El historiador que lee Marge Simpson

El historiador norteamericano que lee Marge Simpson

El otro día estaba viendo un capítulo de Los Simpsons que no había visto antes, el capítulo 11 de la 19 temporada. Marge va a la universidad y estudia historia, mientras Homero crea un grupo de rock al mejor estilo Nirvana. En una parte del capítulo Marge está leyendo un libro de historia que le hace abrir los ojos con respecto a la historia norteamericana.






Resulta que el historiador Howard Zinn era un reconocido académico norteamericano profesor emérito de la Universidad de Boston, y desde la década del 60 un referente de los derechos civiles y el movimiento antibélico en los Estados Unidos. Su libro A peopel's history of the United States, en América Latina traducido como La otra historia de los Estados Unidos creo enormes controversias en Estados Unidos por refutar todas las creencias comunes de los norteamericanos en lo referente a su propia historia, como por ejemplo la bondan de los padres fundadores de los Estados Unidos, demostrando que eran todos blancos, terratenientes y poseedores de esclavos.


Howard Zinn




Aquí les dejo parte de un artículo de Howard Zinn, y a quién le interese al final está el libro.

 
Por qué tener esperanzas en tiempos difíciles.

 
Howard Zinn

 
 

 
Me habían invitado a dar una charla en Kalamazoo, Michigan. Era la noche del último debate presidencial televisado de la campaña de 1992 y, para mi sorpresa, había varios cientos de personas en el público (¿necesitaban descansar de la locura electoral tal vez?). Era el quincuagésimo año de la llegada de Colón al hemisferio occidental y yo iba a hablar sobre ?El legado de Colón, 1492-1992?.

 
 

 
Diez años antes, en las primeras páginas de mi libro A People?s History of the United States, (Una historia del pueblo de los Estados Unidos) había escrito sobre Colón de una manera que asustó a los lectores. Ellos, como yo, habían aprendido en la escuela primaria que Colón fue uno de los grandes héroes de la historia universal, un héroe admirable por su osada proeza, llena de imaginación y coraje (y nunca nadie había cuestionado este relato, aunque hubieran seguido educándose hasta la universidad). En mi relato, yo admitía que Colón era un marinero intrépido pero además señalaba (en base a su propio diario y al testimonio de varios testigos) que había sido perverso en la manera de tratar a los gentiles arahuacos que lo recibieron a su llegada a este hemisferio. Los esclavizó, torturó, asesinó; todo en pos de la riqueza. Sugerí que él representaba los peores valores de la civilización occidental: codicia, violencia, explotación, racismo, conquista, hipocresía (afirmaba que era un cristiano devoto).

 
 

 
El éxito de A People?s History nos tomó por sorpresa, a mí y a mi editor. En su primera década  tuvo veinticuatro reimpresiones, vendió trescientas mil copias, fue nominado al American Book Award y se publicó en Gran Bretaña y Japón. Empecé a recibir cartas de todo el país y una gran parte de esas cartas representaba una reacción arrebatada contra el primer capítulo sobre Colón.

 
 

 
La mayoría de las cartas eran de agradecimiento por haberles contado una historia que no ha contado antes. Unas pocas eran de indignación y escepticismo. Un estudiante secundario de Oregon, a quien la profesora había asignado el libro, me escribió: ?Usted dijo que sacó gran parte de esta información del propio diario de Colón. Me pregunto si existe ese diario y, si es así, por qué no forma parte de nuestra historia. ¿Por qué nada de lo que usted dice figura en mi libro de historia??. Una madre de California se puso furiosa cuando miraba un ejemplar de A People?s History que su hija había traído del colegio y exigió que la junta escolar investigase al profesor que usaba el libro en las clases.

 
 

 
Se hizo evidente que el problema (sí, yo representaba un problema) no era únicamente mi irreverencia para con Colón: sino también todo mi enfoque de la historia estadounidense. En A People?s History insistí, como lo expresó un crítico, en ?una perspectiva completamente distinta, un barajar y dar de nuevo con respecto a quienes son héroes y quienes, villanos?. Los Padres Fundadores estadounidenses no fueron solamente ingeniosos organizadores de una nueva nación (aunque fueron eso por cierto): además, eran hombres blancos que poseían riqueza y esclavos, comerciantes, poseedores de acciones y bonos, temerosos de una rebelión de las clases más bajas, o como lo expresó James Madison, de ?una división equitativa de la propiedad?. Nuestros héroes militares ?Andrew Jackson, Theodore Roosevelt? eran racistas, asesinos de aborígenes, amantes de la guerra, imperialistas. Nuestros presidentes más liberales ?Jefferson, Lincoln, Wilson, Roosevelt, Kennedy? estaban más interesados en el poder político y el engrandecimiento nacional que en los derechos de las personas que no pertenecen a la raza blanca.


El historiador que lee Marge Simpson
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9 Comentarios El historiador que lee Marge Simpson
no habia dado cuenta  
EXCELENTE LIBRO LO RECOMIENDO AMPLIAMENTE..... GRACIAS POR COMPARTIRLO ES BUENO TENER GENTE QUE LE AGRADE HISTORIA ORIGINAL SIN REMIENDOS O CORTES  
Excelente aporte. Gracias!
Mensajes subliminales de los simpsons, lo descargare a ver que onda, muchas gracias por el aporte
Gracias a todos por sus comentarios. Saludos!
+2 muy bueno, excelente dir?
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