Cuentos y Leyendas de Arequipa

Hola amigos de Identi mientras voy preparando algunos post disfruten de algunos cuentos y leyendas de Arequipa,espero que les guste.saludos

Los subterráneos de la catedral



Cuentan los antiguos que hace mucho tiempo se rumoreaba que existían subterráneos en la catedral, esto se fue tomando en serio por algunos investigadores y por lo tanto decidieron al mítico subterráneo.

 
La entrada se encontraba debajo del demonio que hay en la catedral, ellos pensaron que dicho demonio podría advertir lo que se oculta en el subterráneo.

 
Armándose de valor emprendieron la partida, primero encontraron un profundo agujero, procediendo descubrieron un laberinto de túneles donde habían habitaciones, en una de ellas se podía ver muchos huesos de humanos, rodeados de insectos y ratas. Entraron a otra habitación que era como una especie de tumba donde al parecer eran enterrados los clérigos y sacerdotes hace siglos, en ella había cantidad de criptas, al poner al descubierto una de ellas, encontraron huesos intactos de un católico, rodeado de joyas religiosas, también encontraron la cripta del fundador de Arequipa  Garcí  Manuel de Carbajal, se encontraba vestido con un traje metálico, guantes, espada, yelmo y penacho, dentro de estos sus huesos blancos, así también la lápida de su hijo Diego de Carbajal.

 
Ingresaron a otra habitación donde quedaron inmóviles al encontrar detrás de la puerta una criatura amenazante, era una inerte estatua de piedra, una gárgola que cuidaba el recinto que daba la impresión de ser real.

 
Al regresar a la otra habitación se escucharon murmullos, voces, cantos guturales golpes, que aumentaban su intensidad, cruzando esta, de pronto se detuvieron esos sonidos, como si se hubieran percatado de su presencia, hasta que se deslizó la deteriorada pared y observaron un lugar profundo y desproporcionado donde habían muchos personajes con trajes oscuros que le cubrían todo el cuerpo  y gran parte del rostro, todos ellos llevaban encendido un cirio y formaban un circulo, en el centro había un altar de piedra negra labrada, cuya imagen labrada representaba al demonio, aquellos seres adoraban al demonio con un desconocido e indefinido lenguaje.

 
Se dice que esos investigadores quedaron tan consternados que solo lograron salir dos de ellos, uno de ellos perdió la razón y el otro quedó mudo del susto, ellos lograron salir por la iglesia de Santo Domingo.


 






La monja fugitiva



Dominga era para entonces una muchacha hermosa de 14 años esperando al hombre ideal que pareció llegar en el rostro español sin gloria ni fortuna, por el contrario en busca de ella  y que mejor que conquistar a una dama que además de poseer belleza tenía en manos una buena fortuna familiar.

 
La madre accedió a conceder la mano de su hija pero puso como condición al pretendiente esperar un año, por la prematura edad de la novia; para entonces la joven prometida se sentía intensamente enamorada, mientras el médico español alimentaba su codicia y se cruzó, para desdicha de la futura esposa, con una viuda sin más cualidades que no condicionar el tiempo de noviazgo y tener mayor fortuna que Dominga. La abandonó.

 
La joven se sintió humillada, la decepción acompañada de la vergüenza, pues su proyectado enlace había sido públicamente anunciado, la empujaron a tomar una drástica decisión. Exaltada, se obstinó en regresar al convento más rígido de la orden de las Carmelitas.

 
Pero el remedio resulto peor que la enfermedad. Al cabo de dos años, sintió cansancio del rigor conventual, su salud se debilitó, y aquellas mejillas rosadas se ensombrecieron. Los sufrimientos físicos le hacían derramar lágrimas de arrepentimiento, pero era demasiado tarde, ni siquiera se atrevió a comentarlo con su familia y se dispuso a morir en espera de su salvación.

 
Tres años después de su ingreso, creyó recibir de pronto la señal de la providencia. Y lo que a Santa Teresa le pareció una tentación demoníaca, para Dominga fue la esperanza de su liberación. Dominga encontró un pasaje en el que la Santa cuenta la historia de una religiosa de Salamanca que se fugó del convento con un joven colocando en su lecho una mujer muerta para hace r creer a la comunidad que ella había fallecido y así tener tiempo de escapar con su amante de los alguaciles de la inquisición.

 
La esperanza de verse nuevamente libre, dio un vuelco a la vida de Dominga, recuperó su salud y parecía que festejaba su resurrección. Sin embargo ocho años transcurrieron para finiquitar su plan; tenía que conseguir la amistad de la portera, que era cambiada cada dos años y convencer a la esclava que tenía acceso a la calle para la difícil misión de encontrar un cadáver y traerlo al convento.

 
La primera portera fue cediendo poco a poco. Los halagos y las atenciones que tenía la monjita suavizaron su carácter. Pero el día escogido para comentar lo planeado, la cambiaron del puesto. Sin darse por vencida, continuo con la nueva encargada de las llaves, a quien estaba por confiar sus planes, pero casualmente descubrió que, de haberlo hecho se hubiera expuesto a la delación y al encierro eterno.

 
Tras seis largos años de intentos, miedos y marchas atrás, finalmente una amiga de Dominga es nombrada portera. Contando con su complicidad, confía el secreto de sus planes a la esclava ofreciéndole una buena suma de dinero, por el encargo.

 
 

 
Casi al cabo de dos años, una noche, la negra dominó sus terrores pensando en la recompensa y cargo sobre sus hombros el cadáver de una india muerta. Llegada al convento hizo una señal a la portera que abrió temblorosa dejando entrar el cadáver.

 
Al rato salía Dominga despavorida tras haberse cambiado de ropa, y haberle puesto su habito al cadáver al que además prendió fuego. La portera cerró la puerta y cuando cundió la alarma, todas dieron por muerta a Dominga. El cadáver estaba irreconocible.

 
Nadie daba crédito de esta historia, era imposible pensar que 1831 fuera época de rebeldías y más aún de intentar escapar de los designios del destino. La iglesia, finalmente aceptó las evidencias y la sometió a un juicio del cual pudo librarse gracias a la influencia de un tio poderoso.

 
Sin embargo, su madre y la mayor parte de su familia la rechazó. Y tuvo que vivir el resto de su vida señalada y criticada por su afición al buen vestir y a la compañía, condenada por la sociedad por ser una Monja Rebelde. Pues aún se atrevió a reclamar el dote de (10,000 pesos) que habia dado para ingresar al convento, poniendo en apuros al Obispo Goyeneche, un 6 de Marzo de 1831.








La mano maldita



Esta es una historia real, pasó en la ciudad de Arequipa, es de una joven hermosa llamada Mónica que siempre maltrataba a su madre.

 
Ésta un día le brindó una golpiza que hizo que su madre la maldijera.

 
Esta joven falleció antes que su madre. La enterraron, después de tres días de haber sido sepultada en el cementerio, inició su espantosa labor de mostrar, de vez en vez, una de sus pálidas manos por sobre la tierra; como si quisiera agarrar o asirse de algo o de alguien. Fue en este afán que el sepulturero del lugar se percató, no sin llevarse menudo susto primero, del inusual acontecimiento, y fue a dar aviso al cura del pueblo, para que éste pusiera fin o santo remedio a tal género de situaciones de ultratumba. Cuando el curita, al ir al cementerio, confirmó el suceso, sin quererlo fue víctima de la mano que cogió fuertemente uno de sus pies; lo que lo llevó, desesperadamente, a defenderse de los terribles jalones y arañazos de la condenada; esto gracias a la ayuda de un látigo que había tenido a bien llevar. Una vez resuelto el impasse, no tuvo mejor idea que acercarse a la casa de la madre de la muchacha, y preguntarle cómo había sido la susodicha en vida. Al saber el cura sobre los acostumbrados maltratos que durante dieciocho años tuvo por costumbre recibir la madre, resolvió con el consiguiente permiso de los familiares desenterrar el cuerpo de la condenada -esto con ayuda del sepulturero-, y volverlo a meter en la fosa; pero esta vez boca abajo, para que  molestara sólo a las almas del infierno.

 
Después de años la gente que vivía en las inmediaciones del cementerio comenzó a observar a una joven toda de blanco vagabundear por el cementerio.



 



Mónica la Condenada

En una noche oscura y fría, Bernardo salió a dar algunas vueltas por las calles de la ciudad con su moto, pero el frío intenso le obligo a regresar a su casa para ponerse un abrigo y tomó su casaca de cuero que su padre le había regalado, era una casaca de cuero finísima y muy espléndida. Salió un poco apresurado por que las horas avanzaban, tomó su moto, montó sobre ella y partió a dar vueltas por las luminosas calles.

Cuando ya se dirigía a su casa, tomó el camino del cementerio, el joven aceleró varias veces el motor al ver que la silenciosa calle estaba desierta de carros, aceleró más y más y en aquel apresuramiento de llegar a su casa, desde lo lejos divisó la silueta de una mujer que llevaba un vestido blanco y que por la acción del viento, su hermosa figura se dibujaba.

A Bernardo el corazón le latía más rápido que de costumbre y no se preguntaba ¿Por qué?. Solo atinó a acelerar más la moto hasta llegar hasta ella.

 

Aquella mujer de rasgos finísimos y piel blanca estiró la mano y Bernardo paró.

- Hola, ? le dijo ella con una dulce voz.

? Hola, ? contestó él un poco desconcertado.

? Por favor, me puedes dar un aventón ? suplicó la mujer.

? Claro por qué no, a estas horas el peligro asecha la vida de cualquier mujer y peor en esta avenida desierta.

¿Pero qué paso, porque hasta estas horas? ? Pregunto él.

- Gracias por ofrecerme tu ayuda. Ahora no importa los motivos de haberme quedado hasta estas horas? solo llévame a mi casa, ¡es urgente!, Mi madre me matará, porque solo me dio permiso hasta las doce de la noche. ? le dijo ella.

- Está bien, sube a la moto, te llevaré a tu casa, me agrada tener compañía ? Dijo Bernardo con mucho orgullo.

? Gracias por el aventón y ¿Cómo te llamas? ? Pregunto la mujer.

? Bernardo ? Respondió él

? Bonito nombre, yo me llamo Mónica ? Dijo muy sonriente mientras tocaba la mano de Bernardo.

? ¡Estas muy fría, pareces un cadáver! ? Y muy atento se quitó la casaca de cuero, ofreciendo a Mónica.

? Dentro de unos minutos tu cuerpo se calentará ? Le dijo muy amable.

Ella recibió de buen agrado, sonriendo dulcemente le dio la dirección de su casa y la moto se desplazó rápidamente por la avenida, después de recorrer algunas cuadras, llegaron a aquel lugar indicado.

- ¡No!, ¡No! Por favor ponte la casaca, me sentiré culpable si te resfrías, más luego egresaré por ella.

? Muchas gracias ? Mónica se acercó y le dio beso en la mejilla, y de esta manera se despidieron?

Cuando llego el siguiente, Bernardo esperó ansiosamente el medio día para ir por su casaca y ver a esa hermosa mujer. Cuando llegó la hora indicada, el tomó su moto y se dirigió a casa de Mónica, toco la puerta y apareció por la ventana una mujer de edad.

- Si joven, ¿Qué desea? ? preguntó la mujer enérgicamente.

? Por favor, le puede decir a Mónica que estoy aquí ? Le respondió este.

? ¿Qué?, aquí no vive ninguna Mónica ? Contestó muy molesta.

? Como no, si anoche la he traído y le he prestado mi casaca ? Dijo desconcertado.

? Mónica ya no vive en esta casa, hace mucho tiempo que murió en un accidente.

Bernardo al oír esto quedo consternado, una vez más sin poder creer lo que estaba escuchando.

- Sra., lo que me dice no puede ser cierto, fue ayer cuando la encontré en la solitaria avenida, además su cuerpo estaba como el hielo, por eso le presté mi casaca.

? Ud. Mismo lo ha dicho, ella traía el cuerpo frió, no pierda la esperanza, su casaca la encontrará en el cementerio, en el pabellón Benedicto XIII, número 14 16 y el saludo usted mismo se lo dará, y en cuanto a la invitación, le garantizo que esta noche a la misma hora la podrá ver en la puerta del cementerio, siempre estará con su vestido blanco y su mirada angelical.

Luego de intercambiar impresiones, Bernardo subió a su moto muy disgustado y lleno de cólera, encendió violentamente el motor para llegar al cementerio, empezó a buscar en el pabellón indicado por la madre de Mónica, no caminó mucho y se encontró con la tumba que buscaba, una pequeña alameda de cipreses aguardaba la misteriosa tumba, se acercó para confirmar, ahí estaba su casaca favorita, de pronto sintió escalofríos  al ver que todo era cierto, miró al nicho y allí estaba plasmado su nombre y al costado la foto de la mujer de que en la noche anterior había acompañado.

En ese momento vio pasar al guardián del cementerio y Bernardo se acercó y preguntó por Mónica y la respuesta fué más sorpresa.

- Si ella fue mi nieta, la más querida, hace poco falleció, y el deleite de ella es salir del cementerio por las noches a bailar, va a buscar jóvenes como Ud. y por la madrugada regresa ella y entra al cementerio traspasando paredes, rejas.

Bernardo no quiso escuchar más, cogió su casaca y rápidamente salió del lugar, sus nervios se alteraron más, sus fuerzas se desvanecían, intentando reponerse, tomo su moto encaminándose sin rumbo.

Transcurrieron varias horas, cuando Bernardo despertó en el Hospital General rodeado de galenos, no podía hablar lo sucedido, estaba aturdido y preguntó:

- ¿Qué hago aquí?, ¿Mi casaca sonde esta??

? Tranquilo, aquí está su casaca, en unas horas será dado de alta ? Le contestó un médico.

Pasaron los días y Bernardo quedó trastornado con lo sucedido, no podía definir su existencia, estaba muy confundido, días y noches su fantasía volaba, tenía deseos de estar junto a Mónica, a cada instante su mente llevaba la imagen de aquella mujer, con ella conversaba, bailaba, lloraba y a la vez enloquecía tratando de abandonar el sanatorio.

 

 
Una mañana vió de la ventana hacia abajo, en medio de los árboles y las flores, vio a Mónica, ella lo saludaba, se alegró mucho al verla, y en su deseo de estar con ella, se lanzó desde el quinto piso y así estría junto a Mónica.









El Fraile sin Cabeza

Una leyenda de Arequipa del siglo XIX, nos cuenta del diabólica andar del ?Fraile sin Cabeza? Un alma en pena, a veces gravitante, que se sabía por toda la ciudad, recorría de lado a lado el callejón de la catedral siempre al amparo de las doce campanadas que dejaba oír el reloj de la torre.

 
El espectro decían quienes habían tenido el valor o la mala fortuna de encontrarse, ataviado con un viejo habito franciscano y en cuyo interior del alargado  capuchón que debía cubrirle la cabeza, solo que podía ver una profunda oquedad, una sombra provocada por el vacío. La leyenda o una por lo menos de las dos versiones, contaba que el espectral personaje había sido decapitado por el hijo de un noble español. Quien en medio de un desacuerdo, había reñido con el fraile, y en medio del calor de la desigual contienda, la cabeza de este último había sido cortada de tajo; a causa del fuerte golpe que le propinó el hijo del noble con la espada. EL lamentable acontecimiento había ocurrido en el callejón de la catedral, del lado que antiguamente daba a ?La casa Forga?. Se cuenta además que el fraile había sido enterrado sin su respectiva cabeza, pues al momento de la decapitación, un perro había mordido y llevado quien sabe a esconder en algún recoveco de los alrededores. Era por esto, refieren los abuelos, que el Fraile andaba vagando en busca eterna de su cabeza. Si bien en la modernidad al parecer, aplacó su constante deambular; o quizá encontró lo que tanto andaba buscando.




LA MISA DEL OTRO MUNDO


Una leyenda cuenta la penosa historia de un joven que, habiendo quedado dormido sobre una banca dentro de la iglesia de Santo Domingo, de pronto al despertar se vio prisionero de la oscuridad del lugar, siendo testigo, sin quererlo, de la fantasmagórica aparición del famoso fraile sin cabeza, quien después de encender unas velas, le pidió al muchacho que se acercara hacia el altar; que su única intención era la de celebrar una misa y que para esto requería de alguien que fuera su oyente. Aun con todo el espanto que sentía el muchacho, no le queda sino presenciar tan insólita ceremonia y atenerse a las circunstancias. Por fin, una vez celebrada la misa, se apagaron inesperadamente las velas y el joven en su desesperación trato de huir cual entidad se tratase, consiguiendo por su imprudencia romperse la cabeza contra una dura puerta, para caer finalmente sin sentido en las frías lozas del templo.






La sirena del puente Bolognesi


¿Alguna vez oyó referir sobre la sirena del puente Bolognesi? Nuestra ciudad tampoco queda al margen de las leyendas griegas. Cuentan los antiguos que cuando era estación de avecinarse las lluvias y al despuntar la medianoche, hacía su aparición una bella mujer con cola de pez, encima de la enorme piedra que está al pie del puente Bolognesi, en pleno lecho del río. Cuenta  Eloy Obando, vecino que habita dichos lugares desde hace 75 años, que la tradición oral que le trasmitieron, refería a una sirena que esperaba a su amado ya entrada la medianoche. El lugar, que en esos tiempos estaba sin lo que es ahora la avenida La Marina, tenía un acceso consistente en una escalerilla que rodeaba la acequia, curso de agua que recorría la ciudad al margen izquierdo del río Chili. A una hora precisa, hacía su aparición, simultáneamente, la sirena en el río y un hombre desnudo en el callejón Ibáñez, arrastrando unas cadenas y subiendo un poste -que imaginamos era para divisar a su amada- luego, bajaba hasta la casa que colinda con el río,  para perderse en medio de la noche y encontrarse finalmente con la ninfa de las aguas que lo esperaba en medio de cánticos y tenues luces que se daban paso en tan descomunal piedra. Antes de que aclarase el día, cuentan otros vecinos, la piedra se convertía en una morada llena de bonitas muchachas que salían en espera de algún inocente hombre para llevarlo a sus dominios. Asimismo, se dice que dichas sirenas eran las causantes de que muchas personas se arrojaran desde lo alto del puente contra el lecho del río.










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7 Comentarios Cuentos y Leyendas de Arequipa
buenos cuentos mi paisano,   solian darme miendo de peque?
muy bueno compa por casualidad no tendras --- tacna historia y folklore de fortunato zora carbajal  que tiene igual cuentos y leyendas de tacna te lo agradeceria muchisimo   +10
Que bien encontrar ac?
buenos relatos amigo, saludos y m?
Buenas historias brother.

Que viva Arequipa carajo.
Muchisimas gracias compatriota ... Saludos  
Yo buscando el link como un boludo jaja
bueno gracias por compartir !!
podrias editarlo y armar y pdf
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