Cuando llaman los muertos

  • Categoría: Paranormal
  • Publicado hace más de 5 años
Cuando llaman los muertos

?Son las dos de la mañana. No puedo dormir, se avecina una tormenta. Antes, en noches así, solía dejar la luz encendida. A veces, aún lo hago. Hoy por ejemplo. Pero al rato, la voz de mi abuela me ordena que la apague. Compartimos el mismo cuarto desde que la abuela se quedó sola, desde la trágica noche del accidente. Claramente aún puedo recordarlo todavía?

   ?Eran las 2 de la mañana, veníamos el abuelo y yo por la ruta. Me había ido a a la fiesta de graduación de mi mejor amiga. De regreso, una violenta tormenta se desencadenado. La intensa lluvia nos impedía ver el camino con claridad. De pronto, un fuerte crujido se escucho en el viento y un inmenso árbol cayo sobre nosotros. Aún puedo escuchar los gritos del abuelo pidiendo ayuda. Entonces Salí del auto y pude ver desde lejos las luces rojas y azules de la ambulancia.

     Luego solo una fuerte luz blanca y nada mas??

     Angustiada por el recuerdo y ante la insistencia de la abuela, apago la luz. Entonces, el cuerpo de mi abuela tendido en su cama se semeja un cadáver tapado con la sabana. Me doy vuelta para el otro lado. No quiero ver esa imagen. Al final, termino levantándome. Necesito un vaso de agua, tengo la garganta seca. Voy hacia la cocina, el ruido del viento no es tan fuerte en el corredor de las habitaciones. Entro en la cocina, el ventanal es grande y los relámpagos dibujan raras imágenes sobre la pared que me amedrentan. De pronto, bajo el manto oscuro de la noche, los fantasmas de mis ocultos miedos comienzan a surgir desde las sombras, pues mis temores de niña permanecen burlándose del paso de los años. Mi mente acobardada despliega mil fantasmas en los oscuros rincones de la casa. Cada vez son mas las imágenes fantasmagóricas que salen a mi encuentro.

     Una sombra cruza por delante del ventanal. A punto de gritar, me doy cuenta de que tan solo es la rama del árbol del patio del vecino. Sin embargo estremezco de pies a cabeza, algo extraño pasa. Las ramas del viejo árbol se cruzan azotadas por el viento ante el cristal de la ventana. ¿Cómo es posible? Ayer no lo rozaban. El árbol lleva allí varios años y nunca antes sus ramas invadieron nuestro patio. ¿Qué es lo que esta pasando? Comienzo a dudar si realmente estoy despierta o esto no es mas que una pesadilla. Me sirvo el vaso de agua y lo bebo con la esperanza de recuperar la tranquilidad y vuelvo a la cama. Subo la escalera, paso frente al cuarto de mis padres y sigo caminando por el corredor pegada a la pared de cristal. En ese instante, un fuerte relámpago ilumina las cúpulas del cementerio ubicado en la manzana de frente. El ruido del viento es cada vez mas fuerte. Ahora, se unieron los truenos y relámpagos de la tormenta. Entro a mi cuarto a tientas, cierro los ojos para no ver aquella imagen de mi abuela otra vez. Quisiera dormir. Pero el silbido que produce el viento colándose sobre las figuras de chapa que adornan la cumbre del techo, no hace mas aumentar esta irremediable sensación de temor. De pronto, la ventana se abre completamente y una ráfaga helada invade la habitación. Escudo las quejas de mi abuela y me levanto a cerrarla, entonces en aquel momento, a trabes del cristal puedo ver como vagan cien imágenes etéreas de un blanco transparente, por encima de las negruzcas tumbas y por los corredores de las criptas invadiendo el cementerio. Mientras, como un eco mortecino de ultratumba, sus vos espectrales viajan en el viento llegando hasta mis oídos. Y al oírlas, mi corazón da un vuelco y siento como si dos inmensas manos aprietan mi garganta. A los tumbos llego hasta la cama de mi abuela para pedirle ayuda, no parece escucharme. Y es entonces que en medio de la noche siento pronunciar mi nombre, cuando llaman los muertos. Desesperada y atónita enciendo la luz, sobre la mes de noche un antiguo retrato de las dos y una vela, me deja algo perpleja. La abuela se ve muchos años mas joven, me miro en el espejo y sin embargo yo sigo estando igual. Contemplo todo, mi cama esta tendida y no hay ropas tiradas por el cuarto como suele haberlo habitualmente.

     Una angustia implacable me asalta, a la vez que me envuelve una extraña sensación de deja vu que me atormenta. No logro comprender que esta pasando. Me acuesto nuevamente, aunque ya no creo que pueda dormir.

     Comienza a amanecer cuando al bajar a la sala escuchando voces, son mama y abuela.

     Interrumpo mis pasos, sus voces suaves, cargadas de tristeza me detienen?

    -¿Ha venido otra vez mama? ¿Era ella, verdad?

    -Si, ha vuelto anoche, y como siempre desde hace veinte años, encendió la luz y movió el retrato.

     Nuevas imágenes de aquel DIA, comienzan a surgir en mi memoria, necesito quitarme esas dudas que me asaltan. Corro al cementerio, la lluvia cae sin cesar y sin embargo no logro sentirla sobre mi. No me detengo hasta llegar a la tumba de mi abuelo, la lluvia cae a cantaros y no me deja ver con claridad. Logro quitar el agua acumulada con mis manos y cargada de estupor, descubro también mi nombre junto al del abuelo. Desde entonces, en las noches cargadas de truenos y relámpagos, mis lamentos de tristeza se levantan.


Libro: Cuentos que dan escalofrio
Autor: Alibel Lambert


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Cuando llaman los muertos
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7 Comentarios Cuando llaman los muertos
.... lo lei todo, pero dime : tu lo escribiste??
Que excelnte tu historia deberia de contarle a Barack Obama a ver que te dice
Cita Malu7: Mostrar
Cita Chicucka: Mostrar

No es mi historia es de Alibel Lambert, y porque a obama??
para que le de miedo porque mando a matar a osama bin laden sin razon alguna
Cita Malu7: Mostrar
parece que no leiste todo
Libro: Cuentos que dan escalofrio
Autor: Alibel Lambert
Cita gatsuito: Mostrar

Libro: Cuentos que dan escalofrio
Autor: Alibel Lambert

Esto lo puse despues que lei su comentario

claro , recien pones el autor ... por eso lo pregunte  
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