y conforma una de las mayores atracciones turísticas de Escosia. Existen no sólo descripciones, sino también fotografías, si bien tienen poca definición y están tomadas desde una distancia considerable.

Los escépticos atribuyen los diferentes avistamientos que han tenido lugar del monstruo a una serie de posibles causas: la principal de ellas, y que cobra cada vez más fuerza, es la que defiende que son producto de un espejismo, provocado por los efectos del agua (olas y demás movimientos marinos) o por las distorsiones de luz. Asimismo, la formación en filas de algunos animales o de otros elementos como pudieran ser los troncos, también podrían haber llevado a engaño.

De lo que sin embargo no hay duda es que Nessie, junto con Big Foot o el Yeti, es uno de los misterios más polémicos y seguidos por el público.







LA MUERTE DE HITLER





Recientemente un periodista argentino ha reavivado el fuego de esa lumbre nunca del todo apagada que representa la rumorología en torno a los últimos días de Adolf Hitler. Quizá lo más relevante del nuevo giro de tuerca de esta vieja historia o leyenda urbana sea el dato de que Führer alemán se ocultó algunos días en España en su paso hacia la Patagonia.

El exilio de Hitler es el libro donde se narran estas y otras aventuras. Su autor es un señor llamado Abel Basti, y dice aportar algunas importantes pruebas. Lo cierto es que la obra se acaba de publicar en Argentina y está a punto de hacerlo en el mercado español, de manera que lo que sabemos de ella es apenas lo que el propio Abel Basti cuenta en las entrevistas concedidas para la promoción del libro.

En el fondo viene a redundar en las teorías defendidas por el mismo Basti, y algún otro, desde hace años. El periodista argentino lleva tiempo intentando desentrañar las claves de la presencia de jefes nazis en la Argentina, destacando por una parte la existencia de los planes de evacuación de los alemanes si la guerra se perdía (como así fue) y por otro lado buscando las necesarias complicidades con los aliados para que la huida pudiese realizarse (sobre todo EEUU y Gran Bretaña).

En este punto debemos recordar los hechos tal como y nos ha legado la historiografía oficial que, por cierto, no es ni siquiera reducible a ?occidental? en sentido pleno sino que coincide en esencia con la investigación soviética. Cuando en los 90 se abrieron los archivos de los servicios secretos de la URSS referidos al caso Hitler, se comprobó que la versión confirmaba el temprano testimonio de Hugh Trevor-Roper en su obra Los últimos día de Hitler (1947).

Mientras la Armada Rosa entraba en Berlín, varios agentes acompañaban a los tanques en misión impuesta por el mismo Stalin. Había que coger a Hitler, vivo o muerto. Stalin no se hacía ilusiones: sabía que resultaría casi imposible atraparlo con vida pero, en todo caso, quería el cuerpo del Führer a toda costa.

La historia oficial cuenta que cuando por fin los rusos entraron en el Búnker de Berlín encontraron en el jardín varios cuerpos quemados, entre ellos los de una pareja que parecía corresponder a Hitler y a Eva Braun. Stalin ordenó detalladas investigaciones y los rusos intentaron capturar a todos quienes había vivido las últimas horas alrededor de Hitler.

Los aislaron y los interrogaron durante meses. Querían cotejar las informaciones por si se detectaban incongruencias. Pero no fue así. Los testimonios parciales dieron un cuadro completo en el que apenas había fisuras y que, en suma, perfilaba un cuadro de acontecimientos muy parecido al que, por ejemplo, puede verse en la película El Hundimiento.

Claro que la camarilla de Hitler bien pudo haber diseñado una estrategia previa, es decir, tener ensayados cada uno de los testimonios de manera colectiva. Es algo difícil de creer, pero no imposible. Revelaría, por cierto, que la devoción que sentían por Hitler era sincera e iba más allá de la muerte o desaparición de su líder.

Pero volviendo a las teorías como las de Basti: al menos aciertan en el hecho de que los nazis tenían varios planes para la huida de su Führer (por no hablar de sus dobles) y de otros jerarcas. O sea: ¿pudo haber escapado Hitler de Berlín incluso apenas unas horas antes de que el Búnker cayese? Estamos casi seguros de la respuesta: sí.

Ahora bien: ¿estaba dispuesto Hitler a ello? Sinceramente, nos cuesta creer que quien se emborrachó de poder, fue aclamado como un semidiós, puso a Europa sino al mundo bajo la suela de su bota y soñó los mil años planetarios de dominio nazi, pudiese aceptar la idea de una vida anónima, aburrida y aletargada en una granja perdida de la fría Patagonia.







EL CASO ROSWELL



 


Todo comenzó en Julio de 1947, cuando una nave extraterrestre se estrelló cerca de la localidad de Roswell, en Nuevo México. El granjero Mack Brazel descubre unos restos dispersos por su granja. Según relata este granjero, en la mañana del 3 de Julio, el y su pequeño vecino, Dee Proctor, estaban examinando los daños causados por una violenta tormenta la noche anterior, en la que habían escuchado en cierto momento un estallido en medio de los truenos.

No encontraron daños visibles en la granja, pero algo les llamo poderosamente la atención: el campo estaba lleno de fragmentos de un material muy brillante. Según las noticias periodísticas, Mack juntó parte del material y lo escondió en un cobertizo, pero se guardó unos cuantos fragmentos en su bolsillo cuando subió a su coche para llevar de vuelta a su pequeño vecino a casa de sus padres.

Este hecho cambio para siempre las vida de los habitantes de Roswell, pero sobre todo la del granjero Mack Brezel. Desde entonces se sintió amenazado y después de sus primeras declaraciones a la prensa, decidió permanece callado por miedo a las represalias del gobierno, cuyos agentes le instaban a decir que no había visto nada, a pesar de que ya había declarado haber visto entre los restos de la nave siniestrada, varios cuerpos de pequeños seres con aspecto humanoide.

La sorprendente noticia del hecho de que uno de los humanoides aun estaba vivo llegó al cuartel general del ejercito, y esto cambió la naturaleza de la operación. Un suceso importante como este, se convirtió de inmediato en una misión absolutamente vital. Nunca había ocurrido algo semejante en que el hombre se hubiera encontrado cara a cara con seres de otro mundo.

Los testigos de aquel caso declararon haber visto seres de aspecto humanoide calcinados, restos de una nave que no parecía ser terrestre, y trozos de un material extraño que no conocían. Más adelante y con mucho miedo confesaron a periodistas que les entrevistaron, haber sido amenazados por los miembros del servicio secreto para que no dijeran nunca lo que habían presenciado en aquel misterioso accidente.

A pesar de los años transcurridos desde entonces aun el gobierno de los Estados Unidos no ha dicho la verdad sobre el caso Roswell y es posible que jamás sepamos con certeza la verdadera naturaleza de de este secreto que mantienen desde hace 62 años. El misterio se prolonga en el tiempo, pero el interés de la gente por conocer toda la verdad hace que no se olvide nunca el Caso de Roswell.







TRIANGULO DE LAS BERMUDAS




 


Le llaman el Triángulo de Bermudas, aunque su forma no es triangular.

Tiene como vértices, o al menos incluye entre sus límites tres puntos relativamente fijos, en el Atlántico Occidental: el archipiélago de las Bermudas, por el Noreste. Por el Sur la isla de Puerto Rico, si bien se considera que el Triángulo llega con su influencia muchos cientos de millas más al sur. Y, al Noroeste, la península de Florida. Sin embargo, esos límites parecen ser púlsateles. Se extienden y se encogen alternativamente.

Hay ocasiones en que las rarezas físicas propias del Triángulo llegan a afectar hasta las mismas Azores, por el Este. También, a veces extiende su influencia hacia el Oeste, más allá de Cuba.

Pero, en general, el área del Triángulo aparece delimitada por el torbellino lento y gigantesco que es la Corriente del Golfo, un río poderoso que se mueve cruzando el mar a una velocidad de alrededor de 6 kilómetros por hora. En la latitud 15 norte confluyen las corrientes del Atlántico Sur con las del Noreste, y avanzan rodeando el Mar de los Sargazos, hacia el Poniente.

Poco al Sur de Puerto Rico, una gran rama se desvía hacia el Norte, lame las costas orientales de Cuba y Florida y cobra rumbo noreste hacia las Bermudas, reuniéndose con el curso principal que llega desde la olla caliente que es el Golfo de México. Frente a las Bermudas, nuevamente se desprende un brazo de aquel río, que cobra curso Suroeste hasta alcanzar la latitud 30 Norte. Allí se desvía al Sureste, para recomenzar el remolino.

Dentro de esos límites, en un período de 26 años desde el término de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, hasta 1975, han desaparecido más de mil personas: se han esfumado como si un prestidigitador las hubiese escamoteado.

Más de un centenar de barcos y aviones han desaparecido en ese lapso de igual manera, en medio de una atmósfera transparente.

De estas desapariciones no se ha podido recobrar ni un solo cadáver, ni un despojo, ni siquiera un fragmento de los barcos o de los aviones desaparecidos.

Por cierto que nos estamos refiriendo únicamente a las desapariciones real y completamente inexplicables.

Han habido, además, en esa zona centenares de otros naufragios y pérdidas de aviones que podrían tener una explicación por causas naturales aunque éstas resulten alambicadas y llenas de una cantidad excesiva de coincidencias. Y desde luego no se toman en cuenta tampoco las tragedias más evidentemente naturales por accidentes o producidas durante borrascas o huracanes. Aquí nos referimos sólo a las desapariciones que simplemente no tienen explicación posibles Y que en algunas ocasiones, como en el célebre caso de la escuadrilla de modernos cazabombarderos Avenger llamado "El Vuelo 19" alcanzó ribetes alucinantes de horror y desconcierto. Con este escándalo estalló ante el mundo la celebridad del Triángulo de las Bermudas.







LA DESAPARICION DEL VUELO 19






El 5 de diciembre de 1945 una escuadrilla de cinco aviones torpederos Avenger TBM-3, pertenecientes a las Fuerzas Aéreas norteamericanas, desaparecieron sin dejar rastro durante unos vuelos de práctica a pocos minutos de haber partido de su base de Fort Lauderlade, Florida. La desaparición se produjo en la zona que popularmente se conoce como ?El Triángulo de las Bermudas?.

La flota de aviones, bajo el nombre clave de vuelo 19, estaba preparada para afrontar condiciones de clima adverso y estaban provistos de combustible suficiente para volar cerca de 1.800 kilómetros. Sin embargo, las condiciones del clima en ese día eran más que favorables (apenas unas pocas nubes en el cielo), y las desapariciones se produjeron cuando los torpederos habían volado apenas unos 120 kilómetros desde el despegue.

Casi dos horas después de haber salido de la base militar, el piloto del avión insignia, el teniente veterano de marina Charles C. Taylor habló a la torre de control desconcertado. Habían perdido el rumbo. ?No estamos seguros de nuestra posición. No podemos avistar tierra?, repetía el hombre a cargo de la escuadrilla de aviones. ?Todo parece raro? hasta el océano está distinto?parece que estuviéramos sobre aguas blancas??

Las comunicaciones entre los pilotos y la torres de control se fueron entrecortando hasta desaparecer por completo. Algunos minutos después fue enviado un hidroavión para iniciar la búsqueda de la flotilla perdida, pero a los 27 minutos de salir de la base, el hidroavión también desapareció.

La zona del Triangulo de las Bermudas es reconocida mundialmente por los misterios que encierra. Es un área de casi 4 millones de kilómetros cuadrados que se extiende desde Melbourne, en la punta de la península de Florida, hasta Puerto Rico y las islas Bermudas. Cientos de desapariciones de barcos y aviones a lo largo de su historia le han dado su velo de misterio que aún hoy lo hacen famoso.

Es preciso aclarar que la zona es una de las más transitadas del mundo por aviones y por barcos, y que no todos desaparecen. De hecho, comparativamente hablando son apenas unos pocos. Pero la manera en que los aparatos que han desaparecido, lo han hecho sin dejar rastros es lo que llama la atención. Es un misterio porque no existen explicaciones lógicas a tales desapariciones.

Ante estos hechos, las teorías hablan de superposición de dimensiones, abducciones alienígenas, burbujas de gas metano, influencia de viejas y extrañas máquinas de la civilización perdida de la Atlántida, experimentos ultrasecretos del gobierno estadounidense, etc. En cuestiones de conjeturas, las teorías son amplísimas.

Sin embargo, hace un tiempo ya que el Triángulo de las Bermudas ha dejado de sonar con fuerza en los ámbitos del mundo paranormal o de los misterios. No ha habido desapariciones que contar. No parece que los aviones o los barcos de hoy se pierdan en sus aguas. Tal vez se cerró el portal dimensional.

Tal vez, los extraterrestres se han aburrido de secuestrar humanos. Tal vez, a las viejas máquinas de la Atlántida se le han acabado sus baterías. Tal vez el gobierno norteamericano esté cansado de experimentos ultrasecretos en esas aguas, y ahora esté apuntando con sus conspiraciones a otras regiones del mundo, un poco más lejos de su casa.

O puede que el Triángulo sólo se esté tomando un respiro?






EL SANTO GRIAL







La búsqueda del Santo Grial es uno de esos mitos que perduran siglo tras siglo; una creencia entre mística y popular que se originó allá por el siglo XII y que no se ha abandonado hasta el día de hoy. Y como suele ocurrir en historias de este tipo, su leyenda se ha ido engrandeciendo con el tiempo y haciendo que cada vez se presente más difusa esa extraña barrera entre la ficción y la realidad.

¿Qué es realmente el Santo Grial?? La creencia popular siempre pensó que era el cáliz de Cristo, aquel que utilizó en la Última Cena, la copa con la que posteriormente José de Arimatea recogió la sangre del Hijo de Dios mientras estaba crucificado, y quizás por ello, se le atribuyen poderes misteriosos.

Con el paso de los siglos, aquella búsqueda de ese Sagrado Cáliz a la que se ha asociado a los Caballeros Templarios, e incluso hasta al Tercer Reich alemán, se ha convertido en algo más que la propia física de una copa de madera. De ese Santo Grial se ha teorizado conque podría tratarse incluso de la matriz de María Magdalena a la que determinados escritos (supuestamente escondidos por la Iglesia) asocian con la esposa de Jesús, con el que probablemente tuvo descedencia.

Y es a partir de esa teoría cuando se comienza a relacionar a la búsqueda del Santo Grial con la búsqueda de la descendencia de Cristo.

Un primer documento, del año 1010, menciona por primera vez en latín medieval, la palbra ?gradales?, de la que derivó posteriormente ?graal? (en francés), ?grail? (en inglés) y ?grial?, en España. Precisamente en nuestro país, por Grial se designaba en épocas medievales a ciertos recipientes en forma de copa de uso doméstico.

Una forma más, ésta, de relacionarlo con la búsqueda del Cáliz. Pero los que defienden la teoría de la descendencia, hacen hincapié que la derivación de aquel ?gradal? inicial a ?graal?, no fue correcta. No fue el ?San Graal? lo que se trasladó, sino el ?Sang Raal?, es decia, la Sangre Real. Puede que, según esta teoría, lo que se trasladara de Asia a Europa no fuera entonces una copa de madera, el Grial o cáliz de Cristo, sino la Sangre Real, el linaje y descendencia de Cristo.

Obviamente, un descubrimiento así podría suponer un auténtico terremoto para las creencias religiosas cristinas, y podría suponer daños irreparables para la Iglesia Católica. Quizás por ello se han asociado distintas facciones misteriosas que luchaban a lo largo de los siglos por defender ese sagrado cáliz y mantenerlo oculto y otros por lo contrario, sacar la Historia a la luz. Nombres como el del Priorato de Sion, o el de los Illuminati se han asociado con su búsqueda.

Sin embargo, hubo un hecho que reforzó la leyenda. Fue en un perdido pueblo francés, allá por el siglo XIX, de nombre Rennes-Le-Chateau. Desde el siglo XII diversos escritos comenzaron ya a hablar de la leyenda, relacionándola con el Rey Arturo y sus caballeros. Eran los años en que los Templarios dejaron atrás Jerusalén. Un siglo después, un poeta alemán, Wolfram von Eschenbach, dejó escrito que los templarios custodiaban y ocultaban aquel objeto sagrado. Investigaciones realizadas en pleno siglo XX sacaron a la luz teorías (que no pruebas) de que durante siglos hubo una conspiración eclesiástica apoyada por los reyes de Francia de aquella época para mantener oculto un terrible secreto. Aquellas teorías que se plasmaron en un polémico libro, El Enigma Sagrado (1982), y que concluía afirmando que la búsqueda del Santo Grial era la búsqueda de todo el linaje de David con el que se entroncaba el de Jesucristo, fueron las que sirvieron de base para el libro de Dan Brown, El Código da Vinci, el que finalmente le ha dado la fama necesaria a un caso que se mantuvo durante siglos, sino oculto, sí en las sombras.

Aquellas mismas investigaciones observaron que alrededor de Rennes-le-Chateau se había construido una triada de enclaves templarios, formando así una red de protección alrededor del pueblo. Eran los castillos de Champagne-sur-Aude, el de Blanche-fort y el de Saint Just et le Bézu. Y entonces fue cuando se recordó cierto hecho ocurrido en aquel pueblo perdido de Francia... Pero esa es otra historia?






LAS PIRAMIDES DE EGIPTO


  


Imponentes, majestuosas. Las pirámides de Keops, Kefren y Micerinos se alzan en medio del desierto de Gizah altivas. Te detienes frente a ellas, y quedas absorto; tu mente perdida en el tiempo; en épocas de conquistas; en épocas de Grandes Imperios? y sobre todo, en épocas de una civilización que ha cautivado a la Humanidad por su grandeza, por sus monumentos, por sus misterios.

Las pirámides, ¿cómo se construyeron?, nos preguntamos. ¿Cómo es posible que en una época sin los medios actuales, se pudiera construir con tal perfección un monumento funerario capaz de albergar en su interior las catedrales de Florencia, Milán, El Vaticano, Londres y la Abadía de Westminster. La Gran Pirámide de Keops tiene 2.300.000 bloques de piedra caliza de entre dos y quince toneladas cada uno. 230 metros en cada una de sus caras y 146 metros de altura. Por otro lado, su relación matemática perfecta: el doble de la longitud de sus lados por su altura, el famoso número pi.

Muchos misterios, muchos secretos, y sobre todo, mucho respeto. Misterios y respetos que, sin duda, se vieron aderezados por muchos desastres ocurridos en relación a momias y tumbas egipcias. Recordemos, por ejemplo, lo sucedido en el Valle de los Reyes, cuando Howard Carter descubrió la tumba de Tutankamón un 17 de Febrero de 1.923. De la expedición que lo acompañaba, en los 6 años posteriores, 35 personas murieron en condiciones misteriosas. incluso, el perro de Lord Carnavon murió de un infarto fulminante. Una inscripción grabada sobre tu tumba, desató el miedo:

?La muerte golpeará a quien perturbe el sueño del Faraón?

O qué decir del hundimiento del Titanic. Poco saben que en el Titanic, un inglés llevaba en las bodegas la momia de una pitonisa de la época de Amenofis IV. Esa momia llevaba un brazalete cuya inscripción rezaba:

?despierta de tu postración y el rayo de tus ojos aniquilará a todos aquellos que quieran adueñarse de ti?

Son dos sucesos entre otros muchos que se han producido a quien de un modo u otro han estado relacionados con aquel pasado egipcio, y que han servido para que la construcción de las pirámides esté envuelta de un halo misterioso que aún hoy se intenta desvelar.

Metafísicas aparte, poco a poco se van descubriendo nuevas pistas que habilitan teorías cada vez más perfeccionadas sobre su construcción. La primera pirámide construida fue la piramide escalonada de Zóser en el año 2.650 a.C. para el Faraón Snefru, padre de Keops. Construida como una mastaba, ha servido de base para el estudio de otras pirámides mayores. Así, el arqueólogo alemán Guenter Dreyer formuló en el año 2005 una teoría según la cual la construcción de las pirámides es una sucesión de montículos y muros que se iban superponiendo, de modo que una pirámide no es sino un desarrollo del concepto de la mastaba, a la que se le iban añadiendo muros.

El primer gran misterio en la construcción de todas las pirámides y al que se enfrentan todas las teorías, es el de la elaboración de las grandes piedras de las que se hacían uso. hay varias teorías, pero se cree que las piedras se clasificaban según su dureza y apariencia, en caliza, arenisca, alabastro y granito. Los egipcios usaban los estratos de mayor calidad y extraían mediante galerías los materiales más resistentes a la intemperie. Los bloques se cortaban con forma cuadrada o rectangular, y para tallarlos y cortarlos se usaban mazos de madera y herramientas de cobre y bronce. Hasta hace unos años, se pensaba que en las hendiduras se introducían cuñas que al mojarse, se expandían y separaban la piedra. Pero dadas las herramientas existente, ahora se afirma que se introducían cinceles y se calzaban con cuñas, de modo que la presión era doble. Para las piedras duras se golpeaban con un mazo de piedra dolerita. Otra teoría afirmaba que se encendían fuegos y así el granito, por el calor, se rompía.

El segundo misterio al que enfrentarse es su forma triangular. Se relaciona con el concepto de espiritualidad de los egipcios. Este tipo de construcción era un vehículo para la continuación de su vida en el más allá, de modo que asemejaban a una especie de escalera por la que el espíritu del Faraón alcanzaba el cielo. Otras teorías apuntan a que su forma se asimilaba a la de las montañas, dado que en la religión egipcia, las deidades habitaban en las montañas.

Y por último, el tercer y gran misterio: el de su construcción. Muchas son las teorías como decimos, pero la más fundamentada es la que se basa en escritos de Herodoto, quien describía con todo lujo de detalles la construcción de la Gran Pirámide de Gizeh. Según el historiador la pirámide fue construida en 20 años y con 3.000 trabajadores. La pirámide constaba de varias alturas, en las que se situaban poleas, de modo que una vez llegaba la piedra a una de esas alturas, la polea la levantaba a la siguiente y así sucesivamente. Pero dado que no había herramientas similares en esa época, pronto se desechó, aunque sirvió para elaborar aquellas otras teorías que hoy resultan más convincentes: de todos los bloques se procuraban encajar los externos, los visibles, de modo que la construcción pareciera perfecta, pero los internos se soltaban y luego se rellenaban los huecos con barro y piedra. Estos bloques se subían por rampas exteriores, y a través de una especie de patines por los que rodaban. De ellos tiraban unas poleas y se ayudaban de palancas. Al mismo tiempo que se iba ganando altura, las partes acabadas se iban recubriendo a fin de reafirmar el terreno y las pendientes. La punta de la Gran Pirámide se recubrió con un gran piramidón de oro. finalmente, esas rampas exteriores, al no estar bien ancladas, se habían perdido con el paso del tiempo.

Esta teoría echó por tierra aquella otra por la que se postulaba que sólo existía una gran rampa que ascendía desde la base, en línea recta, hasta el vértice, cosa bastante ilógica si se tiene en cuenta que con una pendiente así, sería materialmente imposible subir las grandes piedras.

La última y gran teoría ha sido la publicada hace escasos días, según la cual el francés Jean Pierre Houdin afirma que esas rampas existieron realmente, pero por el interior de la pirámide.





Esta rampa interior en forma de túnel, facilitaba la construcción de la pirámide desde el interior al exterior, y por ello requería de menos herramientas, y ninguna polea. Según el francés, hubo dos retos: construir la propia pirámide, y luego la cámara funeraria. Inicialmente, para las primera alturas, se usó una rampa exterior. A partir de ahí, se construyó la rampa en espiral a lo largo de la cual iban colocándose las piedras. Las esquinas se tapaban posteriormente. Para los bloques superiores de la cámara funeraria, afirma que se usaron contrapesos que ayudaban a alzar las piedras.

Y, por último, para los amantes de las creencias extraterrestres, por supuesto, no podía faltar la hipótesis de la intervención de seres de inteligencia superior. Von Daniken afirma que hoy día, nadie podría construir una pirámide con la perfección de la de Keops, y si eso es así, la implicación es clara, según él? sólo seres superiores pudieron aportar las técnicas y conocimientos para su construcción. Entre sus seguidores, el propio J.J. Benítez. quienes afirman que no sólo las pirámides tienen implicaciones extraterrestre, sino otros muchos monumentos, como Machu Pichu o Chichén Itzá.






EL 11 DE SEPTIEMBRE





La ¿Conspiración? del 11-S
Hoy pisamos fuerte: hablamos de la masacre ocurrida en Nueva York el 11 de septiembre de 2001, es decir, hablamos del 11-S, pues desde el primer momento así se refirieron todos (periodistas, historiadores, filósofos) a lo acaecido: un truco semántico con el que se quiso captar la relevancia del suceso, producir el acontecimiento.

Pero no venimos aquí a tratar el asunto por su vertiente lingüística-filosófica, sino desde la perspectiva conspirativa. Ha pasa una década: tiempo necesario para que la distancia nos permita observar las cosas con cierta distancia.

Y aunque no somos nosotros de los que gustan hacer incendiar los artículos con el bidón de gasolina, lo cierto es que el 11-S sigue rodeado de una serie de incoherencias tan notables que no nos queda más remedio que entrar al trapo. Recuérdese que las voces más críticas con la explicación oficial provienen desde dentro de los propio EEUU. Nosotros nos limitamos a recoger tales voces.

Sobre todo una que aparenta mucha credibilidad: la asociación norteamericana de "Arquitectos e ingenieros por la verdad del 11-S" que, junto con otros grupos, se manifiesta cada 11 de septiembre en Manhattan, al lado de las conmemoraciones oficiales, para pedir una investigación imparcial de lo ocurrido. Las razones que aportan los arquitectos son, sinceramente, abrumadoras. Muchas de ellas están recogidas en el documental italiano Zero, de hace un par de años. Recordemos algunas de tales razones:

- La rapidez con la que se produjo el derrumbe-colapso de las torres y, en relación con esto, el hecho de que se produjera sobre su propia base. Los mayores expertos en demoliciones lo tuvieron claro cuando vieron las imágenes: tal colapso, tan rápido y simétrico, solamente puede deberse a una demolición controlada.

En efecto, al principio las autoridades dijeron que el derrumbe fue causado por la acción combinada del impacto de los aviones con el ulterior incendio. Pero, respecto a lo primero, las torres estaban hechas, explícitamente, para resistir impactos de aviones. Y, por otra parte, hay un reciente ejemplo de un rascacielos incendiado: la Torre Windsor, que se construía en Madrid, y que ardió durante horas en 2005. El edificio no se colapsó.

- Sonidos de explosiones escuchadas por los supervivientes e incluso por bomberos y policías.

- El descubrimiento en el polvo de ceniza que asoló la zona tras el colapso de material termítico activo, esto es, rastros de nano-termita: una de las mejores y mayores sustancias explosivas que existen.

- El colapso, horas más tarde, de un rascacielos colindante: el WC7. Se derrumbó (¿por qué?) exactamente de la misma forma que las torres. El edificio albergaba oficinas de la CIA, del FBI, y de otras agencias de seguridad.

Y otras muchas. Por no hablar de los argumentos que causaron perplejidad desde el primer momento: por qué los cazas no salieron de las bases, etc, etc. Además, está el paripé del presunto avión sobre el Pentágono, probablemente (y aquí sí que hay pocas dudas) un avioncito no tripulado estrellado de modo voluntario por el propio ejército.

En fin, algo huele a podrido y, no amigos, esta vez no es en Dinamarca hamletiana. Pero nos falta el Shakespeare que sepa hacer, de tan turbio asunto, una obra maestra.






LA CUARTA DIMENSION






Hace casi un siglo, el reverendo Edwin Abott escribió un libro llamado Flatland (País Llano). Flatland era un mundo de dos dimensiones, una superficie llana donde vivían seres de diversas formas geométricas incapaces de abandonar su mundo ni imaginar que pudiera existir algo diferente. La vida transcurría plácidamente hasta que un día, un habitante común, un cuadrado, tuvo una experiencia paranormal: una visita de un ser del Más Allá. Y lo que vio fue un ser tridimensional, una esfera, pero cuando el objeto penetró en Flatland solo percibió su sección transversal, es decir, un círculo. El visitante abrió así los ojos del cuadrado haciéndole ver por primera vez la superficie llana en que vivía y la posibilidad de la existencia de una tercera dimensión. Cuando el cuadrado volvió a su casa nadie quiso creerle y fue encarcelado, porque vieron en él una amenaza para la sociedad.

Muchos científicos medievales y no pocos investigadores modernos han pasado por situaciones semejantes. ¿Habitante de otra dimensión? En 1851 fue encontrado un hombre vagando por un pueblo cerca de Frankfurt-an-der-Order, en lo que es ahora la República Democrática Alemana. No fue capaz de explicar cómo había llegado allí, pero dijo que vivía en Laxaria, en un país llamado Sakria. Ambos lugares eran y siguen siendo hoy en día desconocidos. Caído de la nada En 1975 fue hallado muerto un hombre que vestía un traje a rayas muy bien planchado. Aparentemente había caído del paso elevado de West Botley, cerca de Oxford (Inglaterra). A las prendas se les había quitado las etiquetas de fábrica y el cadáver no tenía nada que permitiera identificarle. El hombre llevaba cinco pañuelos, todos ellos marcados con la inicial "M", y una tira que contenía quince tabletas de un fármaco nuevo denominado Vivalán. El medicamento era tan nuevo que pocos médicos sabían de su existencia, y los que lo conocían lo habían recetado sólo a mujeres, ninguna de las cuales conocía a "M". La identidad del hombre sigue siendo un misterio. Parece ser que "M" había surgido del aire y caído verticalmente, encontrando así la muerte. Seres de otro lugar Un día de 1977, la Sra Atkin, se dirigías a su casa, cuando se le apareció un Gnomo. Este se comunicó con ella telepáticamente; su mensaje decía que deberíamos armonizarnos con la naturaleza puesto que, una vez conseguido eso, estaríamos en armonía con nosotros mismos y con los demás, y ya no destruiríamos la Tierra ni a nuestros hermanos.

Los Gnomos querían que hubiera algún tipo de organización que defendiera sus intereses. Por ello, la señora Atkin es ahora directora del "Gnome International". La señora Atkin añadió un detalle intrigante: "La caSpam Detectedha de los gnomos machos era puntiaguda, mientras que la caSpam Detectedha de las hembras tenía forma espiral. Esto indicaría su origen: la caSpam Detectedha puntiaguda simboliza arriba y la espiral simboliza dentro." Un lugar que está al mismo tiempo dentro y encima de este mundo y que coexiste con él, pero en algún otro plano. ¿Se trata de seres procedentes de otra dimensión?






LAS GEMELAS





Las niñas tuvieron que cruzar solas porque a la madre la llamaron del trabajo para que fuera urgentemente. Les dijo a las niñas que cruzaran solas, pero que tuvieran cuidado, mirando a los dos lados. Las niñas obedecieron.

Nada más girarse la madre para marcharse oyó un golpe muy fuerte detrás de ella. Eran sus hijas, habían sido atropelladas por un camión. desgraciadamente, las dos habían muerto.

Cuatro años más tarde la madre, aún joven, ya que tenía 34 años, todavía vivía en la misma casa cerca de la carretera y no olvidaba ningún día a sus dos gemelas. Afortunadamente, había vuelto a tener hijos, y casualmente eran dos gemelas. Además, eran muy parecidas a las que murieron atropelladas. Esto hacía que la madre olvidara en parte ese trágico suceso.

Pero la fatalidad estuvo a punto de volver a la familia, a pesar de prohibirles expresamente acercarse a la carretera.

Un día las dos niñas estaban jugando y decidieron cruzar la carretera. No venía nadie en ningún sentido, no había peligro. En el último momento apareció su madre que chillando muy alterada, les dijo que no cruzaran, a lo que las niñas respondieron al unísono:

- Si no pensábamos cruzar... ya nos atropellaron una vez y no volverá a ocurrir?






EL MARY CELESTE





Este fue un bergantín que fue construido en 1861, cuyo nombre original fue "Amazonas". El hecho de la desaparición completa de su tripulación convierten a esta nave como uno de los misterios mas resaltantes en la historia de la navegación.
La embarcación fue encontrada en pleno Océano Atlántico, navegando a toda vela, rumbo a Gibraltar, sin nadie que lo tripule.

Aún en la actualidad se sigue buscando una explicación para lo ocurrido. La teoría que los jueces declararon oficial, supone que, debido quizá a una fuga de gases del alcohol que se transportaba, el capitán pensó que una explosión o envenenamiento general iban a tener lugar, dando la orden de desalojar el barco inmediatamente. Otra versión refiere que al tripulación ingirió el alcohol que transportaba y que en un arranque de ira asesinaron al capitán y su familia, pero es poco probable, ya que el alcohol que transportaban era de tipo industrial.






LA MUERTE DE TUTANKAMON





Zahi Hawass, responsable del Consejo Supremo de Antigüedades del Gobierno egipcio, dijo a Reuters que los resultados de un análisis de alta tecnología con rayos-x de la momia ayudaría a explicar una marca en el hueso del cráneo que ha desencadenado la teoría del asesinato.

"Este agujero en el cráneo, del que la gente habla tanto, tenemos que decir al público y a los expertos qué es este agujero exactamente y por tanto necesitamos tiempo", dijo Hawass.

"Estamos terminando el examen y el anuncio se hará a principios de marzo".

Aunque los tesoros y objetos de su tumba han recorrido el mundo, el cuerpo momificado del niño rey ha sido examinado sólo cuatro veces desde que el arqueólogo británico Howard Carter asombró a la comunidad arqueológica al encontrar la tumba de Tutankamón intacta en 1922.

En enero, el cuerpo momificado se sometió a su primera tomografía por ordenador, que utiliza un equipo de rayos-x especial para obtener imágenes desde diferentes ángulos del cuerpo.

El ataúd fue abierto por última vez en 1968, cuando rayos-x revelaron la muesca en el hueso de su cráneo que llevó a la teoría de que el faraón fue asesinado de un golpe en la cabeza. Entre los principales sospechosos se ha hablado de su alto sacerdote y de su comandante del Ejército.

Tutankamón gobernó durante un problemático y confuso período en la historia de Egipto, que empezó poco después de la muerte del faraón monoteísta Akenatón en el 1.362 a.C., quien podría haber sido su padre. Tutankamón murió cuando iba a alcanzar la edad adulta.

Hawass dijo que el equipo de expertos estaba formado actualmente por egipcios, incluyendo especialistas en patología y antropología, pero señaló que a finales de mes se unirían expertos de Italia y Suiza. 






MALDICION DE LOS FARAONES





Muertes enigmáticas, estigmas inesperados, accidentes inexplicables y sufrimientos sin límites para los que profanaron las tumbas de los reyes egipcios.Un total de 35 personas vinculadas a una momia murieron extrañamente. Una tarde de 1929, el honorable Richard Bethell entró al exclusivo Club Mayfair, de Londres. Con aire melancólico caminó hasta su sillón preferido en la sala de lectura y se puso a leer un diario. Lo encontraron muerto media hora más tarde. Los médicos no pudieron explicar la causa real de su deceso. Pocas semanas después, su padre, Lord Westbury, se arrojaba desde una ventana de su departamento, muriendo instantáneamente. Dejó una curiosa nota que Scotland Yard jamás pudo descifrar: "No puedo soportar más tantos horrores". A la mañana siguiente, la carroza fúnebre que transportaba su cuerpo al cementerio atropelló y dio muerte a un niño. Por esos mismos días, la norteamericana Evelyn Greely, de cuarenta años, profesora de Historia de la Universidad de Chicago, se ahogaba en las frías aguas del lago Michigan. Nunca se supo si había sido un suicidio o un accidente. Aparentemente, esta sucesión de desgracias inexplicables, ocurridas casi simultáneamente en distintos lugares, no guardaban conexión entre sí. Sin embargo, a poco de hurgar en la historia personal de cada una de las víctimas, se llegó a una estremecedora conclusión: Todas ellas habían estado ligadas, directa o indirectamente, al descubrimiento de la tumba de Tutankhamón. En efecto, Richard Bethell era secretario privado del arqueólogo que descubrió la momia del faraón. El padre de Bethell, lord Westbury, padecía alucinaciones tras haber escuchado los relatos de su hijo sobre la tumba de Tutankhamón. 

El niño de ocho años atropellado por la carroza fúnebre era sobrino de Alexander Scott, un funcionario del Museo Británico que trabajó en el reconocimiento de la momia del faraón. En cuanto a la profesora Greely, acababa de regresar de un viaje de estudios a Egipto, durante el cual había visitado el sepulcro de Tutankhamón. Todos ellos murieron en el año 1929. Pero las desgracias venían de mucho antes, y continuaron durante décadas, abonando una leyenda trágica, una suerte de profecía del horror que tuvo sus epígonos y sus detractores, y que cobró un total de 35 víctimas. ¿Coincidencias? ¿Supercherías? ¿lnsondables designios divinos? ¿Acción de antiquísimos venenos?. Mil y una hipótesis fueron arriesgadas para explicar tantas muertes misteriosas. Hasta se llegó a hablar, en fecha más reciente, de extraños poderes radiactivos por parte de los antiguos sacerdotes egipcios, que éstos empleaban para proteger a las momias de sus eventuales profanadores. Lo cierto es que aún hoy, la "Maldición de la Momia" sigue despertando polémicas, movilizando investigaciones, alimentando la imaginación de legos y profanos. No por nada, la notoriedad de Tutankhamón está en proporción inversa a la importancia de su reinado, uno de los más breves e inocuos de la historia egipcia. Reinó poco (entre 1362 y 1353 antes de Cristo) y murió joven, a los 18 años. La verdadera historia de Tutankhamón es, en definitiva, la de su momia. Y de su maldición. Todo comenzó, en realidad, con la llegada de un canario. En el otoño de 1922, Howard Carter, dibujante inglés de 48 años, arqueólogo autodidacto y funcionario del Museo de El Cairo, regresaba. A Egipto en un barco procedente de MarseIla. Al desembarcar en Alejandría, entre su equipaje se destacaba una jaula con un canario intensamente dorado, que llamó mucho la atención: estas aves escasean en suelo egipcio, donde son consideradas exóticas. Tan pronto Carter instaló la jaula en el, patio de su casa, en Luxor, los pobladores vecinos, maravillados, no tardaron en asignarle al canario poderes benefactores. Lo honraron con el apodo de ?Pájaro de la buena suerte" y, en verdad, muy pronto un hecho afortunado apuntaló esa creencia. El 4 de noviembre de 1922, al atardecer, Carter descubría el tan ansiado acceso a la tumba de Tutankhamón, empresa a la que estaba dedicado con fervor desde 1907. Quedaban atrás 16 años de ingentes esfuerzos, estériles excavaciones, sordas polémicas, constantes sinsabores. El éxito, por fin, había coronado tanta penuria. ¿El canario le había traído suerte?. Lo cierto es que Carter, pocas semanas atrás, había estado a punto de abandonar para siempre la búsqueda del sepulcro. Obstinado hasta la desesperación, estaba jugando sus últimas cartas. 

El millonario inglés lord Carnarvon, que financiaba los trabajos, le había advertido que no estaba dispuesto a invertir un sólo penique más en una empresa que, tras 16 años, sólo le había acarreado disgustos y una considerable merma en su fortuna. Esto lo dijo en su castillo de Highclere, cerca de Londres, ante un Carter que no quería rendirse. ?Un invierno más, es todo lo que pido?, le rogó éste a su renuente sponsor. Tanta fue la insistencia de Carter, tantos y tan convenientes sus argumentos sobre ?La cercanía del éxito?, que Carnarvon aflojó. ?Una campaña más, de acuerdo, pero tan sólo una, mister Carter. Si no hay resultados, retiraré para siempre mi apoyo al proyecto?. Eufórico, esa misma noche Carter preparó su equipaje para retornar a Egipto, a continuar las excavaciones durante el invierno que se aproximaba (En Egipto, las campañas arqueológicas se suspenden al llegar los sofocantes y largos veranos). Llevaría consigo el canario que compró la víspera en una pajarería de Chelsea, ?Para alegrar mis mañanas en Luxor?. Una mascota propia de solterón empedernido, ni más ni menos, pero cuya futura gravitación no sospechaba. Profusamente difundido por la literatura y el cine, lo ocurrido en esos días en el Valle de los Reyes, cerca de Luxor, está más cerca de una ficción novelesca que de una misión científica. Aquel 4 de noviembre de 1922, tras hallar un primer escalón tallado en la roca, Carter y sus hombres se convencen de que ahí está el lugar y siguen excavando vigorosamente. Aparece al rato un segundo escalón y otro más. Son 16 en total, que descienden hasta una abertura tapiada con una puerta de madera sellada con el nombre de Tutankhamón. Carter controla su impulso de echar abajo la puerta y ordena tapiar urgentemente con piedras todos los escalones. Deja en el lugar a un puñado de guardias armados, corre hasta Luxor y telegrafía a su patrocinador Carnarvon: ?Magnífico descubrimiento en el valle. Tumba con sellos intactos. La volví a cubrir a la espera de su llegada. Felicitaciones?. A la mañana siguiente, llega la respuesta desde Londres: ?Salgo inmediatamente para Egipto. Llegaré el 20. Lord Carnarvon?, El 25 de noviembre, Carnarvon y Carter bajan los dieciséis escalones, derriban la puerta tapiada y descubren el más rico tesoro funerario jamás descubierto: el recinto subterráneo estaba repleto de objetos de oro y piedras preciosas. Una segunda puerta los condujo días más tarde al sepulcro propiamente dicho, en donde se hallaba el sarcófago conteniendo la momia de Tutankhamón. Antes de extraer la momia, los dos exploradores trabajaron dos meses inventariando y fotografiando cuidadosamente cada uno de los 2.250 objetos que habían encontrado. Todo estaba intacto, fabulosamente conservado después de 3.260 años. Por esos días, una serpiente cobra se introdujo en la casa de Carter y devoró al canario dorado. ?Mal augurio?, dijeron los campesinos. Según ellos, el pájaro había guiado a Carter hasta el sepulcro del faraón y éste, en represalia por la profanación, le había ordenado a la cobra que matara al ave. Los nativos suponían que ahora podría ocurrir algo terrible. A la mañana siguiente, Lord Carnarvon se levantó muy molesto por una hinchazón en su mejilla derecha, producto de la picadura de un mosquito en la víspera. La pequeña herida se infectó y a los pocos días la fiebre abatía a Carnarvon. Trasladado a El Cairo, su cuadro clínico se agravó a tal punto que el 5 de abril de 1923, a la edad de 57 años y a menos de 20 semanas de haber hallado el sepulcro de un faraón, Carnarvon descendía a su propia tumba. Oficialmente, su muerte se atribuyó a una neumonía lobular, complicada por una pleuresía. En el momento exacto de su muerte, la ciudad de El Cairo sufrió un apagón que la dejó a oscuras durante largos minutos. La profecía de los campesinos no podía haber obtenido mejor crédito. 

La leyenda de la maldición de la momia no podía tener mejor comienzo. Un año después de la muerte de Carnarvon, el profesor J.S. Mardrus, un egiptólogo francés de renombre, abonó el tema de la maldición apoyándose en un grave episodio de peste ocurrido en el Egipto Superior y la muerte de cuatro personas vinculadas directamente con la tumba de Tutankhamón. Para Mardrus, esta tumba contenía, invioladas, ?Todas las cosas que los sacerdotes y los maestros de ceremonias funerarias podían colocar contra los profanadores?. Según él, maldiciones análogas habían castigado a los saqueadores de tumbas de la antigüedad. En el caso del sepulcro de Tutankhamón, se daba una circunstancia muy particular: era la primera tumba inviolada de un faraón, hallada y explorada en los tiempos modernos. La teoría de Madrus no tardó en ser refutada por otros científicos de la época. Sugestivamente, uno de ellos, H.G. Evelyn White, profesor de la Universidad de Leeds, se suicidó a los pocos meses. Dos años más tarde, morían inesperadamente otros dos críticos de la maldición: Georges Benedite, experto egiptólogo del Museo del Louvre y Paul Cassanova del Collége de France. Ambos habían realizado numerosas excavaciones en el Valle de los Reyes, muy cerca de la tumba de Tutankhamón. Hacia 1929 se contabilizaban once personas muertes en circunstancias extrañas, todas ellas relacionadas con la momia del faraón. En 1935, los muertos sumaban 21. Ese mismo año, el propio Howard Carter que morirá en 1939, nunca repuesto de una enfermedad contraídas tras concluir los trabajos en la tumba, en 1932- se vio obligado a sostener que ?Los rumores de una maldición de Tutankhamón son una invención difamatoria?. Los defensores de la maldición, sin embargo, no se rindieron. Argumentando que mucho antes del hallazgo de la tumba de Tutankhaón, otras momias se habían ?Vengado? de sus profanadores, recordaban el caso de Khapah Amón, un sumo sacerdote cuya momia fue descubierta en 1879. En la tapa del sarcófago, una inscripción rezaba: ?La cobra que está sobre mi cabeza se vengará con llamas de fuego a quien perturbe mi cuerpo. El intruso será atacado por bestias salvajes, su cuerpo no tendrá tumba y sus huesos serán lavados por la lluvia?. Esto lo narró el egiptólogo francés Roger Garis, quien añadió una información significativa: la momia de Khapah Amón había sido comprada por un coleccionista inglés, Lord Harrington, quien murió poco después durante un safari por el Sudán. Harrington fue aplastado por un elefante y su cuerpo abandonado en el lugar. Cuando se intentó recuperarlo, las fuertes lluvias habían borrado todo rastro de sus restos. Los memoriosos evocan también la tragedia del Titanic, el trasatlántico que naufragó en el Atlántico Norte en la noche del 14 de abril de 1912, tras chocar contra un gigantesco témpano. El hundimiento de ese buque, considerado insumergible, la extraña actitud asumida por su capitán durante el salvamento y muchos otros detalles dieron pábulo a muchas hipótesis sobre las cuasas del accidente. El Titanic llevaba a bordo 2.538 personas y una momia egipcia: el cuerpo embalsamado de una pitonisa de los tiempos de Amenofis IV, faraón que antecedió a Tutankhamón. La momia, propiedad de uno de los pasajeros del buque, Lord Canterville quien engrosó la lista de los 1.635 ahogados en el naufragio no viajaba en la bodega, sino detrás del puente de mando de la nave, a pocos metros del timón. Entre sus adornos y amuletos, la momia escondía una amenazante frase, grabada en un brazalete: ?Despierta de tu postración y el rayo de tus ojos aniquilará a todos aquellos que quieran adueñarse de ti?. Tras un largo período sin novedades, la maldición de la momia o, mejor dicho sus presumibles y maléficos efectos pareció recobrar vigor en los últimos 25 años. En diciembre de 1966 moría atropellado por un auto el director del Departamento de Antigüedades del Museo de El Cairo, Mohammed Ibrahim. El hombre acababa de aceptar, a regañadientes, el traslado a París de una colección de objetos de arte de la tumba de Tutankhamón. La exposición se realizó finalmente en el Petit Palais parisino, en febrero de 1967. Se recuerda, todavía, que el avión que transportaba desde El Cairo el valioso cargamento de reliquias del faraón tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Orly a raíz de fallas en el sistema de frenaje. Otros periplos del tesoro de Tutankhamón por el mundo no fueron accidentados. Como obedeciendo a un oscuro designio de no abandonar jamás el suelo egipcio, las exposiciones de esos tesoros en Londres (1972), Washington (1978) y Nueva York (1979) también arrojaron su saldo de desgracias menores y mayores, incluyendo tripulantes y aviones fulminados por infartos y guardianes de museo víctimas de homicidio. La muestra realizada en el Museo Metropolitano fue particularmente castigada por episodios desgraciados, no todos dados a publicidad. Don Murray, uno de los guardianes de la sala principal, cayó enfermo el segundo día de abierta la exposición, víctima de la picadura de un insecto en la mejilla izquierda. La herida se le infectó y tuvo que ser hospitalizado. 
Otro empleado del Museo, Bill Rank, rodó por una escalera el día de la inauguración, sufriendo fractura de pelvis y quedando inválido de por vida. Por esos mismos días, Frank Trumbauer, jardinero en jefe del Museo, se lesionó seriamente un pie con la cortadora de césped, mientras su ayudante, James McPartland, era atropellado por un autobús mientras se dirigía a su trabajo, debiendo permanecer internado en un hospital por espacio de dos meses. Mientras las teorías ocultistas siguen hablando de un maléfico perpetuo y muchos científicos sonríen al escuchar tales hipótesis aduciendo que tantas coincidencias fatales fueron simplemente eso, coincidencias, un egiptólogo alemán, Rolf H.Knepler, de la Universidad de Berlín, observó no hace mucho un detalle en el que casi nadie había reparado: se trata de un pequeño apoyo de hiero forjado que sostenía la cabeza de la momia de Tutankhamón dentro del sarcófago. En el antiguo Egipto, recordó Knepler, los apoyos para las cabezas de las momias tenían un significado muy especial. Sin mencionar siquiera el tema de la maldición, el profesor Knepler se limitó a leer un párrafo del Libro de los Muertos, escrito durante la Dinastía XVIII (a la que perteneció Tutankhamón), en el que se aludía al carácter ritual de los apoyacabezas en las momias. Dichos objetos, según el texto, llevaban implícita la siguiente invocación: ?¡Levántate de la no-existencia, oh gran señor! ¡Derriba a tus enemigos, triunfa sobre tus profanadores!?






MONA LISA





El cuadro, perteneciente a Leonardo da Vinci, data del período de tiempo entre 1503 y 1506. Es un óleo sobre tabla de álamo de 77 x 53 cm, cuya técnica empleada fue el ?sfumato?: un procedimiento muy típico de Leonardo da Vinci en el que se superponen varias capas de pintura muy finas y delicadas, consiguiéndose un efecto vaporoso que imprecisa los contornos dando sensación de borrosidad.

Además, el pintor jugaría con las perspectivas, dibujando así un horizonte más alto que otro, lo que consigue que La Gioconda se muestre más alta si se la observa desde el lado derecho.

La obra es propiedad del Estado Francés desde el siglo XVI y se puede ver en el Museo del Louvre, de París.

Pero a pesar de la cantidad de información técnica e histórica que se tiene acerca de la Mona Lisa, lo cierto es que nunca se han llegado a saber una serie de cosas: quién es esta misteriosa mujer y, sobre todo, por qué sonríe.

Según información recogida, e incluso elaborados estudios históricos, la tesis más votada es que esta mujer era esposa de Francesco Bartolomeo del Giocondo (de ahí lo de ?La Gioconda?), cuyo nombre era Lisa Gherardini.

Esta teoría sería apoyada en su libro ?Mona Lisa, mujer ingénua? el historiador italiano Giuseppe Pallanti, convencido de que se trataba de Gherardini, una dama de Florencia que se habría casado por segunda vez con Francesco. Éste se habría quedado viudo y habría tenido con Lisa cinco hijos vástagos. Según los estudios, se habrían casado cuando Lisa tenía 16 años y habría posado para Leonardo cuando contaba con 24 o 25.
El historiador la habría llamado ?donna ingenua? porque éste era un apelativo cariñoso que el marido empleaba con ella.

Otras hipótesis apuntan a que se trataba de una cortesana, o de una modelo irreal imaginada por el artista. Incluso, se ha llegado a decir que se trataba del propio Leonardo.

No obstante, la tesis inicial parece ser la más convincente. Pallanti da pruebas fehacientes de ello. Así, se confirmarían las teorías expuestas por el escritor italiano Giorgio Vasari en ?Vidas de los mejores pintores, arquitectos y escultores italianos?, que se publicó en 1550 y que sería ampliada en 1568.

Una vez concretado esto, la pregunta sería ¿y de qué se ríe Mona Lisa?

Hasta la Universidad de Yale en Estados Unidos nos acercamos para explicar las investigaciones allí llevadas a cabo. Éstas dicen que la dama sonríe porque está esperando un hijo. Una razón es que, tal como el síntoma de una embarazada, Lisa tiene las manos hinchadas. Además, la manera en que éstas reposan sobre el vientre da sensación de protección de su bebé.

Se dice que Leonardo la pintó consiguiendo un efecto por el cual si miras directamente la sonrisa, ésta desaparece y sólo reaparece cuando se observa cualquier otra parte del cuadro.

Sea como sea, nunca se ha llegado a saber el verdadero estado de ánimo de la Mona Lisa. Qué se esconde tras esa misteriosa y desconcertante sonrisa, que según se mire parece pícara, protectora, triste, serena o hasta malévola.

Así descansan mitos y leyendas en referencia a la obra, más aún cuando el 21 de agosto de 1911 fue robada del Museo del Louvre. El autor del robo sería un tal Vicenzo Peruggia, al que la policía consiguió coger en diciembre de ese mismo año. Después de recorrer una serie de ciudades como Florencia, Roma y Milán, volvería, sana y salva, al Louvre en 1914.

Actualmente está protegido por unos potentísimos sistemas de seguridad y protección. De la misma forma, está asegurada también la pervivencia de miles de incógnitas sin respuesta. Incógnitas que siempre adornarán la fama de la obra.






Los Misterios + Grandes de la Historia Sin Resover
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8 Comentarios Los Misterios + Grandes de la Historia Sin Resover
exente compa?
buen post igual que el compa?
espectacular capo...me encanto el post...siguiendo y a la espera por mas
El que mas miedo me dio fue el de las gemelas     buen post
muy interesante, me los lei todos     muchas gracias
buenisimo post jeje
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