El fraude de los antivacunas.

  • Categoría: Salud
  • Publicado hace más de 3 años

Si yo fuera padre y tuviera la certeza de que las vacunas son peligrosas no vacunaría a mis hijos. Pero si fuera padre y en mi poder estuviera la salud de mi hijo lo primero que haría sería documentarme profundamente para buscar dichas ?certezas?. Me darían igual los comentarios y las habladurías en general. Iría a los datos. Buscaría que es lo que podría hacer dañina a una vacuna. Y seguro que me encontraría  que lo considerado ?peligroso? de las vacunas son los excipientes. Entonces me gustaría saber qué son los excipientes y entonces, aprendería que hay tres tipos; conservantes, adyuvantes y aditivos.

Ahí me daría cuenta de que el gran problema, la gran polémica ha recaído sobre los conservantes, en concreto sobre los derivados del mercurio, como el Thimerosal, que se utilizaba en varias vacunas para evitar que se contaminaran las preparaciones con bacterias. También vería que no existe relación entre estos derivados con el autismo, como muchos antivacunas han intentado aleccionarme. También vería que la vida media de estos compuestos no supera una semana en sangre, no toda la vida como dicen ?por ahí?.También vería como acto de buen hacer su retirada del mercado ?por si acaso? en todas las vacunas posiblesY podría seguir leyendo meses sobre esto hasta quedarme tranquilo.

Aprendería por el camino que los adyuvantes pueden causar efectos secundarios leves, pero que son necesarios para potenciar el efecto de la vacuna. Que los aditivos son sustancias tan normales como azúcares, aminoácidos y proteínas residuales o añadidos para dar estabilidad. Que salvo si uno es alérgico a uno de esos azúcares, aminoácidos o proteínas, no se debe preocupar. Y me creería los datos de los que, cuando tienen el más minimo indicio, advierten, por si acaso.


Si yo fuera padre y no tuviera ni idea de historia no vacunaría a mis hijos
. Porque en caso contrario me habría dado cuenta de que mi movimiento ultrarevolucionario naturalista es tan antiguo como la vacunación misma y bastante anterior al desarrollo farmacéutico-satánico que no soportoPorque en 1900 ya había antivacunas a los que se les multaba o se les encarcelaba por negarse a vacunarse de viruela. Porque el sistema sanitario de entonces desafió a cualquier mayor de edad (nada de experimentar con sus propios hijos) que aceptara el reto de no vacunarse y se expusiera a pacientes infectados con viruela. Porque el Dr.Immanuel Pfeiffer respondió a la oferta y tras meterse en un hospital con 100 pacientes de viruela se la llevó puesta. Y los periódicos del momento se hicieron eco publicando un titular que decía ?Pfeiffer tiene viruela, los antivacunas no pueden vivir?.


Si yo fuera padre y no estuviera atento a las noticias no vacunaría a mis hijos.
Porque justo ?la gran mentira? antivacunas actual salió de la boca de Andrew Wakefield, un médico inglés que lo que quería era denunciar a compañías farmacéuticas multinacionales y hacerse de oro. Y se inventó lo de la triple vírica y el autismo. Y cundió el pánico porque se publicó en The Lancet, una revista altamente prestigiosa. Y no le costó nada maltratar a niños por el camino, en concreto a amigos de sus propios hijos. Practicar en ellos técnicas invasivas y abusivas. Poner su salud en riesgo para nada. Y porque, al final, hasta la revista científica que publicó sus resultados ha tenido que retractarse y pedir disculpas.


Si yo fuera padre y no tuviera ni idea de cómo funciona una vacuna no vacunaría a mis hijos
. Porque entonces sabría que el objetivo de vacunar es estimular clones de linfocitos T o B que corren por las venas y linfa de mi hijo, que son específicos para una parte de un patógeno. Que mi hijo ya los tiene y que lo único que necesita es prepararlos para una futura batalla. Que para ganarla necesita que la calidad y la cantidad de esos linfocitos sea suficiente. Y ojo, que no hace falta tener muchos estudios, que ya lo dejaban bien riguroso y mascadito en ?Érase una vez la vida?. Y también hay campañas delMinisterio de Salud, con datos recientes, QUE NO SE DEBEN PERDER.


Si yo fuera padre y no tuviera ni idea de lo que es la inmunidad de barrera no vacunaría a mis hijos
. Porque lo que me importan son mis hijos y no los hijos de los demás. Pero resulta que la inmunidad de barrera es la que no sólo protege a mis hijos sino TAMBIÉN a los de los demás. Porque para que la barrera funcione todos los niños tienen que estar vacunados. Porque así nos evitamos males mayores. Porque no solamente puedes provocar epidemias, sino también tener que acabar, como diría el Dr.House,  comprando ataúdes de pino de un metro de largo.


Si yo fuera padre y no tuviera sentido común no vacunaría a mis hijos
. Porque hace falta no tener sentido común para pensar que las vacunas son veneno cuando millones de personas en el mundo reciben más de 15 inoculaciones en su vida sin efectos secundarios. Porque hay que tener poco sentido común para pensar que la industria farmacéutica puede sobornar a toda la OMS, a todos y cada uno de los investigadores que trabajan en el desarrollo de vacunas y a todas sus familias. Porque nadie que sepa de vacunas ha salido para decir lo contrario. Porque pagarles millones por su silencio no acabaría siendo un negocio. Porque si yo quisiera engañar al mundo entero con algo que no funciona, lo que haría sería venderle agua. Haría lo que hacen los homeópatas, irme a casa con la conciencia tranquila de que no voy a matar a nadie, ni a curarlo tampoco. Nunca le sacaría dinero a un veneno porque podrían pillarme cuando empezara a morir gente. Agua, o como mucho agua y edulcorante, y a dormir tranquilo sobre fajos y fajos de billetes.

Y por último:

Si yo fuera padre y no supiera buscar información, leer algo de historia, estar atento a las noticias o dejarme aconsejar por los expertos antes de jugar con la salud de mis hijos?quizás no debería ser padre.





Un estudio falso asoció la vacuna de la triple vírica con el autismo

En 1998, The Lancet publicó un estudio que vinculaba la administración de la vacuna triple vírica (MMR), que protege del sarampión, las paperas y la rubeola, con el desarrollo de un nuevo síndrome que combinaba síntomas gastrointestinales y un retraso del desarrollo similar al autismo. El trabajo fue rápidamente difundido por su autor, el especialista en Gastroenterología Andrew Wakefield, y acogido con entusiasmo por los grupos antivacunas, existentes desde el principio de las campañas de inmunizaciones masivas.

Las tasas de vacunación llegaron a descender hasta un 80%, a pesar de los esfuerzos de las autoridades sanitarias, que se empeñaron en señalar los puntos débiles del estudio, evidentes al leer el mismo. El principal: que se trataba de una descripción de pequeños casos aislados que no comparaba la incidencia del síndrome en niños vacunados con los que no habían recibido sus inmunizaciones. Estudios posteriores que sí comparaban ambos grupos demostraron una y otra vez que no existía relación entre las vacunas y el autismo.

El asunto dio un vuelco en 2004, cuando Brian Deer, periodista de The Times, tras entrevistar a las familias de los niños participantes en el estudio, publicó que el trabajo había sido un fraude orquestado voluntariamente por Wakefield, que había recibido financiación de abogados que pretendían demandar a las farmacéuticas, entre otras cosas.

La mayoría de los coautores del estudio se retractó, mientras el Congreso General Médico Británico iniciaba su propia investigación, que acabó con la inhabilitación de Wakefield para ejercer la medicina. El artículo fue retirado de The Lancet en 2010, y quedó claro que su principal tesis era falsa.


 Andrew Wakefield patentó un kit de detección de dicho supuesto sdr gastrointestinal con el que pensaba hacerse de oro. El bueno de la película aquí es el reportero de investigación, el tal Brian Deer, que descubrió que Wakefield había recibido 40000 libras de una firma de abogados por hacer dicho trabajo. Varios de los niños que aparecen en el estudio son hijos de los demandantes.

En fin, un jeta.




A pesar de sus diferencias, 40 millones de niños de sitios tan remotos como Bangladesh, Ruanda, Haití o Filipinas tienen una cosa en común: nacen en ?desiertos de atención sanitaria?. De este modo ha descrito la organización Save the Children un entorno en el que los menores carecen de cualquiera de las seis rutinas básicas de inmunización (incluyendo la difteria, la tosferina o el tétanos) y no han recibido ningún tratamiento o recomendación para evitar las diarreas.
El modo en que estos niños sucumben ante enfermedades fácilmente prevenibles supone una violencia que cualquiera es capaz de comprender. La buena noticia es que este fracaso es la excepción en una batalla global contra la mortalidad infantil que se está ganando lentamente: hoy mueren anualmente 4,5 millones de niños menos que en 1990. En buena medida, esta victoria es el resultado de los esfuerzos masivos de vacunación. 

La inmunización de las poblaciones no es una condición suficiente, pero constituye un componente insustituible en el esfuerzo por extender la salud global y hacerla accesible a todos. Durante las últimas décadas hemos sido testigos de avances sin precedentes en este campo:
- Entre 2000 y 2009 el porcentaje de menores que recibieron la DPT3 (vacuna combinada contra la difteria, la tosferina y el tétanos) en los países más pobres pasó del 66 al 79 por ciento.
- El número de víctimas del sarampión en todo el mundo cayó un 77 por ciento en los primeros ocho años de la pasada década.
- La comunidad internacional ha reducido la incidencia de la polio hasta hacerla casi desaparecer. Hoy solo cuatro países conservan bolsas endémicas de esta enfermedad.
Las vacunas constituyen un campo de acción privilegiado para las algunas iniciativas público-privadas de salud como la Alianza GAVI, que ofrece un gran valor añadido en materia de financiación, innovación o coordinación internacional. Precisamente este potencial ha estado en el origen de una nueva iniciativa denominada La Colaboración de la Década de Vacunas, impulsada por la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, el National Institute of Allergy and Infectious Diseases y la Fundación Bill y Melinda Gates, cuyo Secretariado está codirigido por la fundación española ISGlobal a través del Dr. Pedro Alonso.
Atendiendo a la experiencia de las últimas décadas, el mensaje de Década de Vacunas es muy esperanzador: si se produce la adecuada coordinación con los esfuerzos nacionales y regionales en este ámbito, la iniciativa puede contribuir de manera determinante a lo que la revista The Lancet ha descrito como ?las extraordinarias oportunidades de expandir el conjunto de inmunizaciones contra enfermedades víricas y bacterianas, y aventurar las primeras vacunas humanas contra enfermedades parasitarias y fúngicas?. Dicho de forma más simple, alcanzar el sueño de una vacuna contra la malaria accesible para todos o desarrollar programas pioneros como la prevención de las diarreas a través de vacunas.



Dicen los antivacunas que antes de que existieran las vacunas las enfermedades ya estaban remitiendo y que, de no haberse vacunado a la población, ahora estaríamos igual o incluso mejor.

Esto es mentira y ahora, por desgracia, se está empezando a ver la luz, porque habiendo descendido las coberturas vacunales están empezando a emerger de nuevo enfermedades ya casi erradicadas.

 Los padres que no han vacunado a sus hijos se han estado aprovechando de todos los niños que sí se han vacunado y encima han ido explicando a los cuatro vientos lo sanos que están sus pequeños, precisamente, porque todos los demás estaban vacunados y nadie les podía contagiar.

Ahora que el mensaje de los colectivos por la libre vacunación (antivacunas) ha calado en la población y que las coberturas vacunales están descendiendo las enfermedades están volviendo a aparecer, aumentando vertiginosamente los casos de niños y adultos enfermos, los ingresos hospitalarios, creándose campañas de vacunación masiva para tratar de frenar la epidemia y proteger a los bebés, etc.

Vamos, que gracias a las mentiras de los colectivos antivacunas el gasto sanitario está aumentando absurdamente (porque de haber estado vacunados esto no habría sucedido) y la salud de las personas enfermas y de los bebés se está viendo amenazada, porque cuantas más personas tengan una enfermedad, mayor es el riesgo de contagio.


FUENTES:






El fraude de los antivacunas.
18 Puntos Score: 6/10
Visitas: 869 Favoritos: 2
Ver los usuarios que votaron...
23 Comentarios El fraude de los antivacunas.
Oye se ve interesante..pero..animame un poco a leer....el tema se basa en estar en contra de las vacunas o en contra de las personas que estan en CONTRA con las vacunas..de verdad ando un poco confuso..porque como dice el titulo "El fraude de los antivacunas" no si esta mal o es de eso q se trata el tema... convenceme a leer jeje!!..se ve interesante de verdad..
Por lo que se la mayor?
hubiera sido perfecto que los anitvacunas se les hubiera inyectado viruela para que se enfermaran y se murieran, asi no hubieran dejado crias que esten jodiendo en la actualidad
@assassin Je, es normal que te lies   esto viene por la moda actual de inventarse una locura en internet y propagarla, al estilo de: la tierra esta hueca, el SIDA no existe o estamos gobernados por reptilianos; cosas asi, que luego se propagan y encima tienen una estupenda aceptaci?
no creo que las campa?
Cita alkavian: Mostrar
es un beneficio que se da en mi trabajo. (mis jefes son muy preocupados de sus empleados) no un servicio publico, claro que las vacunas se dan gratuitamente en policlinicos para ni?
@alkavian Pues eso suena a burocracia, es decir a una mala gesti?
@alkavian creo que siempre es asi en los hospitales publicos, practicamente vas a que te dejen peor, terminas pagando en alguna cl?
@mastero102 Peor andan en el norte (USA) que no tienen hospitales publicos, ni malo ni buenos  
No sabia que me habias respondido el post, pero bueno. Te cuento, pedazo de ignorante, que quedo demostrado que la difamacion sufrida por wakefield, fue una mentira orquestada por la industria. Al final, despues del 2004, se lo reconocio y le pidieron disculpas en los circulos medicos de su pais.
Tambien te cuento, que las celulas nerviosas tienen una sustancia que las cubre y protege. Cuando les tiras una de esas porquerias hechas con mercurio o aluminio, instantaneamente, esa sustancia se disuelve, desaparece, y las celulas nerviosas quedan peladas.

Y me tomo el trabajo de escribir abajo de esta basura de post tuya, solamente para que el que pase sepa que lo que escribiste son puras pavadas, desinformas, y reafirmas en la ignorancia a la gente que podria salvar a sus hijos de muertes subitas (vacuna contra la to convulsa), autismo (MMR), etc.
Para nada!!!!   @Karna me parece que podr?
@sawadypap si, tenes razon., sawa. Te mando un abrazo, no se repetira.
@sawadypap Gracias por su atenci?
@marsha relee lo que escribiste vos en mi post, que no estuviste muy educada. No me interesa para nada debatir con vos.
@marsha @Karna estimados, la discusi?
Cita sawadypap: Mostrar
y yo me acabo de poner esta ma?
@Narker Pues entonces todo bien, en este post se defiende la vacunaci?
este es un gran post amigo,,uno grande,,lastima k solo los k tienen un porcentaje de c1 y c1.2 y no agrandado,osea pensar mas alla de eso?
Para dejar un comentario Registrate! o.. eres ya usuario? Accede!