trinity blood y catalina sforza

Conocida popularmente como Vampiresa de la Romaña, Diablesa encarnada o Virago cruelísima («virago» es utilizado por los italianos para definir a una mujer que lucha como un hombre)



A pesar de su condición bastarda, la pequeña Catalina fue educada como una más en el seno de la familia Sforza y, aún siendo niña, la casaron con Jerónimo Riario, sobrino del papa Sixto IV, quien concedió a su pariente el gobierno en la ciudad de Imola. La relación entre la pareja fue complicada y siempre a expensas de las continuas infidelidades de Jerónimo, lo que no impidió que éste engendrara con su mujer cuatro hijos.

En 1484, tras la muerte de Sixto IV, Catalina ?embarazada de siete meses? ya dio muestras de su espíritu aguerrido cuando, para defender su patrimonio territorial, encabezó un pequeño contingente militar en la toma del Castillo Sant'Angelo para justificar su derecho sobre Imola ante el nepotismo del nuevo Papa. Con esta acción aseguró su dominio sobre Imola, y el nuevo pontífice, Inocencio VIII, le concedió la plaza de Forlí.

En 1488 su esposo murió asesinado a cuchilladas por algunos desafectos y se dijo que ella misma estaba implicada en el complot. Fue hecha prisionera junto con sus hijos, pero consiguió escapar. Si bien, desde el primer momento, la Sforza se enfrentó a los conjurados demostrando una gallardía propia de los más valientes guerreros. Fuera esto una simple farsa o no, lo cierto es que la bella noble consiguió, gracias a su famosa sangre fría, que se reconociese a su varón primogénito Octavio Riario como nuevo señor de las heredades y los títulos dejados por su padre. Tuvo que acuartelarse en un castillo para enfrentar el ataque de los aliados de su marido, quienes capturaron a sus hijos y amenazaron con asesinarlos. Catalina, indica la leyenda, desde la muralla del castillo se levantó la falda y señalando sus genitales pronunció: «Ho con me lo strumento per farne degli altri!» («Tengo el instrumento para hacer otros»). Con este gesto, se dice, sorprendió a los asaltantes, que levantaron el asedio.

Poco después tuvo que hacer frente a la invasión francesa de Carlos VIII, defendiendo sus ciudades.

En los años siguientes, la hermosa viuda disfrutó de sus fogosos amantes, como su favorito, Giacomo Feo, de 19 años, el cual le daba todo el cariño suficiente, pero que murió asesinado por envidia, dejando consternada a Catalina hasta que al fin llegó la gran pasión de su vida: Giovanni de Médici, apodado il Popolano, un guapo florentino con quien se casó en secreto sin tener en cuenta los inconvenientes dinásticos. De esta unión nacería Giovanni de Médicis, futuro héroe nacional italiano que pasó a la Historia con el sobrenombre de Juan de las Bandas Negras. Empero, la Sforza padeció un nuevo quebranto con la muerte de su amado en 1498. Una vez más quedaba sola y a merced del peligro encarnado en la familia Borgia, cuyo máximo representante, el papa Alejandro VI, había declarado la ilegitimidad de los señores que gobernaban la Romaña.

Consciente de que la guerra sería el único camino a seguir, Catalina se preparó para defender sus dominios frente a las tropas pontificias, dirigidas por un auténtico genio militar, el hijo del papa, César Borgia, y decidió utilizar ?dados sus conocimientos alquímicos? la treta del envenenamiento contra el Santo Padre. Pero este atentado se desbarató en el último instante, por lo que la Sforza se convirtió en público y malvado enemigo del Vaticano, llevando desde entonces el sobrenombre allí de «La diablesa de Imola». El 17 de diciembre de 1499 los ejércitos pontificios sitiaban Forlí, tras haber tomado Imola sin oposición.

Sin embargo, aquí sí que planteó una feroz resistencia parapetada con 1.000 soldados tras los muros de la inexpugnable ciudadela interior. Entre estos soldados se encontraban franceses de su nuevo aliado el rey de Francia Luis XII. Los combates fueron terribles y culminaron en enero de 1500 con la masacre de la guarnición de Forlí, después de una gran resistencia, mientras que su generala era prendida por un caballero francés aliado de los hombres del Borgia, quien había ofrecido 20.000 ducados por la captura de su brava adversaria. No fue agresivo con su guapa prisionera que, por entonces, disfrutaba de un exuberante cuerpo, perfectamente conservado y pleno gracias a la utilización de hierbas medicinales de las que Catalina era entusiasta y gran consumidora.

Una vez presa, César Borgia le dio un trato pésimo, la encerró en un sótano (utilizado como bodega en la mansión de Luffo Numai) y de vez en cuando iba con ella para satisfacer sus deseos sexuales pero con más intención de humillarla que por deseo sexual, a lo que ella respondía de una forma sensual e insinuosa para devolverle la moneda y ser ella quien lo humillase a él, haciéndole ver que él no la podría humillar ni quebrantar. Tratándola de esta forma César Borgia faltó a un trato hecho con los franceses Yves D?Allègre y el bailío de Dijon, en el cual Borgia daba su palabra de tratar a la contessa como merecía una dama de su clase.

Más tarde, la trasladaron del sótano de la mansión de Luffo Numai al palacio de Cesar Borgia. Ahí el fiel ayudante de la contessa, Jacopo, junto con media docena de hombres, intentó ayudarla a escapar. El plan fue descubierto y frustrado y se mandó a Caterina a la mazmorra de Sant'Angelo. Al final dejó de ser prisionera gracias a la intervención de los franceses, especialmente la del francés D?Allègre, el cual habló en nombre de su soberano con el pontífice Alejandro VI, protestando por el trato que la contessa recibía y manifestando también el rechazo a un juicio falto de razones y garantías (porque cabe destacar que la iban a mandar a la hoguera con la complicidad del pontífice y César Borgia, proclamando injurias y calumnias sobre ella, dando acusaciones falsas y carentes de sentido).

La Sforza volvió a sus dominios pero vió como éstos estaban ocupados ahora por la familia Orsini. Entonces se retiró a un convento de Florencia, junto a su pequeño hijo Juan, sin llegar a ocasionar más alteraciones en aquella época, que la contempló como fémina indómita. Falleció en la luminosa ciudad toscana en 1509. Hoy en día los investigadores históricos la consideran una de las grandes mujeres de la Italia renacentista.

Bueno aqui les traigo la historia de esta gran mujer que inspiro las historias de trinity blood, una serie de novelas,anime y manga, que los invito a ver.

Mas informacion wikipedia

PD: si alguien puede subir los capitulos de torchwood estare muy agradecido.




trinity blood y catalina sforza
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3 Comentarios trinity blood y catalina sforza
che una consulta, tenes el manga de la serie?
@mcdekcar no se me borro cuando se formateo el pc.
ufff que odio, bueno muchas gracias por la info. es uno de los mejores anime que vi :p
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