Caballos que curan personas

  • Categoría: Salud
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BUENOS AMIGOS

Sabemos, lo dicen los especialistas y es posible palparlo, que la presencia de animales produce grandes beneficios físicos y sociales en los seres humanos. Su compañía disminuye el sentimiento de soledad, ayuda a centrar la atención y estimula el ejercicio, la comunicación y el contacto emocional. 








HIPOTERAPIA, EQUINOTERAPIA, MONTA TRAPÉUTICA


CADA VEZ MÁS, LOS PROFESIONALES DE LA SALUD ENCUENTRAN RESULTADOS POSITIVOS en la equitación para paliar o rehabilitar diversas dolencias. Aunque con distintas técnicas y propuestas, en los últimos años han surgido diversas instituciones dedicadas a esta práctica. 
El uso de la equitación como recurso terapéutico no es un descubrimiento nuevo: 
Hipócrates, en la Antigua Grecia, la proponía para el tratamiento de varias dolencias y para preservar la salud. En el Renacimiento, Hieronimus Mercurialis (1530-1606), en su obra Arte gimnástica, recuerda que Galeno recomendaba la equitación porque con su práctica, además del cuerpo, se ejercitan los sentidos y mencionaba las virtudes de los diferentes tipos de pasos del caballo. Otra referencia de la época se encuentra en el Tractatus de podagra et hydrope, publicado en 1683 por el deitatradobiédico inelós Thomas Sydenham, quien realizó un detallado estudio sobre la gota e indicaba la equitación como forma de prevenir y tratar la enfermedad.
 






LOS CABALLOS SON ELEGIDOS POR SU BUEN TEMPERAMENTO







La historia reciente comenzó luego de la Primriera Guerra Mundial cuando Olive Sands, una fisioterapeuta inglesa, llevó sus caballos a un hospital de Oxford para que fueran utilizados por soldados discapacitados. La experiencia resultó tan exitosa que empezó a ser replicada, paulatinamente, en distintos países europeos. Pero, sin duda, el disparador en la aplicación terapéutica del caballo, lo que hizo que la práctica se popularizara en todo el mundo y posibilitó el nacimiento de las distintas tendencias que tiene en la actualidad, fue la hazaña realizada en los Juegos Olímpicos de Helsinki de 1952 por la dinamarquesa Liz Hartel, cuando no existían los juegos Paralímpicos. Ocho años antes, la poliomielitis le había dejado paralizadas las piernas, pero después de una intensa rehabilitación logró volver a montara caballo y a participar en competencias, aunque debía ser ayudada a subir y bajar. Así llegó a los Juegos para competir en la disciplina dressage (adiestramiento o doma clásica), en la que hasta entonces participaban solo hombres. Fue la primera mujer en hacerlo y a pesar de su discapacidad, obtuvo la medalla de plata. 






AUTOESTIMA E INDEPENDENCIA





En Argentina, la pionera en la práctica de equitación adaptada fue María de los Ángeles Kalbermatter, quien, en 1978, luego de sufrir la amputación de una pierna, se vinculó con instituciones de otros países y creó la primera escuela local. Hoy, la Asociación Argentina de Actividades Ecuestres para Discapacitados o AAAEPAD, que funciona en el Hipódromo de Palermo, cuenta con más de 250 alumnos y brinda cursos de capacitación para instructores. "Nosotros decimos que el caballo se utiliza en tres áreas o programas: en educación, en deporte o recreación, y en el área de salud -explica-. Y remarca las ventajas que tiene la práctica: -¿Sabés lo que significa salir de la silla de ruedas, poder desplazarte y moverte con facilidad? Porque por el solo hecho de estar arriba del caballo uno se mueve igual que si estuviera caminando". Pero, además de esto, la equinoterapia promueve el desarrollo integral de quien la practica, los pacientes adquieren un sentido de confianza que les permite progresar en su autodependencia y autoestima. 


Respecto al andar del caballo, vale aclarar que ella se refiere a los que marchan en bípedos diagonales, es decir que levantan al mismo tiempo la mano izquierda y la pata derecha, y luego al contrario. Así caminan los de varias razas, como el caballo criollo, el de polo. el silla argentino, el cuarto de milla algunos mestizos. Hay otros, llamados ambladores, que marchan en bípedos laterales, esto es, adelantando los miembros del mismo lado de manera simultánea. Entre estos están el caballo de paso peruano o salteño, el de paso fino colombiano y los árabes, y; aunque con ellos se obtienen buenos resultados en otros países y con diferentes técnicas, no son empleados entre nosotros. 







Sin embargo, no todos los caballos son aptos para esta labor: "Nosotros seleccionamos los potros de nuestras propias crías, tenemos muchas yeguas madres y un par de padrillos ideales con muy buena genética. Así, los potros comienzan a ser entrenados desde muy pequeños con respecto a la mansedumbre y el contacto. De esta manera se logra no solo que el equino permita ser montado, sino que llegue a interpretar la mente del jinete", sostiene Ariel Pagani, instructor de AAAEPAD. 






MANSOS, SANOS Y PREDECIBLES

Además de contar con cualidades que los hacen especiales, los caballos reciben un completo entrenamiento antes de trabajar con los pequeños pacientes. Los instructores los seleccionan, así como el tipo de montura y demás accesorios que debe usar cada chico, de acuerdo con la patología y su compromiso neuromotriz. 










REHABILITACIÓN ECUESTRE

No son únicamente los aspectos sociales y afectivos los que se contemplan en la equinoterapia. Según explica la doctora Verónica Settepassi, coordinadora del Área Equinoterapia de la Escuela Hipocampo, con sede en el Club Hípico Buenos Aires, resulta altamente productiva en la rehabilitación de pacientes aquejados por múltiples patologías y diversos niveles de gravedad. Estas se pueden clasificar en dos grandes grupos: uno de ellos comprende las patologías neuromotoras, como la parálisis cerebral, las secuelas de accidentes cerebrovasculares, los retrasos madurativos de etiología desconocida y los síndromes de Down, de Cornelia de Lange y de Angelman; y el otro, los trastornos generales del desarrollo, que incluye el TGD no específico, el de espectro autista y los síndromes de Asperger y de Rett. Esto, sin dejar a un lado los trastornos afectivos leves y el síndrome de déficit de atención. En todos los casos, una de las claves es el movimiento tridimensional. "El caballo produce una estimulación global en los tres planos espaciales, lo que facilita la activación profunda de los músculos posturales, es decir, los que nos ayudan a estar erguidos en contra de la fuerza de gravedad. El andar genera movimientos imperceptibles en los segmentos vertebrales, que se traducen a todo el cuerpo a partir de la pelvis. También, al ser de tipo sinusoidal, activa el sistema vestibular, que es el del equilibrio. Y la frecuencia del paso, con ritmo constante, permite la regulación del tono muscular, que puede estar alto o muy bajo", afirma la Dra. Setrepassi. 
Otro sentido que se beneficia, añade, es el propioceptivo, el que nos informa sobre la posición relativa de las distintas partes del cuerpo en el espacio: 'Seguir el andar del caballo es estar en continuo movimiento, es una superficie dinámica que oscila, que todo el tiempo está estimulando, y esto ayuda a tomar conciencia corporal", indica la profesional. 
Neurológicamente, la rehabilitación se basa en plasticidad neuronal: "La estimulación muscular que llega al sistema nervioso central, busca otras vías en el cerebro lesionado, en neuronas que, quizá, no eran específicas para esa acción, pero, al darle la estimulación correcta, repetitiva y constante, comienzan a especializarse. Entonces, un chico que no podía mover el brazo correctamente puede hacerlo porque empezó a controlar el tronco y a liberar los brazos, o comienza a activar la musculatura cervical, a fijar la vista y a estar más atento a su entorno", dice la especialista.
 











CUANDO LA DISCAPACIDAD NO ES IMPOSIBILIDAD






La armonía que se percibe entre estos jinetes y sus caballos en las competencias deportivas se hace, a veces, más evidente cuando se trata de personas discapacitadas


Son muchos los jinetes con diferentes discapacidades que participan de torneos o campeonatos, a la par de personas que no tienen ningún problema de salud, Pero en el ámbito internacional, hay dos figuras que regulan sus competencias: en los Juegos Paralímpicos compiten personas que poseen discapacidad física, pero no intelectual, y en las Olimpíadas Especiales lo hacen quienes no tienen importantes alteraciones físicas, pero sí un compromiso cognitivo. 

Los Juegos Paralímpicos tuvieron su origen en la iniciativa del inglés Ludwig Guttmann, que en 1948 organizó una competición deportiva con veteranos de la Segunda Guerra Mundial discapacitados. En la siguiente edición, se sumaron competidores de Holanda y, en Roma 1960, se jugaron los primeros Juegos Paralímpicos formales, La equitación se incorporó en Atlanta 1996 con la disciplina dressage, que mantiene las reglas de la competencia convencional. La 
única diferencia es que, para que los jinetes estén seguros, pueden realizar adaptaciones en la montura o las riendas, En Atenas 2004 participó por primera vez un argentino, Patricio Gugtialmelli, quien también estuvo en Londres 2012, donde 
resultó en el puesto décimo, Este excepcional jinete también compitió en los campeonatos mundiales de Inglaterra 2007y USA 2010, y ganó dos medallas de oro en los juegos Parapanamericanos de Mar del plata 2003, por equipos-con Diana Moore, Juan Gonzales y David Peralta- y en individual. 



Las Olimpíadas Especiales, por su parte, son organizadas por la Special Olympics, una ONG fundada por Eunice Kennedy Shriver en 1962. 
En 1988, la organización fue reconocida por el Comité Olímpico Internacional y, en la actualidad, cuenta con 220 representaciones en todo el mundo y alcanza a casi 40 disciplinas, En Argentina, la asociación Olimpíadas Especiales Argentina tiene unos 23000 atletas que practican 17 deportes distintos
 










DESCUBRIR EL POTENCIAL

De acuerdo con lo establecido en el Congreso Internacional de Equinoterapia realizado en Hamburgo en 1982, se consideran tres instancias de rehabilitación ecuestre. Se llama hipoterapia al tratamiento que reciben los pacientes con patologías más graves, con mayores problemas neuromotores: "Con ellos, el caballo es un proveedor de estímulos, una herramienta de rehabilitación que no se puede reemplazar por ninguna otra", explica la Dra. Settepassi. Con estos pacientes puede ser necesaria la monta gemela (backriding), es decir, con el terapeuta atrás, quien va dosando y regulando los estímulos del caballo al mismo tiempo que aplica diferentes técnicas de rehabilitación. En estos casos se necesitan también un guía que lleva al caballo de las riendas y, para aumentar las medidas de seguridad, dos acompañantes laterales. 

Se considera monta terapéutica cuando el paciente puede conducir el caballo: "Se dan muchos casos de chicos que, cuando comienzan, no se pueden sentar solos, sin apoyo, y luego de un tiempo de práctica, empiezan a activar la musculatura y los mecanismos de equilibrio. Entonces el terapeuta no necesita montar atrás y lo deja solo en el caballo, más independiente. Y si continúa mejorando, le da las riendas para que él guíe el caballo, no solo para que coordine mejor, sino con el objetivo de que también se haga cargo de la situación", cuenta la especialista entrevistada. La tercera instancia es la práctica deportiva. En muchos casos, el progreso en la rehabilitación hace que los pacientes puedan participar en concursos de equitación con chicos sin impedimentos físicos y hasta competir internacionalmente. 


Los chicos con trastornos de desarrollo también se benefician con esta terapia: "Están aquellos que hablaron por primera vez arriba del caballo. Porque tenemos palabras clave para que ellos puedan guiarlo aunque sea con la voz. Una es 'paso' y, tal vez, después de un tiempo de oírla notamos que dicen 'paso'. Porque a ellos les gusta mucho la estimulación vestibular que da el caballo, es una recompensa constante. Y a base de esto se puede ir trabajando todo lo que les cuesta, como la comunicación y la sociabilización", detalla. Muchos chicos autistas presentan una alteración en la percepción sensorial que recibimos por tres vías -propioceptiva, vestibular y táctil- y por eso no pueden dar una respuesta social adecuada. Y con el caballo se trabajan las tres vías.
 











CABALLOS SANADORES

Por lo general, el trabajo se inicia antes de montar y termina después de ello, ya que, de acuerdo con las posibilidades de cada uno, los chicos ayudan a cepillar los caballos y hasta a ensillarlos, y, al finalizar, les dan algún alimento a modo de gratificación. Por eso, es importante que los animales sean mansos y predecibles: "Están acostumbrados a aceptar cualquier juguete que usen los chicos en las actividades que realizan cuando montan, a los gritos, a los movimientos bruscos. O, por ejemplo, que alguno le pegue un manotón o que levante de golpe la mano cuando le está dando de comer. Y sabemos cómo va a reaccionar cada uno en diferentes situaciones", afirma la Dra. Settepassi. En este entorno, el trabajo de rehabilitación aparece como un juego para los chicos, y el placer de andar a caballo es la motivación que posibilita a los profesionales desarrollar las distintas técnicas. "Hay experiencias que me quedaron grabadas. Una fue el caso de un nene con una parálisis cerebral muy importante. En la primera clase lo senté en el caballo y cuando este comenzó a caminar, empezó a reírse a carcajadas. Claro, él no había sentido nunca tanto movimiento. Se rió toda la vuelta. Esas cosas no tienen precio -recuerda la profesional, quien concluye-: Quiero destacar que considero que esta es una terapia complementaria de las otras que realice el paciente. Pero estoy segura de que marca la diferencia, marca una gran diferencia". 




Fin del post 



Caballos que curan personas
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1 Comentarios Caballos que curan personas
no suelo comentar este tipo de aportes,pero se bien que el Caballo son las piernas que Dios no nos dio..........
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