Algunas curiosidades sobre la batalla de Waterloo

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Curiosidades sobre la épica batalla de Waterloo.











Han pasado 201 años (y algunos días más) desde que el mundo vio como la Séptima Coalición vencía al ejército francés de Napoleón Bonaparte en la misma Bélgica. De esta forma, los aliados acabaron con las ansias expansionistas del «Sire», recién llegado de su exilio en Elba para liderar a sus tropas en un último intento de dominar Europa. Sin embargo, a día de hoy existen varias mentiras arraigadas en la mente de la población sobre la batalla de Waterloo, algunas tan curiosas como que se libró en esta región belga. Así lo afirma, al menos, la versión digital del «History Channel»








No se libró en Waterloo
A pesar de que la creencia popular, la batalla más famosa de las guerras napoleónicas no se sucedió en Waterloo exactamente. Se libró tres millas al sur de esta ciudad, en las aldeas de Braine-l'Alleud y Plancenoit. De hecho, los franceses se refirieron a ella como la «Batalla del Mont Saint-Jean». El error se debió a que el Duque de Wellington estableció su cuartel general en la famosa región y ambos conceptos quedaron íntimamente ligados. Así lo dijo el historiador belga Bernard Coppens al «Wall Street Journal».








La mentira de las tropas británicas.
A pesar de lo que dice la leyenda, las tropas británicas incluídas en el ejército aliado eran una minoría y solo representaban un tercio del total. Por el contrario, el Duque de Wellington estuvo al mando de una fuerza multinacional de irlandeses, galeses y escoceses. A su vez, tampoco faltaban los holandeses, los belgas y, finalmente, los prusianos al mando del mariscal Gebhard Leberecht von Blücher.








Napoleón trató de huir a Estados Unidos tras la batalla.
Una vez que terminó la batalla de Waterloo, Napoleón regresó a Paris, donde fue obligado a abdicar el 22 de junio de 1815. Posteriormente huyó a la ciudad costera de Rochefort, donde se subió a un buque con el objetivo de llegar hasta los Estados Unidos.

Así lo confirmó un pariente suyo en una carta de la época. Sin embargo, como el «Sire» no quería pasar por la vergüenza de ser atrapado por los buques ingleses escondido en la bodega de un barco, terminó rindiéndose a los británicos el 15 de julio de 1815. Tres meses después fue desterrado a Santa Elena, donde vivió durante seis años hasta fallecer.








La lluvia que retrasó a Napoleón.
Antes de la batalla, unas fuertes lluvias sacudieron la región de Waterloo. Sabedor que su artillería se vería resentida por aquella meteorología (lo mismo que sus jinetes, debido al suelo empantanado), el «Pequeño corso» decidió aguardar a que el tiempo se calmase y la tierra se secase. Por ello, esperó hasta el mediodía para lanzar su ataque. Ese tiempo permitió a los prusianos llegar hasta la zona, flaquear al ejército galo y derrotar a Bonaparte.








Saqueadores de dientes.
Pocas horas después de que finalizase la batalla, los lugareños se armaron con martillos y cinceles y comenzaron a quitar los dientes a los miles de muertos que había sobre el campo de batalla. Posteriormente, los vendieron a multitud de dentistas para que éstos fabricasen dentaduras postizas. Según afirma el Museo Nacional del Ejército en Gran Bretaña, aquellos que adquirieron este preciado bien no se molestaron en ocultar de donde provenían y definieron el producto como «Dientes o prótesis de Waterloo».





Aqui tienes un gif con la evolución de la batalla, en azul el ejército Napoleónico, ejército de Arthur Wellesley en rojo y tropas de Gebhard Leberecht von Blücher en gris oscuro.











En Europa, los primeros cohetes se usaban con fines bélicos. En Gran Bretaña, en el siglo XIX, William Congreve construyó un cohete que se utilizó durante las Guerras Napoleónicas provocando, entre otras cosas, el incendio de la ciudad de Copenhague (Dinamarca). Ejemplo del cohete Congreve, un arma de artillería utilizada por el ejército británico en la batalla de Waterloo. Casi simultáneamente, en 1806, el experto pirotécnico francés Claude Fortuné Ruggieri logró enviar a una oveja a 200 metros de altitud en Marsella.

Hecho de chapa de hierro, se llenaba de pólvora quemándose esta para hacer el volar el cohete hacia delante a través del aire. Estos misiles eran un arma aterradora, pero tan inexactos que rara vez explotaron sobre un objetivo concreto.








Extremo superior de un fémur con una bala de mosquete incrustada en él. Batalla de Waterloo (18-06-1815), Colina del León, Bélgica.








Esta es una armadura pectoral del Carabinero François Antoine Fraveau del 2º de Carabineros usada como chalecos antibalas por la caballería francesa en Waterloo. El agujero es de una bala de cañón británica que atravesó el pecho del soldado. La campaña de Waterloo fue la primera ocasión en que las tropas británicas se encontraron cara a cara con la caballería armada de Napoleón, cuyas corazas y cascos de metal otorgaron a estos últimos una ventaja final insuficiente.- Musèe de l´Armèe (Paris)








Este centavo Jorge III acuñado en Birmingham probablemente fue tomado del bolsillo de un soldado de infantería en Waterloo. La moneda había sido alcanzada por una bala de mosquete en ángulo recto, el proyectil abolla el cobre provocando su parada completa y evitando presumiblemente la muerte de su portador. Por eso se aconsejaba llevar monedas y no billetes a una batalla (es broma).








Esta es la parte superior del cráneo de un soldado francés que luchó en la batalla de Waterloo. Cuenta con cortes múltiples en él causando esos surcos rectilíneos por una espada oponente. A juzgar por su tamaño y forma, probablemente fueron infligidos por un sable de caballería británica, un arma que fue diseñado para provocar heridas mortales, circunstancia esta última que desencadenaron quejas formales de oficiales por parte del bando francés. El cráneo fue tomado después de la batalla por un cirujano británico para su uso como medio de enseñanza a los estudiantes de medicina.








Fotografía de un anciano sentado en un banco, se trata de Louis-Victor Baillot año 1897, último sobreviviente de los miles de personas que entraron en combate en Waterloo. Descansa sus manos sobre un bastón, tiene zuecos en los pies, lleva polainas y los pantalones ceñidos, muestra dos medallas en su abrigo.


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Algunas curiosidades sobre la batalla de Waterloo
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14 Comentarios Algunas curiosidades sobre la batalla de Waterloo
Gracias por compartir, un abrazo.
genial me gusto el gif
excelente post amigo!
Gracias muy educativo post, saludos.  
Gracias, que lindo es aprender cosas.........  
Buenisimo, me quede con ganas de leer mas jajaja  
@Picmas @DonatoM Gracias por pasar y comentar
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