Un homenaje como una Catedral

  • Categoría: Deportes
  • Publicado hace más de 4 años




San Mamés siempre ha sido un estadio capaz de rendir pleitesía a los más grandes futbolistas, sean cuales sean sus colores. Y mañana llega uno de los más grandes, aunque no lo hará con la casaca blanca del Real Madrid, que tantas veces honró y que tan pocas simpatías despierta entre la afición del Athletic, sino con la azul del Schalke 04, el rival europeo de los leones.

Raúl González Blanco, capitán y estrella del equipo alemán, será indudable protagonista, al menos hasta que arranque el partido, del encuentro de mañana en San Mamés. El 7 del Schalke, si su técnico Huub Stevens no lo impide, será el encargado de cumplir con la tradición que dice que todo equipo que juega por vez primera en San Mamés deposita antes de jugar un ramo de flores ante el busto de Rafael Moreno, Pichichi, situado en un costado del palco de honor, un acto siempre emotivo que arranca una sentida ovación de la grada de San Mamés.

Se espera que mañana ocurra lo mismo. Pocos dudan del señorío y gratitud de una afición como la de la Catedral, que siempre ha sabido reconocer los méritos de los rivales, por muy enconados que estos sean, por lo que es muy probable que Raúl vuelva a ser ovacionado en San Mamés.

Y no sería la primera vez que la afición de Bilbao le aplaude, a pesar de ser declarado enemigo, en su condición de jugador del Real Madrid, del Athletic. Ocurrió esa histórica ovación en la segunda de sus 14 visitas a San Mamés como jugador blanco. La primera fue en una fría noche de febrero del 95, en un partido que acabó con igualada a un tanto y del que jugó 57 minutos, ya que fue sustituido por Fernando Redondo en la segunda mitad. Pitaba Juan Andújar Oliver.

Casi un año después, el 24 de enero del 96, retornó a San Mamés con Vicente del Bosque como entrenador interino del Real Madrid, por la destitución de Jorge Valdano, que sería entrenado tras aquel partido por Arsenio Iglesias.

Los blancos golearon a aquel infame Athletic que dirigía Dragoslav Stepanovic por 0-5, siendo uno de los goleadores el propio Raúl, que recibió aplausos tras anotar el 0-3, una ovación que luego se repetiría dedicada al mismísimo Michel, uno de los jugadores más vilipendiados por la afición bilbaína, que anotó el tanto que cerró la goleada. Por cierto que Raúl no celebró su gol, en protesta por el cese de su amigo.

Lucha dura, pero noble
En sus 14 visitas, la última en enero de 2010, ha pasado momentos duros, porque casi siempre lo ha sido para el Real Madrid jugar en San Mamés, pero se ha fajado siempre con nobleza para arrancar cinco triunfos, igualar en otras cuatro y caer en otras cinco. Cinco son los goles que ha firmado en la Catedral, con un doblete incluido, precisamente en una de sus derrotas (4-2).

Mañana volverá a un estadio que le reconocerá su trayectoria y valor futbolístico, como hiciera hace bien poco con otro mito viviente del fútbol europeo, el galés Ryan Giggs, quien fue despedido en la anterior eliminatoria con una cerradísima ovación por la grada de la Catedral.

El Athletic, a través de su Fundación y como ocurriera con el eterno jugador galés, quiere contar con la camiseta número 7 del Schalke, la que mañana portará Raúl en San Mamés, para añadirla a la galería de ilustres futbolistas que han honrado con su fútbol el casi centenario estadio bilbaíno.





ESTADIO:









ENFRENTADOS:














ATHLETIC GEURIA¡¡¡







QUIEN GANARA?¡¡¡



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