El secreto del convento [creepypasta]

  • Categoría: Paranormal
  • Publicado hace más de 4 años



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En la vida, y más concretamente, es muy común el hecho de que los gajes del oficio se nos presenten. En ciertos casos, de maneras chuscas, con una enseñanza, o con incertidumbre y desesperación. Esta ultima, fue mi caso. Debido a mi profesión, de historiador del arte, tuve la suerte de trabajar en un proyecto, en donde planteaba revalorizar y restaurar algunos conventos novohispanos, concentrados en el estado de Tlaxcala, en México, en la zona en la que se llama " la ruta de los conventos". En uno de estos, me ha pasado la historia mas inverosímil, y que posiblemente, pocos o ninguno me creerá. Eso ya depende del juicio del amable lector.


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En uno de estos, llamado " el convento de Nuestra Señora de la Asunción", construido en el s. XVI por los frailes franciscanos, mientras realizaba las tareas de rutina, revisar los muros, que estos no estén vencidos, o agrietados, encontré algo, que no debía estar ahí. Consistía en una especie de escalinata, que descendía a la base del edificio. Consultando los planos originales, junto con los de las ampliaciones, descubrí que ese lugar no existía en ellos. En primera instancia pensé que se trataba de algún refugio secreto, tal vez para resguardarse de los indígenas rebeldes, o tal vez de las tropas francesas que asediaron México en el siglo XIX, o tal vez, como refugio de la persecución religiosa de los años 30 encabezada por el gobierno positivista mexicano. Al barajar estas opciones, decidi bajar a inspeccionar el lugar, pues en verdad, podría de tratarse de un hallazgo importante. El único problema, es que tendría que hacerlo solo, pues, por falta del presupuesto, era poco el personal que había para este tipo de empleos. Tomando las medidas necesarias, pues, posiblemente, por el paso del tiempo, era difícil saber que es lo que encontraría. Animales, algún techo en peligro de caer, eran los riesgos que mas tenia en mente.




Mientras bajaba, la enorme escalera, estos miedos desaparecieron, pues increíblemente, estaba todo en perfecto orden, como si alguien supiera de la existencia de este lugar y se diera mantenimiento. Mientras bajaba, poco a poco, el ambiente se hacia mas agradable, mas cálido, en comparación del resto del edificio, que por el material, era muy frío. Al final, alumbrado por dos antorchas había una puerta. Decidí entrar, pues, algo extraño en mi mente me decía que debía hacerlo. Al entrar, cual fue mi sorpresa, al encontrarme ante una cofradía de monjas que vivían todavía en este lugar. Esto, era imposible, pues este lugar tenia varios siglos deshabitados. Las monjas, me observaron con con gran sorpresa, pues, por sus ojos, pude observar que llevaban varios años aquí, pues estos se habían convertido en pañosos, por la falta de luz, además, de que su semblante triste, delataba que ellas no querían estar ahí.


[/color]Al tiempo en que salían de su sorpresa, me invitaron a entrar, pues, una de esas visitas, era algo extraordinario, ofreciéndome manjares espectaculares, que solo las religiosas pueden preparar. Al tiempo que comía las deliciosas galletas que me presentaban, sentía como en mi cuerpo, toda dolencia, toda preocupación, se esfumaba, dándome una placentera sensación, incluso el ambiente del lugar cambiaba. De esa pobre iluminación de antorchas, con la austeridad acostumbrada, pasaba a ser un lugar de ensueño, con una gran iluminación, en donde incluso se podían apreciar hermosas pinturas con motivos bíblicos en las paredes. Las monjas, de ser aquellas delicadas ancianas, se convertían en mujeres, de madura edad, con un gran porte y elegancia, como si estas descendieran de nobles. Mientras comía esas delicias, observaba esas pinturas y decoraciones hermosas, junto con la cálida platica de las religiosas, con ese acento tan exquisito, tan elegante, me perdía completamente, sin embargo, a ratos, el aire se enrarecía, con un vaho denso, mezclado con el olor de la carne descompuesta, las paredes se convertían, de bellas escenas celestiales, a dantescas imágenes de gente retorciéndose en grandes llamaradas de fuego, que por sus expresiones, se veía claramente que causaban grandes dolores y angustias a sus cuerpos, mientras que las religiosas se tornaban mas ancianas, al nivel de lo grotesco, con una sonrisa burlona, y esa mirada, que emanaba chispas y una energía muy pesada. La única forma de contrarrestar esto, era comiendo, esas extrañas galletas, que, poco a poco me hicieron su prisionero.


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No se en realidad cuanto dure ahí, sentía que eran años los que llevaba en esa prisión, además, huir era imposible, pues si trataba de regresar al lugar por donde vine, mis carnes debilitaban, traicionándome al punto de desvanecerse completamente, o de regresarme al lugar donde me encontraba minutos antes. Sin poder huir, comiendo esas galletas, que poco a poco, perdían ese sabor agradable, hasta convertirlo en un asqueroso sabor de carne putrefacta, además de que cada vez de que comía una, mis fuerzas iban menguando, hasta que me fue imposible continuar su ingesta. Esto provoco que regresaran esas imágenes, el infierno. A medida que pasaba el tiempo, mas asfixiante y tortuoso se hacia la estancia. La luz, con un extraño resplandor rojo, lastimaba mis ojos, hasta el punto en que debía cerrarlos para tratar de menguar un poco, y que en realidad, de nada servía, pues aún así, era molesto he inquietante; seguido de horribles sonidos que procedían de un lejano lugar, lo poco que recuerdo es que eran gritos, en diversas lenguas, latín, francés, ingles, nahuatl, griego, y muchas lenguas desconocidas para mi, pero con la característica de que todas comunicaban lo mismo: el dolor y la agonía de unas torturas inimaginables, que eran acompañadas por la estruendosa risa de las religiosas, que cada vez, se tornaban mas diabólicas y burlonas. El dolor era intenso, sentía como mi cabeza, estuviese a punto de estallar debido a todo esto, y poco a poco, todo se fue haciendo lejano, y vago, hasta que llego la abrumante obscuridad. Me resigné, no podía hacer nada, no tenia fuerzas, y poco a poco, mi cuerpo se adormeció hasta que desmaye completamente.





Lo siguiente que recuerdo, fue que desperté en una pequeña habitación, en donde al rededor, estaban los cuerpos de 12 religiosas perfectamente momificados, estando yo al centro de la habitación.



A pesar de haber conservado la misma posición por una gran cantidad de tiempo, pareciese que todas me miraban fijamente, incluso si yo me movía, con la misma mirada malévola que había observado antes. Como pude, salí de ese lugar, abandonándolo completamente. Lo mas sorprendente, es que lo que a mi me parecieron horas de eterna tortura, apenas superaron los 10 minutos, causando grandes arcadas, que al final, hicieron que volviera una especie de sustancia gris, con el mismo sabor a carne putrefacta de la que yo creía una alucianción.



[/color]Ha pasado ya bastante tiempo de esto, y sin embargo, la investigación que emprendí tiempo atrás sobre este lugar, fue infructuosa. No hay archivos, ni información de ese cuarto misterioso, al cual me niego, a que yo o cualquier persona vuelva a entrar. Teorías, tengo muchas, todas ellas increíbles, pero, es mejor dejarlo así, pues me asusta lo que en verdad pasa ahí. y prefiero no saberlo. Ahora, he decidido dedicarme exclusivamente a la docencia, pues, me aterra la idea de encontrar un lugar similar, que es poco probable, pero al final, es mejor no tentar a la suerte, ni a las fuerzas que viven ahí.



















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3 Comentarios El secreto del convento [creepypasta]
historia increible... sin duda entraria al cuarto... y sin duda lo haria con chuck norris!!!
parte la creo y parte, pero puede ser verdad quien sabe..
si se que eso que cuenta existe. demonios y infierno.
no se si es sierto q lo vivio el relator pero existe.
NO ME ASERCO MAS A UNA MONJA  
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