El Mahabharata en español. 11ª entrega+PDF Paushya



SEAN BIENVENIDOS A MI POST!


 
N. del T.:
 
 Este libro no existe en castellano, al menos no en su version completa, y esta es una traduccion artesanal.
 
 El texto original, se puede leer completo aquí:
 

 
 
http://www.sacred-texts.com
 

 
 
 Espero poder traducirlo en su totalidad, aunque me lleve toda la vida. Acepto sugerencias, especialmente si ven errores gramaticales, ortograficos o de traducción. Espero que me ayuden, los devotos que deseen que este maravilloso purana sea divulgado en los países hispano parlantes, y confio en que Sri Ganesha proveerá para que esta manualidad se logre sin problemas.
 
 Otro tema: como una forma de protesta y para volver a la tradición de nuestro idioma previo al decreto realista sobre los signos de interrogación y exclamación, esta obra no posee dichos signos en la apertura de las oraciones que los pudieran llevar eventualmente.
 

 
 
Sergio
Gabriel Bustos

 
Om namah Shivaya

Parikshit, enojado tras no recibir respuesta a sus saludos, tira una serpiente al cuello del Brahmana Samika, hecho que provoca la maldicion del hijo de este, Sringin, por la cual Takshaka mata al rey.




 
 'Y un día, mientras se hallaba en un bosque oprimido por el hambre, Upamanyu comió hojas del Arka. Y al ser sus ojos afectados por las punzantes, crudas, agrias y salinas propiedades de las hojas que había ingerido, quedó ciego. Y mientras se arrastraba a tientas, cayó en una ciénaga. Y al no regresar aquel día cuando el sol se ocultaba tras los picos de las montañas occidentales, el maestro hizo notar a sus discípulos que Upamanyu aún no había vuelto. Y ellos respondieron que se había marchado con las vacas.

 'El preceptor dijo entonces: ?A Upamanyu he prohibido el uso de las cosas, por esto es que no viene hasta tarde. Vamos a buscarlo.? Y diciendo asi, fue con sus discípulos al bosque y empezó a gritar: ?Oh, Upamanyu, dónde estás?? Y Upamanyu, sintiendo la voz de su Guru, contestó en voz alta: ?Aqui estoy, en el fondo del pantano.? Y su maestro le preguntó cómo es que habío ido a parar alli. Y Upamanyu respondió: ?Por haber comido unas hojas de Arka, quedé ciego, y por eso me caí en esta ciénaga.? Y su maestro entonces dijo: ?Glorifica a los gemelos Aswins, los médicos de los Devas, y ellos te devolverán la vista.? Y Upamanyu, siguiendo las instrucciones de su preceptor, comenzó a adorar a los gemelos Aswins con las siguientes palabras del Rig Veda:

 ?Habéis precedido a la creación! Fuisteis los primeros en nacer, y os desplegáis por este universo de cinco elementos! Deseo obteneros por medio del auxilio del conocimiento que nace del oir y de la meditación, porque sois Infinitos! Sois el curso mismo de la Naturaleza y el Espíritu inteligente que es omnipresente en ese curso! Sois aves de plumas sagradas adheridas a un cuerpo que es como un árbol! Sois libres de los tres atributos que poseen las almas! Sois incomparables! A través de vuestro espíritu que habita todo lo creado, sois omnipresentes!

 ?Sois Aguilas doradas! Sois la escencia en la que todas las cosas desaparecen! Sois impecables y no conocéis el deterioro! Sois de picos sagrados, que jamás golpearían injustamente, y sois victoriosos en todas las batallas! Con seguridad, prevalecéis por sobre el tiempo! Habiendo creado el sol, tejéis la maravillosa tela del año con el hilo blanco del día y el hilo negro de la noche! Y con la tela que asi tejisteis, establecisteis dos cursos de acción, que pertenecen respectivamente a los Devas y a los Pitris. El ave de la Vida, aprisionada por Kala que representa la fuerza del espíritu infinito, la liberáis para que alcance gran felicidad! Aquellos que están hundidos en la profunda ignorancia, mientras son engañados por sus sentidos, suponen que tenéis forma, sin saber que sois libres de los atributos de la materia! Trescientos sesenta vacas, representadas por trescientos sesenta días, dan a luz un ternero que es el año. Ese ternero es el creador y el destructor de todo. Quienes buscan la verdad por caminos diversos, obtienen la leche del conocimiento verdadero con su ayuda. Aswins, sois los creadores de ese ternero!

 ?El año no es otra cosa que el buje de una rueda, al cual están fijados setecientos veinte rayos que representan igual cantidad de días y noches. La circunferencia de esta rueda, representada por los doce meses, es infinita. Esta rueda está llena de espejismos, y no conoce el deterioro. Afecta a todas las criaturas, sean de este, o de los otros mundos. Aswins, sois quienes ponen en movimiento esta rueda!

 ?La rueda del Tiempo tal cual es representada por el año, posee un buje representado por las seis estaciones. El número de rayos fijados a este buje es de doce, tal cual representados por los doce signos del Zodíaco. Esta rueda del Tiempo, pone de manifiesto las consecuencias de los actos de todas las cosas. Las deidades que rigen el Tiempo, habitan en esta rueda. Sujeto, como estoy, a su angustiosa influencia, Aswins, libérenme de la rueda del Tiempo. Aswins, sois este universo de los cinco elementos! Sois los objetos que se disfrutan en este y el otro mundo! Libérenme de los cinco elementos! Y aunque sois el supremo Brahman, os movéis por sobre la faz de la tierra disfrutando las delicias que los sentidos perciben.

 ?En el comienzo, creasteis los diez puntos del universo! Luego, pusisteis Cielo y Sol por encima! Los Rishis, de acuerdo a la trayectoria del mismo sol, realizan sus sacrificios, y los Devas y los hombres, de acuerdo a lo que se ha designado para ellos, realizan sus sacrificios disfrutando también los frutos de esos actos!

 ?Mezclando los tres colores, habéis producido todos los objetos visibles! Es de estos objetos que el Universo surgio, y en el cual Devas y hombres se hallan ocupados en sus respectivas tareas, y a su vez, todas las criaturas abocadas a vivir!

 ?Aswins, los adoro! Adoro también el cielo, que es vuestra obra! Sois quienes ordenan los frutos de todas las acciones, de las cuales ni siquiera los devas están libres! Pero Aswins, sois libres de los frutos de vuestros propios actos!

 ?Sois los padres de todo! Como machos y hembras, sois quienes engullen el alimento que se revela hecho vida, creando fluidos y sangre! El recién nacido chupa la teta de su madre. Sois vosotros quienes asumen la forma del bebé! Aswins, concedanme la vista, para porteger mi vida.?

 'Los gemelos Aswins, al ser asi invocados, aparecieron y dijeron: ?Estamos satisfechos. Aquí te trajimos una torta. Tómala y cómela.? Y Upamanyu, siendo así exhortado, respondió: ?Sus palabras, oh Aswins, jamás han dicho algo que no es. Pero sin antes ofrecer esta torta a mi Guru, no me atrevo a comerla.? Y los Aswins le replicaron: ?Tiempo atrás tu Guru nos ha invocado. Le dimos en aquel momento una torta igual a esta, y la comió sin ofrecerla a su maestro. Haz lo mismo que ha hecho tu preceptor.? Siendo asi exhortado, Upamanyu nuevamente dijo: ?Oh Aswins, les ruego me perdonen. Sin ofrecer esta torta a mi Guru, no la comeré.? Los Aswins dijeron entonces: ?Oh, nos complace esta, tu devoción por tu maestro. Los dientes de tu maestro son de negro hierro. Los tuyos serán de oro. Recuperarás la vista y tendrás buena fortuna.?

 'Siendo así bendecido por los Aswins, recuperó su vista, y habiendose presentado frente a su preceptor, lo saludó y le contó todo. Y su Guru estaba muy satisfecho con él, y le dijo: ?Habrás de ser próspero, tal como los Aswins dijeron. Todos los Vedas habrán de brillar en ti, y también los Dharma-sastras.? Y esta fue la prueba de Upamanyu.

 'Luego fue llamado el otro discípulo de Ayoda-Dhaumya, Veda. Cierta vez, su maestro lo llamó y le dijo: ?Veda, hijo mío, quédate por un tiempo en mi casa y sirve a tu Guru. Te será provechoso.? Y dando a entender que asentía, vivió durante bastante tiempo con la familia de su preceptor con la única idea de servirlo. Como un buey bajo las cargas de su amo, soportó calor y frío, hambre y sed, y todo esto sin siquiera murmurar. Y no pasó demasiado para que su maestro estuviera complacido. Y como consecuencia de este beneplácito, Veda obtuvo buena fortuna y conocimiento universal. Y esta fue la prueba de Veda.

 'Y Veda, ya con el permiso de su Guru, dejó la casa de este tras culminar sus estudios, y asumió el estilo de vida doméstico. Y viviendo en su propia casa, tuvo tres alumnos. Y nunca les ordenó tareas u órdenes que le correspondieran a él, porque al haber sufrido mucho en la casa de su preceptor, no le gustaba tratarlos con severidad.

 'Después de un tiempo, Janamejaya y Paushya, ambos pertenecientes a la casta de los Kshatriyas, llegaron a la casa del Brahmana, Veda, y lo asumieron como Upadhyaya. Y un día que tenía que irse por unos asuntos concernientes a un sacrificio, empleó a uno de sus discípulos, Utanka, para que se hiciera cargo de su Ashram. ?Utanka,? dijo, ?lo que sea que haya que hacer en mi casa, hazlo sin falta.? Y habiendo dado estas órdenes a Utanka, se fue de viaje.

 'Asi fue que Utanka, siempre atento a las órdenes de su maestro, fue a habitar a la casa de este. Y mientras Utanka vivía alli, las mujeres de la casa de su maestro, se juntaron y le dijeron: ?Oh Utanka, tu señora está en el período en que las relaciones sexuales pueden ser fructíferas. El maestro no está, toma su lugar y haz lo que tengas que hacer.? Y Utanka, siendo asi requerido, dijo a las mujeres: ?No es correcto que haga algo asi solo porque me lo ofrece una mujer. No fui encargado por mi maestro para hacer cosas inapropiadas.?

 'Después de un tiempo, su Guru regresó de su viaje. Y al enterarse de cuanto había ocurrido se sintió muy complacido, y dirigiéndose a Utanka le dijo: ?Utanka, hijo mío, qué puedo hacer por vos? Me has servido como corresponde, y por eso nuestra amistad mutua ha crecido. Te doy permiso para que te vayas. Ve, y que tus deseos se cumplan!?

 'Utanka, siendo asi bendecido, replicó: ?Dejame hacer por vos cualquier cosa que desees, porque se ha dicho que «aquel que diera conocimiento sin respetar las formas, y aquel que la reciba sin respetar las formas, de ellos, alguno morirá y la enemistad florecerá entre ellos.» Por eso, yo, que he recibido tu permiso para partir, quiero traerte algo a modo de honorario, que es lo que le corresponde a un maestro.? Su preceptor, al oir estas palabras, respondió: ?Utanka, hijo mío, dame tiempo a ver si se me ocurra algo.? Tiempo después, Utanka se dirigió nuevamente a su maestro y le dijo: ?Ordéname traerte lo que desees como honorario.? Y su preceptor dijo: ?Querido Utanka, me has expresado en más de una ocasión tu deseo de traerme algo como reconocimento por la instrucción que recibiste. Entra y pregunta a tu señora qué es lo que debes traer, y trae lo que ella te diga.? Y recibiendo estas instrucciones, Utanka se dirigió a su preceptora diciendo: ?Señora, he obtenido de mi maestro el permiso para partir, y deseo traer algo que te agrade a modo de honorario por la educación que recibí, asi no me voy como deudor. Indícame qué es lo que debo traer.? Siendo asi interpelada, su preceptora dijo: ?Ve a la casa del rey Paushya y ruegale que te dé los aros que usa su reina y tráelos aquí. El cuarto día a partir de hoy es sagrado, y quiero lucirme con ellos frente a los Brahmanas que vendrán a cenar a casa. Esta es tu misión, oh Utanka! Si tienes éxito, la buena fortuna te espera; si no lo tienes, qué bien puedes esperar??

 'Utanka, siendo así exhortado, se retiró. Y mientras recorría la calle vio un toro de un tamaño extraordinario, montado por un hombre altísimo. Y este hombre se dirigió a Utanka y le dijo: ?Cómete la bosta de este toro.? Utanka, sin embargo, no tenía muchas ganas de obedecer. El hombre repitió: ?Oh Utanka, cómela sin miramientos, tu maestro la ha comido antes.? Y Utanka, dando a entender que asentía, comió la bosta y bebió la orina de aquel toro y se alzó respetuosamente, tras lo cual lavó sus manos y su boca y se encaminó a donde se hallaba el Rey Paushya.

 'Al arribar al palacio, Utanka vio a Paushya sentado en su trono. Y acercándose, Utanka saludó al monarca pronunciando bendiciones y dijo: ?Me presento ante vos como un mendigo.? Y el Rey Paushya, devolviendo los saludos de Utanka, dijo: ?Señor, qué puedo hacer por vos?? Y Utanka dijo: ?He venido a pedirte un par de aros como regalo para mi Guru. Te corresponde darme los aros que usa la Reina.?

 'El Rey Paushya respondió: ?Ve, Utanka, entra en los aposentos de la Reina y reclámaselos.? Y Utanka fue a los aposentos femeninos. Pero como no pudo encontrar a la reina, se dirigió nuevamente al rey diciendo: ?No es correcto que te burles de mi engañándome. Tu Reina no está en sus aposentos, puesto que no pude encontrarla.? El rey, siendo asi recriminado, consideró la situación por un momento y replicó: ?Trata de recordar atentamente, Señor, si no es que te hallas contaminado por el contacto con las impurezas de una comida. Mi Reina es una casta mujer, y no puede ser vista por quien está contaminado por restos de comida. Tampoco puede ser vista por alguien que no sea puro.?

 'Utanka, siendo asi informado, reflexionó por un momento y luego dijo: ?Si, asi debe ser. Estaba apurado y realicé mis abluciones de pie.? El Rey Paushya dijo entonces: ?Aca hay una falta, la purificación no es efectiva si se realiza de pie o caminando.? Y Utanka, asintiendo, se sentó de cara al este, y lavó cuidadosamente su cara, sus manos y sus pies. Luego, sin emitir sonido, bebió tres sorbos de agua pura, fresca y sin espuma, en cantidad apenas suficiente para que llegara a su estómago, tras lo cual secó su cara dos veces. Luego, tocó con agua las aberturas de su nariz, sus ojos y oídos. Y habiendo concluído, reingresó en los aposentos femeninos. Y esta vez si vio a la Reina. Y al notar la Reina su presencia, lo saludó respetuosamente y le dijo: ?Bienvenido, Señor, ordéname qué debo hacer.? Y Utanka le dijo: ?Te corresponde darme esos aros tuyos. Te los pido como regalo para mi maestro.? Y la Reina, complacida por los modales de Utanka, y considerando que no era un objeto de caridad como para dejar pasar, se quitó sus aros y se los entregó. Y dijo: ?Estos aros son muy codiciados por Takshaka, el Rey de los Nagas. Por lo tanto, debes llevarlos con extremo cuidado.?

 'Y Utanka, siendo asi informado, dijo a la Reina: ?Señora, no te preocupes. Takshaka, el Rey de los Nagas, no puede conmigo.? Asi diciendo, y con el permiso de la Reina, regresó a presencia de Paushya y dijo: ?Paushya, estoy satisfecho.? Luego, Paushya dijo a Utanka: ?Un objeto digno de caridad solo se consigue muy de vez en cuando. Eres un huesped de calidad, por eso quiero realizar un sraddha. Quédate un momento.? Y Utanka respondió: ?Si, me quedaré, y ruega que los alimentos limpios que estén listos sean dispuestos prontamente.? Y Paushya, dando a entender que asentía, empleó a Utanka como corresponde. Y Utanka, viendo que la comida que habían ubicado frente a él tenía pelos, y también que estaba fría, consideró que no era pura. Y dijo a Paushya: ?Me has dado comida sucia, y por eso perderás la vista.? Y Paushya como respuesta dijo: ?Y como tu calumnias por sucia comida que en realidad está limpia, no podrás cagar.? Y Utanka resumió diciendo: ?No te corresponde maldecirme después de haberme ofrecido comida sucia. Comprueba con tus propios ojos.?

 'Y Paushya, viendo la comida que Utanka alegara que estaba sucia, comprobó con sus propios ojos su suciedad. Y Paushya, habiéndose asegurado que la comida realmente estaba fria y mezclada con pelos, al haber sido preparada por una mujer con el cabello suelto, comenzó a aplacar al Rishi Utanka diciendo: ?Señor, la comida que te fue presentada esta fría y tiene pelos, y no ha sido preparada con el cuidado suficiente. Te imploro me perdones. No permitas que me quede ciego.? Y Utanka respondió: ?Lo que he dicho habrá de ser. Sin embargo, podrás recuperar tu vista poco después de haber quedado ciego. Concedeme que tu maldición tampoco me afecte.? Y Paushya le contestó: ?Soy incapaz de anular mi maldición porque mi ira aún no ha remitido. Pero tu no podrías haberlo sabido, ya que el corazón de un Brahmana es blando como la manteca recién batida, aunque sus palabras sean cortantes como una navaja. Es todo lo contrario en cuanto respecta a un Kshatriya: sus palabras son suaves como la manteca recién batida, pero su corazón es tajante como un instrumento afilado, y siendo este el caso, la dureza de mi corazón no me permite neutralizar mi maldición. Ve, y sigue tu camino.? A esto, Utanka respondió: ?Te mostré lo sucia estaba la comida que me diste, y aún asi permiti que me aplacaras. Al margen de esto, dijiste que no podría cagar por decir que estaba sucia comida que estaba limpia. Estando realmente sucia, tu maldición no puede afectarme. Estoy seguro.? Y habiendo dicho esto, Utanka partió llevándose los aros.

 'Por el camino, Utanka vio un vago desnudo que aparecía y desaparecía mientras venía hacia él. Y Utanka apoyó los aros en el suelo y fue a buscar agua. Mientras tanto, el vago vino velozmente, tomó los aros y escapó corriendo. Y Utanka, habiendo completado sus abluciones de agua, purificado a si mismo, adorado a los devas y a sus maestro espirituales, persiguió al ladrón a toda velocidad. Y habiéndolo alcanzado con gran dificultad, lo tomó por la fuerza. Pero justo en ese instante, abandonando su forma humana y asumiendo la propia, o sea, la de Takshaka, se metió rapidamente en un gran hoyo que había en el suelo. Y habiendo entrado, Takshaka se dirigió a su propia morada, la región de los Nagas.

 'Utanka, recordando las palabras de la Reina, persiguió a la serpiente y empezó a cavar el hoyo con un bastón sin hacer grandes progresos. E Indra, observando su angustia, envió su vajra en auxilio. Entonces, ingresando el vajra dentro del bastón, ensanchó el hoyo. Y Utanka entró en el hoyo siguiendo al vajra. Y habiendo ingresado, contempló la tierra infinita de los Nagas, llena de palacios y mansiones elegantes con torres, cúpulas y portales, y plagada de maravillosos parques de juegos y diversiones. Y Utanka adoró a las serpientes con los siguientes slokas:

 ?Nagas, súbditos del Rey Airavata, que esplendorosos en la batalla hacéis caer como relampagueantes nubes llevadas por el viento vuestras flechas en el campo! Apuestos en todas sus formas y con vuestros coloridos aros, hijos de Airavata, brilláis como el sol en el firmamento! En la rivera norte de Ganga, donde tantos de vosotros habitáis, constantemente adoro a los Nagas, quién, además de Airavata, tendría el coraje de envolverse en los abrasadores rayos del Sol? Cuando Dhritarashtra sale, veintiochomil ocho serpientes lo siguen para servirlo. A vos que os acercáis a él, y a vos que os mantenéis a cierta distancia de él, a todos adoro porque tenéis como hermano mayor a Airavata!

 ?Te adoro también para que me devuelvas los aros, oh Takshaka, que habitaste en Kurukshetra y en la selva de Khandava! Takshaka y Aswasena, compañeros inseparables que habitáis en los bancos del Ikshumati en Kurukshetra! Adoro al ilustre Srutasena, hermano menor de Takshaka, que residiera en el sagrado Mahadyumna para obtener la soberanía sobre los Nagas!

 'A pesar de saludar a los reyes Nagas con estas palabras, el Rishi Utanka no recuperó los aros, y quedó muy pensativo. Miró a su alrededor, y vio dos mujeres frente a un telar, tejiendo una hermosa tela con una finísima lanzadera, y en el telar, habían hilos blancos y negros. Girando su mirada en sentido horario, vio una rueda con doce rayos, girada por seis niños. Y vio también un jinete con un hermoso caballo. A ellos dirigió el siguiente mantra:

 ?Esta rueda cuya circunferencia está marcada por veinticuatro divisiones que representan igual cantidad de cambios lunares, está provista de trescientos rayos! Seis niños provocan su movimiento continuo! Estas damiselas, que representan la naturaleza universal, tejen sin descanso una tela de hilos blancos y negros, provocando la existencia de los varios planetas y las criaturas que los habitan. Tu, portador del rayo, protector del universo, verdugo de Vritra y Namuchi, tu, el ilustre, que vistes la tela blanca y negra desplegando verdad e ilusión por el universo, tu, que tienes por transporte el sagrado caballo que fuera enviado desde las profundidades del océano, y que no es otro que Agni, me inclino ante vos, ser Supremo, Señor de los tres mundos, oh Purandara!?

 'Entonces, el jinete dijo a Utanka: ?Me es grata esta, tu adoración. Qué puiedo hacer por vos?? Y Utanka reswpondió: ?Haz que las serpientes queden bajo mi control.? El hombre dijo: ?Sopla dentro de este caballo.? Y Utanka sopló dentro del caballo, y de cada abertura de este brotaron humo y fuego, tan ardientes que casi consumían por completo la tierra de los Nagas. Y Takshaka, sorprendido y terrorizado por las llamas, salió presipitadamente de su morada y dijo a Utanka: ?Te ruego, Señor, acepta estos aros.? Y Utanka los tomó.

 'Pero Utanka, una vez que hubo recuperado los aros, pensó: ?Oh, este es el día sagrado de mi preceptora, y me encuentro lejos. Como podré demostrarle mi gratitud?? Y cuando la ansiedad comenzaba a apoderarse de Utanka, el hombre se dirigió a él y le dijo: ?Monta este caballo, Utanka, habrá de llevarte inmediatamente a casa de tu maestro.? Y Utanka, dando a entender que asentía, subió al caballo y asi llegó a casa de su Guru.

 'Y su preceptora, habiéndose bañado y mientras arreglaba su peinado, pensaba ya una maldición para decir a Utanka en caso de que este no llegara a tiempo. Justo en ese momento, entró Utanka, y presentando sus respetos a su preceptora, le dió los aros. ?Utanka?, dijo ella, ?has llegado al lugar indicado en el momento indicado. Bienvenido, hijo mío. Estás libre de culpa y no habré de maldecirte! Es más: la buena fortuna te espera. Que todos tus deseos sean coronados por el éxito!?

 'Luego, Utanka esperó por su maestro, y su maestro dijo: ?Eres bienvenido! Por qué tardaste tanto?? Y Utanka respondió: ?Señor, mientras me ocupaba de este asunto, me opuso cierta resistencia Takshaka, el rey de los Nagas. Asi que tuve que ir a la tierra de las serpientes. Y vi alli a dos mujeres que con un telar tejían una confección hecha de hilos blancos y negros. Te ruego me digas, qué era eso? Giré mi mirada en sentido horario y vi una rueda girada por seis niños? Qué relevancia tiene eso? Quién es el hombre a quien vi? Y qué significa ese caballo enorme que contemplé? Y antes, por el camino, vi un toro con un hombre que lo montaba que me dijo con gentileza: «Utanka, comete la bosta de este toro que tu maestro también la ha comido.»Y entonces lo hice. Quién era él? Quiero que me ilumines y me digas todo acerca de ellos.?

 'Y su Guru, siendo asi interpelado, le dijo: ?Las dos doncellas eran Dhata y Vidhata; los hilos blancos y negros son días y noches; la rueda es el año, girado por seis niños que son las estaciones. El jinete era Parjanya, el deva de las lluvias, y el caballo es Agni, el dios del fuego. El toro que viste por el camino es Airavata, el rey de los Elefantes; el hombre que lo montaba era Indra; la bosta que comiste era Amrita. Es ciertamente por esta última que no encontraste la muerte en la tierra de los Nagas; y siendo Indra amigo mío, se apiadó de ti y te favoreció. Es por eso que regresaste sano y salvo, y con los aros. Por eso, amigo mío, tienes mi permiso para partir. Habrás de tener buena fortuna.?

 'y Utanka, habiendo obtenido el permiso de su maestro, impulsado por la ira y resuelto a vengarse de Takshaka, marchó a Hastinapura, a la cual llegó muy pronto. Y aquel excelente Brahmana, Utanka, esperó alli por el rey Janamejaya, que poco tiempo atrás había regresado victorioso de Takshashila. Y Utanka vio al victorioso monarca rodeado por todos sus ministros. Y lo bendijo en el modo apropiado. Y Utanka se dirigió al monarca con un discurso hecho con voz melodiosa y el tono apropiado, diciéndole: ?Oh tu, el mejor de los monarcas! Por qué empleas tu tiempo como si fueras un niño cuando hay un asunto importante que demanda urgentemente tu atención??

 Sauti dijo: 'El monarca Janamejaya, siendo así interpelado, saludó al excelente Brahmana y respondió: ?Es cuidando de estos, mis súbditos, que cumplo los deberes de mi noble raza. Dime, qué es este asunto del cual me debo ocupar y que te ha traído hasta mi.?

 'El más destacado de los Brahmanas y distinguido del resto por sus buenas acciones, siendo asi interpelado por aquel excelente monarca de gran corazón, dijo: ?Oh Rey! El asunto que demanda tu atención es solo tuyo, por eso hazlo, por favor. Oh Rey de Reyes! Tu padre fue muerto por Takshaka, venga, por lo tanto, la muerte de tu padre en esta vil víbora. Ha llegado el momento, creo, para que ejecutes la venganza que ordenan los Destinos. Ve y venga la muerte de tu magnífico padre, que siendo mordido sin motivo alguno por esa serpiente, fue reducido a cinco elementos como un árbol golpeado por un rayo. El perverso Takshaka, el más vil de la raza de los Nagas, intoxicado por su ambición de poder, cometió un acto innecesario al morder al Rey, aquel padre protector de los reales santos que era como un dios. Perverso en sus maquinaciones, forzó la retirada de Kasyapa, cuando este venía para curar a tu padre. Te corresponde quemar a ese desgraciado en el ardiente fuego de un sarpasattra. Oh Rey! Ordena inmediatamente el sacrificio. Solo asi podrás vengar la muerte de tu padre. Y de esta forma me estarás haciendo también un gran favor, ya que ese maldito desgraciado, oh virtuoso Príncipe, también me ha molestado mientras obedecía las órdenes de mi maestro.?

 Sauti prosiguió 'El monarca, al oir estas palabras, se llenó de furia contra Takshaka. El discurso de Utanka había atizado al rey como el ghee inflama el fuego de sacrificio. Conmovido también por la pena y en presencia de Utanka, el príncipe interpeló a sus ministros acerca de los particulares del viaje de su padre a la tierra de los bendecidos. Y habiendo oído todo acerca de las circunstancias de la muerte de su padre de los labios de Utanka, fue dominado por el dolor y la pena.'

 Y así termina la sección llamada Paushya, del Adi Parva, del sagrado Mahabharata.



Continuará...



Algunas Reflexiones
 
 En este tercer Parva comienza la narracion del Bharata. Ya se empiezan a enseñar algunas cosas importantes para el hinduismo, como son la importancia de la devocion por los maestros espirituales, la obediencia a sus preceptos, la importancia de la caridad, pero aun mas, a quién se da caridad. Esto es algo importante en toda India, y me lo hizo notar un amigo sikh.
 Este amigo me dice un dia, que el karma todo lo rige. Si uno hace un trabajo fisico por ayudar a alguien, uno recibe por karma, belleza fisica; si uno habla de dios con alguien, al estar dandolo, recibe a dios y alguna cualidad de este, si uno da dinero... recibe dinero. O sea, lo unico que hace, es hacerse mas rico, porque el karma multiplica los beneficios. Dar caridad a un pobre, solo porque lo es, hace mas rico al que dio el dinero y mas pobre al que lo recibe, porque el karma lo obligara a devolverlo.
 Esto hace que las acciones deban estar siempre bajo control.
 Este parva nos presenta a los gemelos Ashwin, jinetes y médicos entre los Devas, y desde ya se los identifica con Brahman. Se los glorifica como creadores del universo, y también como sus destructores.
 También, y como en el Parva anterior, hay otro perro en la historia. Este es golpeado y desencadena una maldicion que afecta a toda la historia, lo cual indica que no hay que lastimar a los perros, y por las dudas, a ningun inocente sin importar su calidad. También, se introduce a sarama, una perra que vive en el paraiso, lo cual indica que en los planetas espirituales hay animales (gracias Mahadeva).
 
 


PDF del Paushya Parva:


http://www.mediafire.com/view/?1rblfglq321rh43



Si valorás este trabajo, por favor, no te vayas sin comentar. Muchas gracias.

Sergio




El Mahabharata en español. 11ª entrega+PDF Paushya
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2 Comentarios El Mahabharata en español. 11ª entrega+PDF Paushya
Excelente, se iban pasando con el pobre Upamanyu pero bueno jejeje  , muy buena reflexi?
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