?Por Qu? Nos Cuesta Trabajo Decir ?No??

  • Categoría: Femenino
  • Publicado hace más de 6 años



[COLOR=#NaNNaNNaN]¿Por qué el miedo a decir no?[/COLOR]
Algunas personas sufren cada vez que se han de negar a algo, bien sea por miedo a defraudar las expectativas de otros, bien por temor a no dar "la talla" o a no saber argumentar su negativa, o por simple pereza y comodidad. Se trata, en definitiva, del miedo a no ser valorados y queridos. Nuestra necesidad de ser valorados, atendidos y tenidos en cuenta, puede llevarnos -desde el espejismo que crea una autoestima poco asentada- a mostrar una constante disponibilidad a todo, lo que nos sume en una dependencia no sólo de los demás, sino de esa imagen desde la que actuamos, dejando de ejercer nuestro derecho a decir "no". Esa dependencia dificulta nuestra evolución personal, dinamita nuestra autoestima e imposibilita el libre ejercicio de la responsabilidad que propicia unas saludables y equilibradas relaciones de interdependencia con los demás, en las que decimos "sí" cuando lo consideramos adecuado y en las que mantenemos vigente la posibilidad a decir "no".
[COLOR=#NaNNaNNaN]La fuerza del sí[/COLOR]
Un "no" a secas resulta demasiado expeditivo; después del "no" conviene decir "sí", aunque sea a la postura contraria de la de nuestro interlocutor, proporcionando alternativas, exponiendo y defendiendo nuestros argumentos con convicción y firmeza pero eso sí, sin herir ni menospreciar a nadie. Y esto sólo es posible si previamente sabemos decir "no" sin sentirnos culpables por ello.

Cuando queremos decir "no" y, sin embargo, decimos "sí", estamos devaluando nuestro "sí", ya que, de puro rutinario, lo hemos despojado de su verdadero valor. Y devaluar nuestra afirmación es hacerlo con nuestro crédito como personas que sienten, piensan y tienen criterio propio. Equivale a devaluarnos ante los demás y ante nosotros mismos.

Hemos de buscar un equilibrio que nos permita ser tolerantes y comprensivos, pero siempre habilitando un espacio para expresar nuestros matices o discrepancias. Si cedemos siempre, nos estamos haciendo daño. Si no somos capaces de decir "no", pensaremos que a los demás les puede ocurrir lo mismo. Y cada vez que obtengamos una afirmación a algo que pedimos o comentamos, dudaremos de si realmente es una respuesta sincera, y por ende, si importamos a nuestro interlocutor.

[COLOR=#NaNNaNNaN]Ser nosotros mismos[/COLOR]
Conectar con nuestras necesidades, atender a lo que queremos y necesitamos, priorizar el cómo estamos en cada momento y situación, nos obliga a saber decir "no". En ocasiones, decir "no" deviene necesario para conocernos, para significarnos y mostrarnos al mundo tal como somos. Desde la sinceridad empática (acercándonos a la situación del interlocutor), entablaremos unas relaciones de autenticidad, en las que impere un diálogo más veraz, fluido y constructivo. Y podremos decir que sabemos con quién hablamos y cómo se encuentra la persona con la que lo hacemos. Hay demasiadas relaciones vacías, formales, vestidas de cordialidad y buenos modales. Una cosa es la sociabilidad y otra muy distinta, la hipocresía del "quedar bien" a toda costa.

[COLOR=#NaNNaNNaN]Digamos[/COLOR]

No nos sintamos culpables por decir "no".
Dar (adecuadamente) prioridad a nuestras necesidades, opiniones y deseos no es una manifestación de egoísmo, sino de responsabilidad, autoestima y madurez.
Decir "no" cuando lo consideramos justo o necesario es la mejor forma de comprobar en qué medida se nos valora y se nos quiere por cómo somos en realidad.
Permitámonos verificar que nuestras negativas no sólo no rompen vínculos con los demás, sino que plasman un compromiso de sinceridad, respeto (por los demás y por nosotros mismos), responsabilidad y autenticidad.
La confianza se fortalece cuando el diálogo y la interacción no se sustentan en falsos asentimientos y condescendencias.
Si ejercemos nuestro derecho a decir "no", podremos pensar que los demás hacen lo propio, y asentaremos una comunicación más fiable, veraz y fluida
[COLOR=#NaNNaNNaN]¿Alguna vez te has encontrado en una situación en la que aceptas hacer algo que en realidad no querías?
[/COLOR]
A todos nos ha pasado. Te invitan a una boda a la que no tienes ganas de asistir, pero dices ?si, claro, ahí estaré?. Tu tía te regala un suéter con puntos morados para navidad y al preguntar si te gusta, dices: ?¡me fascina!?. Tus compañeros del trabajo organizan una cena y aunque prefieres irte a descansar a tu casa, no sabes cómo negarte y terminas asistiendo.

Hay muchas razones por las cuales nos cuesta trabajo decir ?no?. Por supuesto, depende de la situación, y de la persona. Hay situaciones en las que es prácticamente imposible decir ?no?, como cuando tu jefe te ?pide? que te quedes a una junta muy importante después de tu horario de trabajo. Existen otras en las que suele ser más fácil, como cuando llega a pedirnos dinero en la calle quien obligadamente te limpia el parabrisas del carro.



La dificultad para decir ?no? es algo normal y adaptativo en cierta medida. Como en todas las conductas humanas, existen los extremos, y mientras más nos acercamos a uno u otro, comenzamos a tener problemas.

En el caso de saber decir ?no?, en un extremo están las personas a las que prácticamente nunca les cuesta trabajo decirlo. Estas personas que de primera instancia pudieran parecer muy seguras de si mismas, suelen tener muy poca capacidad para empatizar con las necesidades de los demás y por lo mismo tienen fuertes problemas interpersonales.

En el otro extremo están aquellos a los que les es prácticamente imposible decir ?no?, y viven su vida resolviendo las necesidades de otros anulándose a sí mismos y a sus propias necesidades y deseos.

El decir ?no? es difícil cuando implica ir en contra de las expectativas o deseos de otro, es decir, cuando nos piden algo o esperan algo de nosotros, ya sea una reacción determinada, una opinión, una conducta, etc., o cuando otra persona manifiesta su deseo y depende de nosotros satisfacerlo.

Mencionamos anteriormente que esta dificultad para negarnos es, en cierta medida adaptativa, ya que efectivamente hay situaciones en que socialmente nos es más conveniente y funcional decir ?si?, aunque en el fondo quisiéramos decir ?no?.

El conflicto surge específicamente cuando se encuentran dos necesidades opuestas. Si alguien nos pide hacer algo que sí deseamos hacer, no hay conflicto alguno. Son dos necesidades que van en la misma dirección. Pero si nos piden hacer algo que nosotros no deseamos hacer, es cuando entramos en conflicto. Tenemos que decidir a qué necesidad darle prioridad, si a la mía, o a la del otro.




[COLOR=#NaNNaNNaN]Algunos de los motivos más comunes que nos dificultan decir ?no? son los siguientes:
[/COLOR]

[COLOR=#NaNNaNNaN]- Por evitar un conflicto.[/COLOR] Si sabemos que negarnos va a generar una situación problemática para nosotros, generalmente tendemos a ceder. Sobre todo si esa problemática nos es significativa, como en el caso del jefe y la junta de trabajo.

[COLOR=#NaNNaNNaN]- Por no hacer sentir mal al otro.[/COLOR] Lo que es mejor conocido como culpa. Muchas veces, sin darnos cuenta, nos imaginamos lo que el otro va a sentir si nos negamos. Por supuesto que nosotros solo lo imaginamos y no sabemos cómo lo va a tomar en realidad la otra persona, pero nos dejamos guiar por aquello que imaginamos que va a sentir, y si eso que imaginamos no resulta agradable, preferimos no hacerlo pasar por eso.

[COLOR=#NaNNaNNaN]- Por miedo a no ser aceptado.[/COLOR] Contrario a imaginarnos lo que va a sentir la otra persona si nos negamos, más bien nos imaginamos lo que va a pensar de nosotros. Esto es un miedo a ser rechazado, el cual en algunas personas es más marcado que en otras.

[COLOR=#NaNNaNNaN]- Por sentir que no tengo derecho a negarme.[/COLOR] Esto generalmente es un problema de autoestima, en donde damos por hecho que las necesidades del otro son más importantes que las nuestras, y en cuanto nos piden algo, inmediatamente hacemos de lado lo nuestro para atenderlos.

El problema de no saber decir ?no? es que después tenemos que afrontar las consecuencias. Nos obligamos a vivir situaciones que no deseábamos. Es importante reconocer cuál es tu necesidad o deseo, y decidir si eso es una prioridad para ti en ese momento, o si estás dispuesto a ceder a los deseos del otro. No es lo mismo ceder porque me siento obligado a hacerlo, que ceder porque yo lo decido así. Y de igual modo podemos aprender a decir ?no? si esto significa poner atención a nuestras propias necesidades y atenderlas. De hecho, es señal de buena autoestima. A veces sentimos que decir ?no? por pensar en nuestras necesidades es egoísmo, y en realidad no lo es, si sabemos cuándo queremos ceder, y cuándo no.

Esto es lo más importante para aprender a decir ?no?: saber reconocer cual es tu necesidad, deseo o interés. Una vez que lo identifiques, solamente tú podrás decidir si en ese momento tu necesidad es una prioridad para ti, o no lo es. Nadie puede definir esto por ti.
[COLOR=#NaNNaNNaN]Tips para aprender a decir ?no?:[/COLOR]

[COLOR=#NaNNaNNaN]1. Pregúntate si lo que te están pidiendo es algo que tu realmente quieres hacer.[/COLOR] Piénsalo detenidamente, no te dejes llevar por el impulso de decir ?si?. Observa si TU realmente deseas hacerlo o no, independientemente de los deseos o las expectativas del otro.

[COLOR=#NaNNaNNaN]2. Toma tu tiempo antes de responder. [/COLOR]No des una respuesta en ese momento, di algo como: ?déjame pensarlo y te digo al rato?, o ?tengo que verificar si no tengo otros compromisos, pero te confirmo mañana?. Esto te va a ayudar mucho a observar con calma si lo que te están pidiendo es algo que tu quieres hacer o no.

[COLOR=#NaNNaNNaN]3. Pregúntate si tienes el tiempo para hacerlo. [/COLOR]Muchas veces no es que no queramos complacer al otro, simplemente no tenemos el tiempo. Evalúa tus prioridades y si decides que puedes dedicar algo de tu tiempo al otro sin afectar tus proyectos, adelante. De lo contrario, es mejor decir ?no?.

[COLOR=#NaNNaNNaN]4. Puedes buscar un punto medio.[/COLOR] Tal vez no quieras hacer exactamente lo que te piden pero si estás dispuesto a buscar un acuerdo en el que ambas partes ceden un poco. Di ?no?, pero propón otra alternativa. Puedes decir algo como: ?mira, hoy no puedo ayudarte con eso pero si no te es muy urgente, mañana sí tendría una hora para ayudarte?.

[COLOR=#NaNNaNNaN]5. Si vas a decir ?no?, sé honesto y amable.[/COLOR] Lo mejor es decirle al otro que no podemos porque tenemos otros pendientes, sin tener que entrar en detalles, y decírselo de la manera más amable y con seguridad, que al decir ?no?, no te sientas mal de decirlo. Se trata de que puedas decir ?no? con la seguridad de que es tu decisión y de que tienes todo el derecho de negarte. Recuerda que es señal de buena autoestima. Es mejor decir no con una sonrisa que con cara de culpa, ¿no crees?


[COLOR=#NaNNaNNaN]Recuerda: Lo más importante es que tu sepas qué es lo mejor para ti, qué si va con tus planes y tus proyectos y qué no. Así es cómo vas a poder ser tú quien decida cuando decir ?sí?, y cuando decir tranquilamente ?no?.
[/COLOR]

?Por Qu? Nos Cuesta Trabajo Decir ?No??
2 Puntos Score: 2/10
Visitas: 1815 Favoritos: 0
Ver los usuarios que votaron...
1 Comentarios ?Por Qu? Nos Cuesta Trabajo Decir ?No??
hay que rodearse de personas concientes que sepan comprender de las limitaciones y demas situaciones por las que uno este pasando, y asi mismo uno tiene que ser comprensivo con los demas      buen post
Para dejar un comentario Registrate! o.. eres ya usuario? Accede!