Leyendas Urbanas Japonesas

  • Categoría: Paranormal
  • Publicado hace más de 6 años
            
[COLOR=#NaNNaNNaN]El último cliente[/COLOR]



Una noche oscura que un taxista vuelve por una solitaria carretera de montaña tras haber llevado a un pasajero a su destino, pero mientras conduce, encuentra un nuevo cliente en el arcén de la carretera. Después de montarlo en el taxi, el cliente le da una dirección desconocida para el taxista pero el pasajero le comenta que él será quien le guía hacia el destino.
Tras conducir un buen rato cruzando pequeñas aldeas y campos, el taxista comienza a inquitarse. Siguiendo con la conducción y viendo que estaban en medio de ninguna parte, el taxista se gira hacia atrás y le pregunta a su cliente donde se encuentran. Al volver la cara para hablarle ve sorprendido que el cliente ya no está allí pero al volver su mirada hacia la carretera se da cuenta de que está al borde de un precipicio donde esta vez será la gravedad la que marque velocidad y destino.


[COLOR=#NaNNaNNaN]Botan Doro[/COLOR]



En la primera noche de Obon, una mujer hermosa y una chica joven que sostienen una linterna dan un paseo por la casa del samurái viudo Ogiwara Shinnojo. Ogiwara se golpea violentamente con la mujer, nombrada Otsuyu, y hace voto de relación eterna. De esa noche hacia adelante, la mujer lo visita por las noches , yéndose siempre antes de amanecer. Un vecino mayor, sospechó de la muchacha, mirando a escondidas por la rendijas de la casa y ve a Ogiwara en cama con un esqueleto. Consultando a un sacerdote budista, Ogiwara encuentra que él está en peligro a menos que pueda oponerse a la mujer, y él pone un hechizo de protección en su casa. La mujer no puede entonces entrar en su casa, pero lo llama de exterior. Finalmente, incapaz de resistir, Ogiwara sale saludarla, y se lo lleva de nuevo a su casa, en un sepulcro en un templo. A la mañana siguiente encuentran el cadáver de Ogiwara entrelazado con el esqueleto de una mujer.

[COLOR=#NaNNaNNaN]La princesa Takiyasha[/COLOR]



Esta es la historia de dos hermanos, también una de las piezas más populares del teatro kabuki. Narra la leyenda de la princesa Takiyasha, que trató de vencer a sus enemigos con la ayuda de fantasmas. Ella era hija de un noble que murió en el año 940 en una rebelión abortada contra su señor feudal. Tras la muerte de su padre, Takiyasha se hizo monja. Más tarde ella y su hermanastro conocieron el espíritu de una rana bruja, y ésta usó sus poderes mágicos para tramar una rebelión contra los enemigos de su difunto padre. Pero Mitsukuni, un guerrero enemigo, descubrió la maquinación, fue al palacio y venció a los humanos y a sus aliados sobrenaturales. Acá se muetra la lucha entre Takiyasha y Mitsukuni. La princesa ha hecho un hechizo para llamar a un enorme fantasma en forma de esqueleto. La aparición trata de atacar a Mitsukuni sobre una cortina de bambú caída, mientras el guerrero arrincona con su espada al hermanastro rebelde.

[COLOR=#NaNNaNNaN]Tsuru no Ongaeshi[/COLOR]



Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar vivía una pareja de ancianos muy pobre.
Un día el anciano oyó el grito de una grulla que había caído en una trampa.
El anciano se compadeció al verla y decidió soltarla.
Esa noche le contó a su mujer sobre lo ocurrido y ella le dijo: ?Hiciste bien. Yo también estoy contenta?, y los dos se pusieron alegres.
En ese momento, alguien llamó a la puerta: ?toc toc??, el anciano salió y encontró a una chica muy bonita que dijo: ?Me desorienté en el camino, ¿Podría quedarme en su casa esta noche??.
Los ancianos que eran muy amables no dudaron en invitarla a dormir.
Esa noche los tres conversaron y ella les contó que no tenía casa a donde ir ni familia con quien estar. Los ancianos le propusieron: ?¡Queremos que seas nuestra hija!?
Ella se puso muy contenta. Al rato los tres se fueron a descansar.
Al día siguiente, la chica se levantó muy temprano para preparar el desayuno, pero no había ni arroz ni miso.
En ese momento, la chica divisó un telar en una habitación contigua y en unos instantes se empezó a oir el sonido del telar mecánico.
Cuando los ancianos se despertaron, la chica les entregó una pieza de tela bellísima diciéndoles: ?vendan esta tela y compren lo necesario para vivir?. Ellos se sorprendieron y estuvieron muy contentos.
El anciano recibió mucho dinero a cambio de la pieza de tela, ya que ésta era muy bonita, y compró lo necesario para vivir además de un peine muy bonito para la chica.
Esa noche los tres estaban muy contentos y se quedaron conversando hasta muy tarde. En eso el abuelo dijo: ?Ya vamos a dormir?, pero la chica contestó: ?Yo voy a continuar trabajando un poco más?. Los ancianos se sorprendieron y le dijeron: ?¡No! hoy ya no trabajes! es mejor que descanses?. La chica contestó: ?Quiero hacer más piezas de tela para ustedes pero quisiera pedirles un favor, no entren a la habitación cuando esté trabajando.?. El anciano preguntó sorprendido: ?¿Cómo? ¿No podemos verte trabajar??. La chica contestó: ?No, por favor, quiero que me prometan que no lo harán.?
Los ancianos no entendían la razón por la cual la chica les pedía eso pero asintieron con la cabeza.
La chica tejía cada noche una pieza de tela que se vendían como ?pan caliente?, pero cada día se ponía más delgada y no tenía ánimo.
El anciano le decía: ?¡Tienes que descansar, no trabajes demasiado!?, pero la chica respondía: ?Voy a seguir trabajando sólo un poco más? y entraba en la habitación.
Los ancianos no podían dormir pensando en la salud de la chica.
Una noche, el anciano no pudo contenerse y dijo: ?Voy a verla?, la anciana replicó: ?Tenemos que cumplir con nuestra promesa?. El anciano, haciendo caso omiso a su mujer, se dirigió a la habitación en donde se encontraba trabajando la chica. Miró a través de la puerta que estaba entreabierta y para su sorpresa divisó a una grulla trabajando en el lugar. La grulla utilizaba su pico para quitarse plumas, las cuales las utilizaba para decorar las hermosas piezas de tela que hacía. Esta advirtió que estaba siendo observada y se disfrazó nuevamente de mujer.
La chica abrió la puerta y se dirigió al anciano: ?Yo soy aquella grulla que salvó de la trampa. Por salvarme la vida quise devolverle el favor y para ello se me dió la oportunidad de convertirme en un ser humano por una sóla vez y venir aquí, pero ya no puedo permanecer aquí con ustedes. Deseaba convertirme en su hija para siempre?.
La chica volvió a tomar su apariencia original de grulla y levantó vuelo. El anciano al verla volar pensó: ?Perdóname. ¡No nos olvides!? y le lanzó el peine que le había regalado a la ?chica?. La grulla lo cogió y se fue volando.


[COLOR=#NaNNaNNaN]Momotaro[/COLOR]



Hace mucho tiempo había una pareja de ancianos que no podía tener hijos y le rogaban a los dioses que les diera uno un día mientras que lavaban la ropa en el rio vieron que se acercaba un durazno gigante lo sacaron de rio y se lo llevaron a su casa una ves allí decidieron comerlo y al momento en que lo abrieron descubrieron a un bebe dentro del durazno sorprendidos dieron gracias a los dioses por el bebe que les había enviado y lo aceptaron dándole el nombre de "Momotaro" (?(momo)=durazno y ??(taro) que es el nombre con que se define a un varón.
Momotaro comía mucho y creció fuerte y robusto, nadie podía pelear contra el pero él sabía que de algo tenían miedo los ancianos. Hasta este entonces el no decía ni una sola palabra (era como mudo).
Un día vinieron unos demonios a cometer fechorías y saquear el pueblo eran los demonios Oni de la isla ??? "Onigashima"(isla de los demonios "Oni ". Momotaro sentía que no podía pasar eso por alto un día le dijo a los ancianos "¡Voy a subyugar a los demonios! Por favor ayúdenme con los preparativos para mi salida."
Los ancianos estaban impresionados por escuchar por primera ves la voz de Momotaro después que recuperarse de la sorpresa le dijeron que seria mejor que desista de hacer cosas peligrosas, pero en su terquedad le permiten ir a la isla y le dan 3 ???(kibidango)(un dulce de Japón) para que los coma en la travesía.
Momotaro emprende camino a la isla de los demonios mientras que los ancianos rogaba por que su hijo se encontrara bien y a salvo en el camino se encontró en el camino con un perro. El perro le dijo: "¡Oiga! Deme un "dango" por favor. Si me lo da le ayudo".
Momotaro le entregó un "dango" y empezaron a caminar juntos. Momentos después se encontraron con un mono, el cual pidió a Momotaro lo mismo que el perro. Momotaro tomó un "dango" y se lo entregó, y los tres empezaron la marcha nuevamente. En el camino a la isla del demonio, encontraron a un faisán, el cual pidió lo mismo que los anteriores y se unió al grupo. Pasaron unos días y llegaron por fin a la "isla de los demonios". El faisán realizó un vuelo de reconocimiento y al volver dijo:"Ahora todos
están tomando Sake(*3) ". Momotaro pensó que era una buena ocasión y dijo:"Vamos".
Pero no podían entrar porque el portón estaba cerrado. En ese momento el mono saltó el portón y abrió la cerradura. Los cuatro entraron a la vez y los demonios quedaron sorprendidos al verlos. El perro mordió a un demonio, el mono arañó a otro mientras que el faisán picoteaba a un tercero. Momotaro le dio un cabezazo al lider.los demonios se arrepintieron y prometieron no atacar mas a la aldea Momotaro regreso con los animales y todo lo que habían saqueado de la aldea.


[COLOR=#NaNNaNNaN]Kintarou[/COLOR]



Con el nombre con significado de "niño de oro" Kintaro era un niño que nació con una fuerza sobrehumana en el pueblo de Jizodo. Podía reducir las rocas en migajas, arrancar los árboles de la tierra y manipular sus ramas como simples bastoncitos. Sólo tenía un hacha con la que siempre iba a todos lados. Siempre estaba con los animales de las montañas, ellos eran sus amigos con quienes practicaban sumo todo los días. Un día Kintaro y sus amigos fueron a la montaña de enfrente de su casa para recoger unas castañas. Allí había muchos castaños. En cuando se le apareció un oso que quiso atacarlo, Kintaro muy hábilmente lo cogió y lo aventó al suelo, los demás animales estaban sorprendidos y el oso también, el cual unió para acompañarlos, otro se encontró con un pez gigante. Este quiso devorarlo y lo consiguió y no se soltó de el. Al final el pez ya agotado se rindió y se unió a sus amigos. Un día unos demonios aparecieron, el pez gigante lo traslado hasta el lugar por los ríos. Todos sus amigos se unieron para la pelea, en cuando apareció un Samurai llamado "? ??" (minamoto no yoshimitsu) a ayudarlos, después de derrotar a los demonios el samurai quedo sorprendido con la gran fuerza del niño y lo llevo a Tokyo para enseñarle las artes de los samurais.

[COLOR=#NaNNaNNaN]Urashima Taro[/COLOR]



Urashima Taro era un niño pescador. Un día ve a unos chicos que están golpeando a una tortuga, y ayuda a la tortuga. La tortuga, herida, le da las gracias por ayudarle y regresa al mar. Un día después, la tortuga volvió. Le dijo que era la hija del emperador del mar y le invitó a un palacio donde vive el dragón dios del mar y le dio a Urashima Tar? el poder de respirar en el agua. La tortuga y él nadaron por el mar y al llegar al palacio la tortuga se convirtió en una bella princesa. Urashima Tar? se quedó en el palacio durante dos días, pero finalmente quiso volver a su hogar para visitar a su madre, que se estaba muriendo. La princesa le dio una caja misteriosa y le dijo que no debía abrir la caja nunca.
Confundido, Urashima Tar? nadó sobre la tortuga, y salieron del palacio. Al llegar a su hogar todos habían cambiado. Preguntó a todos si ellos habían oído hablar de la familia Urashima o de Urashima Tar?. Todos le dijeron que Urashima Tar? había muerto hacía ya 300 años. Urashima Tar? sorprendido porque él no había muerto y por que habían pasado tantos años en estado de shock se sentó bajo un árbol y abrió la caja. Al abrirla salió un humo blanco que recibió Urashima Tar? y se convirtió en un hombre viejo (anciano). De la caja vino una voz: «Te dije que no debías abrir la caja nunca. En la caja estaba tu edad.»


[COLOR=#NaNNaNNaN]Tsuki no Usagi (Conejo de la luna)[/COLOR]



Según cuenta la leyenda, un viejo peregrino se encontró un día un mono, un zorro y un conejo. El hombre, de avanzada edad, se encontraba agotado por su viaje lo cual le llevó a pedir a los tres animales, como favor, que le consiguiesen algo de comida.
El mono se subió a un árbol y recogió jugosas frutas, el zorro con su gran habilidad para cazar atrapó un ave y el conejo, con gran pesar, volvió con las manos vacías. Al ver al viejo con la cara triste y cansada, se sintió culpable. Recogió unas cuantas ramas y
hojas secas, encendió una fogata y se lanzó dentro para ofrecerse a sí misma como alimento.
El viejo, conmovido ante el trágico sacrificio del pobre animal, reveló su verdadera identidad, era un Dios de gran poder, y enterró al conejo en la luna como monumento a su gesto de solidaridad. Es una historia de sacrificio y entrega que forma parte de la cultura japonesa. Por eso los conejos saltan tratando de alcanzar a su héroe que descansa en la luna. Según los Nipones si observamos bien la luna veremos que el conejo está creando Mochi, que es un dulce confeccionado con arroz.


[COLOR=#NaNNaNNaN]La muñeca Okiku[/COLOR]



Una muñeca misteriosa poseída por el espíritu de una niña ha capturado la curiosidad de las personas por todo Japón por décadas. La legendaria muñeca Okiku, llamada así por la niña que hace mucho tiempo solía jugar con ella, es una muñeca de porcelana vestida de kimono y de 40 centímetros y ojos negros... y cabello que crece.
La muñeca Okiku ha residido en el templo Mannenji en el pueblo de Iwamizawa (de la prefectura Hokkaido) desde 1938. Según los cuidadores del templo, al principio la tradicional muñeca tenía el cabello corto, pero con el tiempo ha crecido hasta 25 centímetros hasta sus rodillas. Aunque el cabello es cortado periódicamente, dicen que sigue creciendo.
Según cuenta la historia, la muñeca fue comprada originalmente en 1918 por un chico de 17 años llamado Eikichi Suzuki mientras visitaba Sapporo por una exhibición marina. Compró la muñeca en Tanuki-koji (La más famosa calle de compras de Sapporo) como un recuerdo para su hermanita de 2 años, Okiku. La niñita adoraba su muñeca y jugaba con ella todos los días, pero al siguiente año, la niña murió repentinamente por un resfriado. La familia puso la muñeca en el altar casero y le rezaba diariamente en memoria de Okiku.
Un tiempo después, notaron que el cabello comenzó a crecer. Este hecho fue aceptado como una señal de que el espíritu sin descanso de la niña había tomado refugio en la muñeca.
En 1938, la familia Szuki se mudó a Sakhalin, y pusieron a la muñeca al cuidado en el templo Mannenji, donde se ha mantenido desde entonces.
Nadie ha podido explicar detalladamente por qué los cabellos de la muñeca siguen creciendo. De todas formas, un examen científico de la muñeca supuestamente concluyó que los cabellos eran en verdad de una niña.
            
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