La supuesta virtud del enamoramiento y matrimonio

Hasta no hace mucho pensaba con ligereza en los vaivenes positivos inherentes al fenómeno del idilio amoroso y de la vida en pareja.
Decía para mis adentros: es fácil condenar o burlarse de las contradicciones propias del enamoramiento, enajenación ideal que asiste para no ver más allá de lo que queremos o necesitamos ver. Pero viéndolo desde un punto de vista pragmático, la tormenta química en nuestro cerebro desatada en tales circunstancias, bien podría servir de estímulo para lanzarnos a hacer cosas que de otra forma no tendríamos valor de llevar a cabo. La dimensión de otro ser que nos acepta y complementa, da la ilusión de ser ser indestructibles y activa una dimensión humana que nos une al resto, como si fuéramos parte de una hermandad.
No pasa mucho tiempo hasta que comenzamos a apreciar de sobremanera los lazos (a nuestro juicio sinceros) que construyen dos personas como nosotros, aspecto que nos pone prestos y dispuestos a pelear por defender el legítimo derecho de aquellos felices a estar juntos. Y todo es hermoso y productivo porque estamos enamorados...

Ahora toca hablar de lo negativo:
No quiero explayarme demasiado. Es vil la circunstancia de cagarse en la felicidad o ignorancia ajenas, pero ésto no es otra cosa que una opinión personal. Supongo que me veo obligado a protegerme de ser un rehén de la fortuna (que me cuelguen de las bolas si recuerdo al autor de tal expresión; acaso haya sido S. King).
De enamorarse y casarse, me parece, se desprenden más desventajas que ventajas a largo plazo. Es bueno y natural dejar descendencia biológica; malo que tú situación, la de tu pareja y tus hijos estén en riesgo por una paternidad irresponsable y una relación que después de unos años, hace agua por todos los costados. Insisto: si se ha elevado la tasa de divorcios en tiempos actuales, es porque la gente se casa con personas equivocadas y por las razones equivocadas. Si el matrimonio como una calamidad rosa, aún no se ha extinguido por completo es porque sigue siendo visto como necesario para la cohesión social y la estabilidad económica a escala mundial. El bagaje cultural de la sociedad hace lo suyo también, al insertar ideas que están más cerca del descerebrado ideal romántico de sacrificio personal y responsabilidad ilimitada, al propalar idea errónea de que la secuencia cortejo-matrimonio-críos, es el requisito único de realización personal. La consecuencia lamentable es la elevación de tal institución a una panacea gloriosa, ineludible y que no admite discusiones. Eso es perverso, es perverso porque el matrimonio contribuye a degradar la imagen de las relaciones amorosas, después de recrear la mágica ilusión de inmunidad y felicidad perpetuas junto a una pareja. Opino que el matrimonio no comienza justo después de la ceremonia de bodas, sino más bien desde el punto en que las dos personas caen en cuenta de que encajan perfectamente en todos los planos. A partir de allí,  es sólo cuestión de tiempo para el debacle; la apoteosis deberá ser de manera obligatoria el Registro Civil y/o la Iglesia; de lo contrario aquellos inconstantes jamás sabrán del premio bien ganado con sangre y lágrimas. Como Coelho, el universo (la Sociedad) conspira para que Juanito y Juanita terminen casándose y yéndose a la mierda. Yo descreo de esa ficción, de ese teatro; es demasiado ambicioso y sinceramente me cuesta pensar que todo hombre y mujer en el planeta recogerá el guante. No se trata de la épica de un videojuego o de una película con trama sentimentaloide, sino del mundo real, con problemas cotidianos. Estamos en un error si caemos en la idea radical que establece un sólo Camino para encontrar nuestra identidad y dejar huella. Tal camino no será forzosamente, el matrimonio para todos.
Ahora me pregunto seriamente si el recelo propio de aquellos tipos que (según dicen los tradicionalistas) tiene pánico al compromiso, no estará en parte, justificado. ¿No será que el instinto de autoconservación es más fuerte que la falaz idea de "madurar", como se denomina vulgarmente? ¿Qué significa esto? ¿Acaso maduramos exclusivamente cuando nos casamos?

Atiende esto: ni la posibilidad del amor perpetuo, ni la previsión de traer hijos al mundo, ni la pasión desenfrenada, son justificativos para que pasen por encima de ti. Tú eres el dueño de tus puntos fuertes, pero también de tus limitaciones. Jamás cedas al chantaje del matrimonio. Si has de casarte, ¡reflexiona! Asegúrate de no lo haces por miedo o desafío. Será un acto de respeto hacia ti mismo y hacia tu pareja, que es lo único que importa a fin de cuentas.
La supuesta virtud del enamoramiento y matrimonio
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13 Comentarios La supuesta virtud del enamoramiento y matrimonio
lol nadie va a leer eso amigo como consejo pon imajenes como ejemplos de lo que trata tu tema, chistes o algo que de ganas de leer todo eso...
Cita Svarbald: Mostrar
@issue2b

Eso cambia las cosas...
wooo si qu es interesante tu post pero me demore leyendo te aconsejaria como una amiga que pongas unas cuantas imagenes .pero de todas maneras esta muy buena la info ... gran post
muy buen post, y como dicen arriba, casarte solo por el hecho de que los dem?
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