Pirate Bay: catálogo de la Biblioteca de Babel [2]

The Pirate Bay: el catálogo de la Biblioteca de Babel  
 

 
Parte 1: www.identi.li/index.php?topic=365493

 
Los enlaces magnéticos
 
 
 
 

Los ?magnets links? son identificadores que sirven para localizar un recurso por su nombre (y no por su localización) de igual forma que los ISBN son utilizados en los libros.

Un ?magnet link? es una forma de identificar un contenido utilizando un hash, es decir, un número. Aunque se parecen a los enlaces, a diferencia de las URLs o ?Uniform Resource Locators? (como las direcciones de los sitios web), los magnet links son URNs, o ?Uniform Resource Names?, que se refieren a un objeto y no a una localización. Por lo tanto, no son diferentes al sistema ISBN que se utiliza para identificar unívocamente los libros. De hecho los ISBN (International Standard Book Number) son URNs.
El ?magnet link? se diferencia de los clásicos archivos ?.torrent? porque no contienen información sobre la ubicación de un contenido, sino simplemente un número que identifica unívocamente cierto archivo ?.torrent? y nada más, exactamente como un número ISBN en relación a un libro. Nótese esta situación paradójica: si el día de mañana surgiera una red P2P que compartiese libros tomando como sistema de referencia el número ISBN en vez de un hash, siguiendo la jurisprudencia de este fallo contra The Pirate Bay, cualquier portal que publicara un catálogo de libros con su correspondiente ISBN se converitiría en un facilitador de violación de copyright y debería ser bloqueado. ¿Se entiende lo ridículo del asunto?
Puede decirse que antes The Pirate Bay era como el catálogo de una biblioteca cuyas fichas bibliográficas escritas por los usuarios indicaban la ubicación de los libros en los estantes (los contenidos compartidos por los usuarios) a través de los trackers (servidores que coordinan los enjambres de usuarios que comparten archivos) del propio The Pirate Bay. Sin embargo, en 2009 The Pirate Bay cerró sus trackers y en 2012 dio de baja casi todos los torrents publicados solicitando a sus usuarios el uso de magnet links, es decir que sólo coloquen los «números ISBN» y ninguna ubicación. Para encontrar el archivo ?.torrent? y los contenidos, el usuario ahora debe utilizar sus propios recursos ?provistos por su cliente torrent? que es un software que se ejecuta en su propia computadora. No debería ser un detalle menor para la Justicia que ni los ?clientes torrent? que buscan y descargan, ni los ?trackers? que coordinan, ni los ?peers? que comparten, tienen relación alguna con The Pirate Bay.


 
Los ?trackers? fantasma


Como nadie pidió la opinión de The Pirate Bay, Polo Olivera toma como válido lo establecido por un perito ?experto? que (pág. 21): ?Destacó que TPB cumple en su sitio dos funciones: a) almacenar y mantener un catálogo de archivos de metadatos (almacenamiento de archivos ?torrent?), la segunda es la de funcionar como tracker?. Falso. Como mencionamos, desde 2009 The Pirate Bay dio de baja sus propios trackers de manera que quedó desvinculado de los enjambres de usuarios que comparten los archivos. Además, desde 2012 solo admite magnet links que refieren no a un contenido sino a un archivo .torrent, sin especificar su ubicación en la red. Desde entonces, sólo constituye un sitio de anuncios, no muy diferente de un foro.
 
Polo Olivera interpreta que los magnet links existen para ?no dejar huellas incriminatorias?. Muy conveniente como argumento de parte pero la explicación de The Pirate Bay puede ser muy distinta: los enlaces magnet son tan ?livianos? que todo el sitio de The Pirate Bay puede comprimirse en 90 MB, lo cual reduce enormemente costos operativos. La misma razón puede explicar el cierre de sus ?trackers? en 2009. De paso, como cualquier empresa, reducir la exposición a riegos legales es una estrategia razonable. Pero claro, sin derecho a defensa, su versión de los hechos nunca será tomada en cuenta.



 Chunks y metadatos

El momento culminante del fallo llega (pág. 33) con los ?chunks??
 
?Reconocer la protección de la garantía de la libertad de expresión al encumbrar al rango de información al régimen de intercambio de bytes del P2P, con su tráfico de chunks y metadatos entre usuarios y asistencia del tracker para la violación de derechos de autor, es denigrar uno de los más grandes logros del hombre libre enaltecido en condición de ciudadano desde el año 1789?
Asumir que la manera en que viaja la información es lo que determina el grado de protección que merece la libertad de expresarse por ese medio no podría deningrar más vergonzosamente uno de «los más grandes logros del hombre libre enaltecido en condición de ciudadano desde el año 1789»? que sigue vigente justamente porque el principio no discrimina cuáles son los medios utilizados para ejercer esa libertad. Si se tratara de la radio o TV en el momento de su aparición, ¿se justificaría la censura afirmando que sólo se trata de «emisiones de ondas hertzianas»? ¿Los diarios serían sólo tráfico «de papel, tinta y envoltorios», como en los accesos a la imprenta que bloqueaban los huelguistas?
 
Si un artista distribuye su música por una red P2P, ¿no merece ser protegido por las mismas garantías de libertad de expresión? ¿Acaso no vale para él igual protección contra las «restricciones indirectas» que la que vale para el diario Clarín? La afectación de los «chunks y metadatos» ¿no impedirían de manera indirecta la difusión de su obra? ¿Ya se olvidó el juez del fallo de la CIDH que citó sobre el bloqueo a Clarín? ?La enunciación de medios restrictivos que hace el artículo 13.3 no es taxativa ni impide considerar cualesquiera otros medios o vías indirectas derivadas de nuevas tecnologías?.
 
Sin embargo, ni siquiera hay que entrar en este debate absurdo por la sencilla razón de que ningún «chunk o metadato» está siendo bloqueado: lo que ordena bloquear el fallo es un sitio web distinto de la red P2P donde se intercambian ?chunks? o fragmentos de información. Es decir, en el sitio web de The Pirate Bay lo que hay son ?expresiones? puras y duras: opiniones, comentarios, afirmaciones y todo que aquello que constituye la cuestión medular que debe protegerse para garantizar el ejercicio del derecho a la libre expresión. Además los usuarios publican ciertas cadenas alfanúmericas o archivos adjuntos que pueden ser utilizados por otros para enterarse de la existencia de ciertos contenidos en internet, que CAPIF no desea que se enteren.



 Explain like I?m five

Ok. ?Explain like I?m five?. Haremos el intento. Por ejemplo: en la página web a la que se accede por medio de esta url https://thepiratebay.se/torrent/6554331 se puede leer el siguiente texto:
 
 
 
 
 
Se trata de un texto publicado por un tal Greg Maxwell donde se hace mención a un archivo que contiene aproximadamente 3 Gigabytes de papers científicos de la revista ?Philosophical Transactions of the Royal Society?. El texto de Greg Maxwell opinando sobre lo absurdo del sistema de distribución de publicaciones científicas es una expresión tan válida como la de cualquier periodista en Viva o Clarín y merece ser protegido de la censura tanto directa como indirecta. Y no es una excepción: cada página de The Pirate Bay tiene un texto que ha sido publicado por algún usuario.
 
Por lo tanto, niño de 5 años, primero debes diferenciar claramente dos cosas:
 
[ul][li]Un archivo de 3 Gigabytes que presumiblemente está siendo compartido en una red conformada por un enjambre de decenas o centenas de computadoras en internet.[/li][li]Un texto de alrededor de 8000 caracteres publicado en una página web del sitio The Pirate Bay por el usuario ?gmaxwell_? y de su autoría.[/li][/ul]
¿El fallo ordena bloquear el archivo de 3 GB que podría estar compartiéndose sin autorización? NO.
 
¿El fallo ordena bloquear el texto publicado por Greg Maxwell de su propia autoria? SI.
 
¿Querés que te haga un grafiquito?
 
 
 


Matando moscas con un bazooka

El comunicado de la CNC incluye la solicitud a los ISP de bloquear direcciones IP. La justicia parece que ha aprendido que bloquear dominios en internet es inútil. Los dominios son solo ?alias? de la verdadera dirección: la dirección IP. Cualquier usuario que cambie el servidor DNS de su navegador por alguno ubicado en el extranjero (explicación sobre DNS para newbies aquí) seguirá accediendo al sitio sin problemas.
 
En un despliegue de aggiornamento en competencias tecnológicas la justicia comenzó a incluir los IP en sus resoluciones. Podría decirse que aprendió, pero no: bloquear IPs tiene efectos imprevisibles. Los IP no son exactamente como la dirección de un domicilio clausurado o un teléfono desconectado, detrás de cada IP puede haber un sitio? o miles. Hace unos años, la justicia argentina resolvió bloquear el sitio ?LeakyMails? (que publicaba datos privados de varios políticos, empresarios, y jueces), alojado en la plataforma Blogger. No acudió a Google (dueño de Blogger) para solicitar la baja, directamente ordenó bloquear su dirección IP? miles de sitios alojados en Blogger, potencialmente millones, fueron bloqueados en el acto. Blogger aloja miles de blogs por cada IP, y por si fuera poco, los cambia dinámicamente para balancear la carga. Posiblemente el sitio a bloquear quedase desbloqueado mientras otros miles (que no tenían relación con el caso) sin acceso desde Argentina.
 
Si bien The Pirate Bay no está hospedado en un servidor junto con otros sitios ?al contrario, tienen varios IP propios para balancear la enorme carga de visitas? tampoco hay garantías de que permanezca allí por mucho tiempo. Si The Pirate Bay cambia de hosting, cambiarán sus IPs. Y The Pirate Bay acostumbra cambiar IPs con cierta frecuencia. En ese caso, las 255 direcciones IP bloqueadas desde Argentina por el fallo de Polo Olivera (donde potencialmente se podrían alojar cientos de miles de sitios web y otros servicios) no quedarán sin utilizar. ¿Quién evitará que el bloqueo afecte a terceros cuando esto ocurra? ¿Quién pagará por el perjuicio que sufrirán esos sitios?



 La Biblioteca de Babel
 
 
 
La obra de Shakespeare se encuentra en Dominio Público desde hace siglos. Figura en el catálogo de La Biblioteca de Babel: THE COMPLETE WORKS OF WILLIAM SHAKESPEARE (pdf, mobi, epub)
 
 
?La Biblioteca de Babel? es una metáfora perfecta que pensó Jorge Luis Borges sobre el sitio The Pirate Bay: una biblioteca infinita donde se puede acceder a todas las obras posibles. En realidad, Internet es lo que se parece a esa Biblioteca. Pero The Pirate Bay es el catálogo.
 
En las bibliotecas físicas se puede acceder a material con o sin copyright. En las bibliotecas de Internet sólo puede haber material en Dominio Público o deliberadamente autorizado. En efecto, así de mal están las cosas en la red: las librerías o las editoriales pueden mandar a cerrar bibliotecas. Muchos sitios en Internet se encargan de poner en sus estantes esas obras liberadas o en dominio público como Wikipedia (wikisource), Internet Archive, Proyecto Gutenberg, entre otros. Sin embargo, algunos pocos se animan a mantenerse fieles al auténtico juramento hipocrático de los bibliotecarios: el acceso y conservación de todas las obras, no sólo de aquellas en Dominio Público, y deciden compartirlas en redes P2P. Es normal que aquellos que se atrevan a poner en tensión los límites legales sean estigmatizados. Por eso, a los mejores bibliotecarios de la red se les suele llamar ?piratas?.
 
En muchos países (como España) la jurisprudencia dice que compartir esas obras en redes P2P no es ilegal en la medida en que no se persiga finalidad de lucro. Un fallo de la Corte Suprema holandesa dice más o menos lo mismo. En otros países no es del todo legal poner a disposición las obras en redes P2P pero no es delito descargarlas. En Estados Unidos o Suecia existe la figura de «promover la piratería» aunque el sitio no aloje obras, por esa causa es que fueron condenados los responsables de The Pirate en Suecia y varias empresas que desarrollaban aplicaciones P2P tuvieron que cerrar en Estados Unidos. En otros países, los sitios que sólo indexan contenidos, como The Pirate Bay, pueden incluso tener finalidad de lucro en la medida en que no alojen las obras.
 
Con avances y retrocesos la legislación de diferentes lugares refleja la pugna de intereses entre lobbies que cabildean entre legisladores ?y adoctrinan jueces? y aquellos que defienden el difuso interés colectivo en mantener la biblioteca. Pero hay una cuestión no debe perderse de vista: cuando cierta actividad es ilegal y a la vez socialmente aceptada y practicada masivamente, hay dos caminos: o se actúa contra todos los infractores ?como ocurre (en el orden de las faltas) con el uso del cinturón de seguridad o del casco? o se busca la derogación de la norma porque se reconoce que la ley ha caído en desuso en tanto que nadie la respeta y nadie es castigado. Lo que es inadmisible es la arbitrariedad. Cuando se actúa contra unos pocos y no contra todos se vulnera un principio básico del estado de derecho llamado la igualdad ante la ley. Es decir, todos somos The Pirate Bay en la medida de que todos copiamos sin permiso: un CD de un amigo, un apunte de la facultad, una película en Cuevana ¿Quién puede arrojar la primera piedra?. Les presento al mejor buscador de torrents del mundo (que no está bloqueado):
 
 
 
 
 
Caspar Rudolf von Ihering fue un jurista alemán que vivió en el S. XIX, autor eminente de la sociología del Derecho. Para Ihering el Derecho es el resultado de la interrelación de los individuos en una sociedad que está sometida al cambio por la continua lucha de los sujetos por defender sus intereses. La voluntad de «los individuos que luchan» es lo que hace cambiar y evolucionar al Derecho. Una de sus citas más famosas dice: ?todo derecho, tanto el de un pueblo como el de un individuo, se fundamenta en la permanente disposición a afirmarlo?. Bibliotecarios ?también llamados ?piratas?? sigan afirmando su derecho, sigan accediendo a The Pirate Bay, sigan compartiendo en Redes P2P.
 
Nuestra disposición permanente a afirmar nuestro derecho a acceder y compartir es lo que tarde o temprano provocará los cambios.


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Pirate Bay: catálogo de la Biblioteca de Babel [2]
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4 Comentarios Pirate Bay: catálogo de la Biblioteca de Babel [2]
Excelente art?
Muchas gracias por tus post! me alegra que halla gente en esta comunidad defendiendo el compartir con alegatos indiscutibles, la ley esta hecha para "compartir" la ganancia con los artistas, pero para los que somos de escasos recursos, nos condenan a la ignoracia (o la tv publica que es lo mismo)...Gracias por compartir
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